La Guardia Civil de Albacete ha detenido a un hombre de 45 años, vecino de la capital albaceteña, como presunto responsable de una serie de robos de cable de cobre del alumbrado público que afectaron a distintos puntos de la provincia. La operación, denominada ‘Netral’, ha permitido recuperar 500 kilos de cobre sustraído y esclarecer varios delitos cometidos en Albacete, Lezuza y La Gineta.
Lo más llamativo de esta investigación es el procedimiento que presuntamente utilizaba el detenido para cometer los robos sin levantar sospechas. Según ha explicado la Guardia Civil este lunes, 26 de octubre, el hombre conseguía sustraer el cableado de cobre sin que las farolas dejaran de funcionar, por lo que las instalaciones continuaban iluminando las calles mientras desaparecía parte de su sistema de seguridad eléctrica.
La investigación ha permitido atribuir al detenido la presunta comisión de dos delitos de robo con fuerza en las cosas, tres delitos de hurto y otro de daños. Además, el hombre contaba con numerosos antecedentes policiales por delitos contra el patrimonio de características similares a los investigados.
Vigilaba durante el día y regresaba por la noche
Las investigaciones comenzaron después de que la Guardia Civil tuviera conocimiento de varias sustracciones de cable eléctrico de las farolas situadas en tres polígonos industriales de los términos municipales de Albacete y Lezuza. Los hechos investigados también afectaron a una calle de La Gineta.
Los agentes pudieron determinar que el presunto autor seguía un procedimiento especialmente cuidadoso para evitar ser descubierto. Durante el día recorría con su propio vehículo las calles de los polígonos industriales, reconociendo previamente las zonas en las que posteriormente cometería las sustracciones.
Una vez que llegaba la noche y disminuía la actividad laboral, regresaba a los lugares seleccionados. Aprovechando la escasa presencia de trabajadores, abría las arquetas del alumbrado público y cortaba exclusivamente el cable de cobre correspondiente a la toma de tierra de las instalaciones.
Esta forma de actuar le permitía retirar el material sin interrumpir necesariamente el funcionamiento de las farolas, que continuaban encendidas. De esta manera, la ausencia del cableado podía pasar inadvertida, al no producirse un apagón que alertara de lo sucedido.
Tras cortar los cables, el hombre presuntamente los extraía tirando de las conducciones, los troceaba para facilitar su transporte y los cargaba en su vehículo. Antes de abandonar el lugar, volvía a colocar las tapas de las arquetas para que no quedaran señales evidentes de la sustracción.
Recuperan 500 kilos de cobre y un compresor robado
Las gestiones realizadas por el Equipo de Investigación de la Guardia Civil de Albacete permitieron identificar y detener al presunto responsable de estos hechos.
Durante el desarrollo de la operación, los investigadores consiguieron recuperar 500 kilos de cobre que habían sido sustraídos en el polígono industrial de Lezuza, una importante cantidad de material procedente de las instalaciones de alumbrado público.
La investigación también permitió esclarecer otros hechos delictivos presuntamente relacionados con el detenido. Entre ellos figura el robo cometido en el garaje de un particular de Lezuza, donde fue sustraído un compresor que ha podido ser recuperado por los agentes y devuelto a su legítimo propietario.
Además, la Guardia Civil atribuye al hombre un delito de daños cometido contra la cristalera de una gasolinera de la capital albaceteña cuando el establecimiento se encontraba cerrado al público.
El peligro de retirar los cables de las farolas
La Guardia Civil ha advertido de que los robos de cable de cobre del alumbrado público no provocan únicamente pérdidas económicas por el valor del material sustraído. Estas actuaciones también pueden ocasionar interrupciones del suministro de iluminación y obligan a realizar trabajos de reparación y reposición de las instalaciones afectadas.
En este caso, el procedimiento utilizado para evitar que las farolas se apagaran entrañaba un riesgo añadido. El cable de toma de tierra constituye una medida de protección frente a posibles fallos eléctricos, por lo que su retirada puede comprometer la seguridad de las instalaciones aunque el alumbrado continúe funcionando aparentemente con normalidad.
La operación ‘Netral’ ha sido desarrollada por el Equipo de Investigación de la Guardia Civil de Albacete, que ha contado con la colaboración de agentes de los puestos de Aguas Nuevas, La Gineta, Pozo Cañada y Lezuza.
Las diligencias policiales instruidas y el detenido han sido puestos a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de guardia de Albacete, encargada de conocer las actuaciones.
La Guardia Civil recuerda que los ciudadanos pueden comunicar cualquier actividad sospechosa a través del teléfono de urgencias 062, disponible las 24 horas del día, o mediante la aplicación móvil AlertCops.


