Los estudiantes universitarios de Albacete tendrán nuevos derechos relacionados con su formación académica, su salud mental y sus condiciones de estudio. El Gobierno de España ha aprobado una reforma que reconoce expresamente el acceso a atención psicológica gratuita, permite realizar exámenes en fechas diferentes cuando concurran determinadas circunstancias justificadas e incorpora el derecho a la desconexión digital, además de establecer nuevas obligaciones para los servicios de restauración de los campus universitarios.
Estas medidas aparecen recogidas en el Real Decreto 855/2026, de 21 de octubre, publicado este jueves, 22 de octubre, en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La disposición aprueba el nuevo Estatuto del Estudiantado Universitario, que sustituye al reglamento vigente desde 2010 y será aplicable a las universidades públicas y privadas españolas, incluida la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y su campus de Albacete.
La nueva normativa entrará en vigor el viernes 23 de octubre de 2026, aunque establece diferentes plazos para que las instituciones académicas adapten sus reglamentos, protocolos y servicios.
Atención psicológica gratuita para los estudiantes universitarios de Albacete
Una de las novedades más importantes del nuevo estatuto es el reconocimiento expreso del derecho de los universitarios a recibir orientación y atención psicológica y de salud mental.
El artículo 6 establece que esta atención deberá prestarse por personal especializado y en coordinación con los servicios públicos de salud de las comunidades autónomas. Además, señala que la atención psicológica deberá ser gratuita y accesible para el alumnado.
Esta disposición afecta a los estudiantes matriculados en el campus universitario de Albacete, así como a quienes cursen estudios en otras universidades españolas incluidas en el ámbito de aplicación del estatuto.
Las universidades deberán disponer de unidades, servicios u otras estructuras organizativas adecuadas para garantizar la prestación de esta atención. Para adaptar o crear estos recursos, la normativa establece un periodo transitorio de hasta doce meses.
Por tanto, la entrada en vigor del estatuto no significa que desde este viernes deban estar completamente implantados todos los nuevos servicios, sino que las universidades tendrán que ajustar los recursos existentes o establecer los necesarios dentro del plazo legal.
La reforma también exige medidas de prevención y actuación ante diferentes situaciones que pueden afectar al bienestar del alumnado, entre ellas las conductas suicidas, el acoso sexual, el ciberacoso y otras formas de violencia o discriminación.
Los alumnos podrán cambiar la fecha de sus exámenes por motivos justificados
Otra de las novedades de mayor interés para los universitarios de Albacete afecta a las pruebas de evaluación.
El nuevo estatuto establece que los estudiantes tendrán derecho a realizar un examen en un día y una hora diferentes cuando no puedan acudir a la convocatoria inicialmente prevista por determinadas circunstancias justificadas.
Entre los motivos expresamente reconocidos aparecen los problemas significativos de salud debidamente acreditados, las responsabilidades de cuidado de personas dependientes, el fallecimiento o enfermedad grave de familiares directos y la coincidencia con otras pruebas de evaluación.
También se contempla la concurrencia con exámenes de oposiciones y otros procesos selectivos de las administraciones públicas, pruebas oficiales de validez estatal y citaciones judiciales.
El derecho se extiende a quienes deban acudir a reuniones de órganos universitarios en el ejercicio de funciones de representación estudiantil.
La normativa permite que cada universidad concrete los procedimientos necesarios para justificar estas circunstancias y organizar las pruebas alternativas.
De esta forma, los alumnos del campus de Albacete que acrediten alguno de los supuestos reconocidos podrán solicitar una nueva fecha de evaluación conforme a los procedimientos establecidos por la UCLM.
Dos exámenes finales no podrán coincidir a la misma hora
La reforma también incorpora previsiones para evitar determinadas coincidencias en los calendarios académicos.
El artículo 22 establece que los estudiantes tendrán derecho a que las pruebas de evaluación global o final a las que sean convocados no coincidan en fecha y hora, conforme a la normativa universitaria.
Además, las universidades deberán evitar, de acuerdo con sus propias normas, que un estudiante sea convocado a pruebas globales de distintas asignaturas del mismo curso con un intervalo inferior a 24 horas.
Esto no supone una prohibición absoluta de celebrar dos exámenes en días consecutivos, pero sí establece criterios para organizar los calendarios y reducir las coincidencias entre las pruebas.
El estatuto también reconoce el derecho a disponer de al menos dos convocatorias por asignatura y curso académico, una ordinaria y otra extraordinaria, cuya organización deberá concretarse en las normas de evaluación de cada universidad.
Los alumnos tendrán igualmente derecho a recibir un justificante documental de realización de los exámenes y a conocer con antelación suficiente los criterios y procedimientos de evaluación.
Derecho a desconectar de las comunicaciones universitarias
Entre las medidas incorporadas destaca también el derecho a la desconexión digital del estudiantado.
El nuevo estatuto reconoce que los alumnos deben poder ejercer este derecho en los términos que establezca la normativa de cada universidad, limitando las comunicaciones académicas fuera de las condiciones previstas.
