La tragedia ferroviaria que el pasado miércoles, 28 de octubre, sacudió a España continúa dejando consecuencias en los hospitales de Castilla-La Mancha. Cuatro días después del terrible choque entre dos trenes de alta velocidad en las inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo, los servicios sanitarios siguen atendiendo a decenas de heridos, mientras las familias de las víctimas mortales afrontan momentos especialmente difíciles a la espera de completar las identificaciones.
El Hospital General Universitario de Albacete sigue siendo uno de los centros que participan en la atención a las víctimas de esta catástrofe. Según el último balance facilitado por el Gobierno de Castilla-La Mancha, correspondiente a las 8.30 horas de este domingo, 1 de noviembre, una persona continúa ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital albaceteño como consecuencia del accidente, que ha dejado hasta el momento 69 fallecidos.
Un herido continúa en la UCI del Hospital de Albacete
La situación hospitalaria presenta una evolución favorable respecto a los días anteriores. De las 110 personas que llegaron a ser hospitalizadas en hasta seis centros sanitarios de Castilla-La Mancha tras el choque, 79 han recibido ya el alta médica y otras 31 continúan ingresadas, tres menos que durante la jornada del sábado.
Entre quienes permanecen hospitalizados, 13 necesitan atención en unidades de cuidados intensivos, dos menos que el día anterior, mientras que los otros 18 pacientes se recuperan en camas convencionales. La distribución de los heridos refleja la magnitud del dispositivo sanitario desplegado desde el pasado miércoles en distintos puntos de la comunidad autónoma.
El Hospital General Universitario de Toledo concentra el mayor número de ingresados, con 18 pacientes, de los cuales siete permanecen en la UCI y once en planta. Por su parte, el Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan atiende a seis personas, dos de ellas en cuidados intensivos, mientras que el Hospital General Universitario de Ciudad Real mantiene a otros seis heridos, tres en la UCI y tres en hospitalización convencional.
A estos pacientes se suma la persona que permanece en la UCI del Hospital General Universitario de Albacete, cuya identidad, edad y procedencia no han sido facilitadas oficialmente.
La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha trasladado este domingo un mensaje de esperanza sobre la evolución de los pacientes. Según ha explicado en una entrevista en el Canal 24 Horas de RTVE, los 31 heridos que continúan hospitalizados presentan una evolución favorable y un pronóstico esperanzador. «Es muy posible que todas las personas vayan a salir adelante», ha señalado.
Así fue la catástrofe ferroviaria de Urda que ha dejado 69 muertos
El accidente se produjo el miércoles 28 de octubre, alrededor de las 8.53 horas, en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía, a la altura de Urda, en la provincia de Toledo. Dos trenes que realizaban el recorrido entre Madrid y Sevilla protagonizaron una colisión por alcance que se ha convertido en una de las mayores tragedias ferroviarias de la historia reciente de España.
En los convoyes viajaban alrededor de 544 personas. Uno de los trenes, perteneciente a la compañía Iryo, había quedado detenido en la vía después de registrarse una incidencia en el sistema de seguridad ferroviaria. El otro, un AVE de Renfe que circulaba detrás, recibió autorización para reanudar la marcha y terminó impactando contra el tren que permanecía inmovilizado.
La violencia del choque provocó importantes destrozos en los vagones y obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencias, con la intervención de bomberos, sanitarios, agentes de la Guardia Civil y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias. Los trabajos de rescate, recuperación de cuerpos y retirada de los restos ferroviarios han continuado durante los días posteriores al siniestro.
La investigación trata ahora de esclarecer la sucesión de fallos técnicos y decisiones que desembocaron en la colisión. Entre las cuestiones examinadas figuran la caída del sistema de seguridad LZB, las comunicaciones entre el centro de control y los maquinistas, las órdenes de circulación y el funcionamiento de la señalización.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que se había autorizado al AVE a circular en condiciones de marcha normal cuando, ante las circunstancias existentes, debería haber avanzado con mayores restricciones de velocidad. Sin embargo, las investigaciones técnicas y judiciales continúan abiertas y todavía no existe una conclusión definitiva sobre todas las causas y responsabilidades del accidente.
Identificadas 56 de las 69 víctimas mortales
Mientras los hospitales registran una evolución favorable entre los heridos, la situación sigue siendo especialmente dolorosa para las familias de las personas fallecidas. La portavoz del Ejecutivo autonómico ha confirmado que la cifra de víctimas mortales permanece en 69, un balance que se mantiene estabilizado desde hace aproximadamente 48 horas.
No obstante, Esther Padilla ha advertido de que todavía no puede descartarse un incremento de esta cifra mientras continúan los trabajos relacionados con la identificación de las víctimas y la investigación del siniestro. «Ojalá no tengamos que sumar, elevar ese número y tener que lamentar una víctima más», ha manifestado.
Hasta este domingo, los especialistas han conseguido identificar a 56 de las 69 personas fallecidas, por lo que todavía quedan 13 víctimas pendientes de identificación. El proceso presenta especiales dificultades debido a las diferentes nacionalidades de los pasajeros que viajaban en los trenes accidentados.
El Centro Integrado de Datos ha señalado que para completar estas identificaciones resulta necesaria la cooperación internacional, una circunstancia que está prolongando la incertidumbre de las familias que todavía no han podido recibir una confirmación definitiva sobre sus seres queridos.
«Se necesita de cooperación extranjera, de otros países. Viajaban personas de muchas nacionalidades en ese tren. Y hay 13 que se necesita de esa cooperación internacional para que finalmente puedan ser identificadas», ha explicado Padilla, quien ha lamentado las dificultades adicionales que afrontan los profesionales encargados de este proceso.
La angustiosa espera de las familias y el apoyo psicológico
El Gobierno de Castilla-La Mancha mantiene activo el dispositivo de asistencia a los familiares de las víctimas, tanto de las personas fallecidas como de quienes continúan hospitalizadas. Una parte de esta atención se presta en la Casa Diocesana de Ejercicios ‘El Buen Pastor’, en Toledo, con la colaboración del Arzobispado.
En estas instalaciones se ofrece alojamiento y asistencia psicosocial a quienes necesitan permanecer cerca de los hospitales o continúan esperando noticias sobre la identificación de sus familiares. La atención incluye profesionales especializados en apoyo psicológico, además de recursos sanitarios y asistencia para cubrir las necesidades básicas de las personas afectadas.
La portavoz del Ejecutivo autonómico ha expresado su deseo de que los trabajos de identificación puedan completarse cuanto antes, con el objetivo de poner fin a la incertidumbre y aliviar la «espera angustiosa» que atraviesan numerosas familias desde la mañana del accidente.
El funeral oficial por las víctimas de Urda continúa sin fecha
Otra de las cuestiones pendientes es la celebración del funeral oficial por las víctimas mortales de la tragedia ferroviaria. El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, anunció este sábado que la ceremonia tendrá lugar en la Catedral de Toledo, aunque por el momento no se ha establecido una fecha concreta.
Según ha explicado Esther Padilla, la celebración deberá esperar hasta que hayan concluido las identificaciones de las víctimas y sus familiares hayan recibido las correspondientes notificaciones, además de completarse los procedimientos necesarios.
Cuatro días después de la catástrofe de Urda, Castilla-La Mancha continúa afrontando las consecuencias humanas del accidente. Con 69 personas fallecidas, 31 heridos todavía hospitalizados y uno de ellos ingresado en la UCI de Albacete, la prioridad sigue centrada en la recuperación de los supervivientes, la identificación de todas las víctimas y el esclarecimiento de las circunstancias que provocaron el choque.

