El dispositivo forense desplegado tras el accidente ferroviario de Urda, en la provincia de Toledo, ha contado con la participación de profesionales de Albacete. Dos técnicos de autopsia procedentes de la provincia han intervenido en los trabajos desarrollados tras un siniestro cuyo balance provisional se mantiene en 69 personas fallecidas.
El Centro Integrado de Datos (CID) ha confirmado este lunes, 2 de noviembre, que ya se ha completado la identificación de todas las víctimas mortales contabilizadas. Las 69 identificaciones han sido notificadas a sus familias y, en el caso de los ciudadanos extranjeros, también a las oficinas consulares correspondientes.
Dos profesionales de Albacete entre los ocho técnicos de autopsia
La aportación de Albacete se ha integrado en un equipo de ocho técnicos de autopsia. Además de los dos profesionales de la provincia, han participado tres de Toledo, dos de Cáceres y uno de Guadalajara.
En conjunto, más de 60 profesionales han intervenido desde el pasado miércoles en Toledo en las labores de realización de autopsias e identificación. El dispositivo ha contado también con médicos forenses de los institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo, Ciudad Real, Cáceres y Cuenca, además de dos médicas forenses asesoras del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
El CID ha destacado que las labores de identificación se han desarrollado con el mayor rigor y celeridad posibles. Aunque ya se ha establecido la identidad de todos los fallecidos registrados, el organismo mantiene el carácter provisional del balance de víctimas.
Identificados mediante huellas dactilares y pruebas de ADN
De las 69 identificaciones, 56 se han realizado mediante huellas dactilares, una tarea desarrollada por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. Las otras 13 se han obtenido mediante análisis de ADN realizados por el Instituto Nacional de Toxicología en colaboración con ese servicio.
Nueve profesionales del Instituto Nacional de Toxicología se han encargado de las pruebas de ADN de los fallecidos. Por parte de la Guardia Civil han participado 27 agentes de Criminalística y Policía Judicial, que también han trabajado en el análisis del ADN de familiares que habían denunciado desapariciones.
El procedimiento ha establecido que cada identificación se comunicara primero de manera personal y presencial a la familia. Solo después de realizar esa notificación de forma fehaciente se incorporaba a la estadística oficial difundida públicamente por el CID.
54 españoles y 15 extranjeros entre los fallecidos
Las víctimas mortales son 40 hombres y 29 mujeres, todos mayores de edad. Del total, 54 tenían nacionalidad española y 15 eran ciudadanos extranjeros.
Entre estos últimos figuran cuatro estadounidenses, dos australianos y dos japoneses. También han fallecido una persona de nacionalidad argentina, una canadiense, una checa, una francesa, una mexicana, una portuguesa y una tunecina.
El último balance confirma que 55 de las personas fallecidas ya están a disposición de sus familiares. Además, las familias han contado con un servicio de apoyo integrado por cuatro psicólogas, tres del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y una del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Órganos con Jurisdicción Estatal.
La Unidad Militar de Emergencias ha prestado apoyo logístico hasta la finalización de las identificaciones y las notificaciones. Su participación ha facilitado medios para la gestión de los fallecidos y el desarrollo de las labores de identificación y asistencia médico-forense.