No obstante, el texto contempla excepciones para situaciones extraordinarias que requieran contactar con los estudiantes.
Entre estos supuestos se encuentran los cambios urgentes en las fechas de los exámenes, las modificaciones de aulas, las alertas meteorológicas y otras circunstancias excepcionales.
El objetivo es compatibilizar el uso habitual de las herramientas digitales universitarias con el descanso y la organización personal del alumnado, sin impedir las comunicaciones necesarias ante situaciones urgentes.
La Universidad de Castilla-La Mancha deberá desarrollar las condiciones concretas para aplicar este derecho en sus campus, incluido el de Albacete.
Los comedores universitarios deberán atender necesidades alimentarias específicas
La nueva regulación también introduce obligaciones relacionadas con la alimentación de los estudiantes.
El artículo 6 establece que los servicios de restauración de las universidades, tanto los gestionados directamente como los explotados por empresas externas, deberán proporcionar alimentación saludable y adecuada para personas con necesidades específicas de alimentación.
Esta medida puede beneficiar especialmente a estudiantes con enfermedad celíaca, alergias alimentarias, intolerancias y otras circunstancias que requieren una dieta adaptada.
La obligación se aplicará teniendo en cuenta la normativa general y las disposiciones propias de cada universidad.
La reforma no establece un menú único para todas las instituciones académicas ni concreta los platos que deberán ofrecerse, pero sí reconoce expresamente la necesidad de adaptar los servicios de restauración a las circunstancias alimentarias del alumnado.
Esta previsión también afecta a los servicios de restauración del campus universitario de Albacete que estén comprendidos en el ámbito de aplicación de la norma.
Más facilidades para estudiar y trabajar al mismo tiempo
El nuevo estatuto también reconoce el derecho del alumnado a compaginar la actividad académica con su vida laboral y familiar.
La normativa establece que las universidades deberán facilitar esta conciliación mediante sus mecanismos de organización docente y evaluación, teniendo en cuenta las características de cada titulación y las posibilidades organizativas de los centros.
Asimismo, contempla medidas de apoyo para estudiantes que tengan responsabilidades familiares, personas dependientes a su cargo o circunstancias personales que dificulten su participación normal en las actividades académicas.
Las universidades deberán disponer de planes de conciliación dirigidos al estudiantado, cuya organización se establecerá dentro de su autonomía.
El texto también reconoce la posibilidad de cursar estudios universitarios oficiales a tiempo parcial y establece que las instituciones deberán garantizar una docencia y evaluación adecuadas para quienes opten por esta modalidad.
Estas medidas pueden resultar especialmente relevantes para los estudiantes de Albacete que trabajan mientras cursan un grado o máster universitario.
Protección frente al acoso y atención a estudiantes con discapacidad
La reforma refuerza las obligaciones universitarias relacionadas con la igualdad de oportunidades, la prevención de la violencia y la atención a estudiantes con necesidades específicas.
Las universidades deberán contar con protocolos de prevención e intervención ante conductas de acoso sexual, violencia, discriminación y otras situaciones contempladas en la normativa.
El estatuto también reconoce el derecho a recibir atención y asesoramiento y, cuando corresponda, adaptaciones curriculares para estudiantes con discapacidad, necesidades específicas de apoyo educativo o dificultades de aprendizaje.
Estas adaptaciones podrán afectar a las metodologías docentes, los tiempos de realización de las pruebas y las condiciones materiales de evaluación.
Las universidades deberán garantizar que las medidas se ajusten a las necesidades acreditadas de los estudiantes y a las condiciones establecidas en la legislación aplicable.
¿Cuándo deberán aplicarse todos estos cambios en el campus de Albacete?
El nuevo Estatuto del Estudiantado Universitario entrará en vigor el 23 de octubre de 2026, un día después de su publicación en el BOE.
Sin embargo, el Gobierno ha establecido un calendario de adaptación para las instituciones académicas.
Las universidades dispondrán de doce meses para modificar las normativas afectadas y disponer de los servicios o estructuras organizativas necesarios, o adaptar los existentes.
Por otra parte, los protocolos específicos de prevención e intervención previstos en determinados apartados del artículo 10 deberán estar aprobados y vigentes en un plazo máximo de seis meses, cuando todavía no existan.
Esto significa que los derechos se incorporan al nuevo marco normativo desde su entrada en vigor, pero algunas de las medidas necesitarán un desarrollo posterior en los reglamentos y servicios de las universidades.
El Gobierno sustituye así el anterior Estatuto del Estudiante Universitario, aprobado en diciembre de 2010, por una regulación adaptada a las actuales necesidades académicas, sociales y tecnológicas.
La disposición tendrá aplicación en el campus de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha, donde los estudiantes podrán acogerse a los derechos reconocidos conforme a los procedimientos y plazos establecidos.
La atención psicológica gratuita, la posibilidad de cambiar determinadas fechas de examen, la desconexión digital y la adaptación de los servicios de alimentación figuran entre las novedades más importantes de una reforma que afectará directamente a la vida académica de los universitarios de Albacete.

