La Guardia Civil ha detenido en Almansa (Albacete) a dos personas de 51 y 54 años como presuntas autoras de varios delitos de hurto cometidos mediante el conocido método del ‘cogotero’. Los arrestados, ambos de nacionalidad colombiana y residentes en Valencia, actuaban presuntamente de manera coordinada y especializada, seleccionando principalmente a personas mayores que acababan de retirar importantes cantidades de dinero en efectivo de entidades bancarias.
La operación ha sido desarrollada por efectivos del Área de Investigación del Puesto Principal de la Guardia Civil de Almansa y ha permitido desarticular la actividad de esta pareja de sospechosos, que utilizaba diferentes técnicas de seguimiento, engaño y distracción para apoderarse del dinero de sus víctimas.
Uno de los hechos investigados resulta especialmente llamativo por las circunstancias de la persona perjudicada. Los presuntos autores consiguieron sustraer 1.200 euros a una persona de avanzada edad y movilidad reducida que guardaba el dinero en un compartimento de su andador, apenas unos minutos después de haberlo retirado de una sucursal bancaria.

Siguieron a una persona mayor desde el banco hasta un supermercado y le quitaron 1.200 euros del andador
La investigación comenzó el pasado mes de agosto, después de que una persona de avanzada edad y movilidad reducida denunciara la sustracción de 1.200 euros que acababa de retirar de una entidad financiera.
Las pesquisas permitieron a los agentes reconstruir lo sucedido. Según determinaron los investigadores, los autores habían localizado a su víctima en la sucursal bancaria y posteriormente la siguieron hasta un supermercado cercano.
Una vez en el establecimiento, aprovecharon una maniobra de distracción para apoderarse de los 1.200 euros que la persona afectada llevaba guardados en uno de los compartimentos de su andador. La especial vulnerabilidad de la víctima y la planificación de los hechos llevaron a los investigadores a profundizar en las actuaciones para identificar a los responsables.

Así funcionaba el método de los ‘cogoteros’: tres fases perfectamente coordinadas
La Guardia Civil ha podido reconstruir el procedimiento que presuntamente empleaban los detenidos, quienes distribuían sus funciones y mantenían una comunicación constante para elegir a sus objetivos y actuar en el momento más favorable.
La primera fase consistía en localizar a las posibles víctimas dentro de las propias sucursales bancarias. Uno de los sospechosos accedía al establecimiento fingiendo que necesitaba realizar alguna gestión, aunque su verdadero propósito era observar a los clientes e identificar a quienes retiraban cantidades importantes de dinero en efectivo. Prestaban especial atención a las personas mayores.
Una vez elegida la víctima, comenzaba la segunda fase. El sospechoso comunicaba a su cómplice la descripción de la persona seleccionada y otros detalles que pudieran resultar útiles. Para ello, utilizaban dispositivos inalámbricos ocultos que les permitían comunicarse entre sí y coordinar el seguimiento sin levantar sospechas.
La tercera fase consistía en ejecutar el hurto cuando se presentaba una oportunidad. Para conseguirlo, los investigados recurrían a diferentes técnicas de engaño o distracción, aprovechando los momentos en los que sus víctimas bajaban la guardia.
Entre las maniobras empleadas figuraban arrojar monedas al suelo para provocar una distracción, realizar falsas solicitudes de ayuda e incluso pinchar deliberadamente los neumáticos de vehículos. En este último supuesto, buscaban aprovechar la vulnerabilidad de la persona afectada cuando se disponía a cambiar la rueda.
De este modo, los sospechosos podían actuar tanto después de seguir a sus víctimas hasta un establecimiento comercial como cuando estas se encontraban junto a sus vehículos.
Los detuvieron en la terraza de una cafetería mientras vigilaban varios bancos de Almansa
El avance de las investigaciones permitió a los agentes identificar a los presuntos responsables y establecer un dispositivo de vigilancia para controlar sus movimientos.
La operación culminó cuando los sospechosos se encontraban, presuntamente, preparando una nueva acción delictiva. Ambos permanecían en la terraza de una cafetería de Almansa desde la que podían vigilar los accesos a varias entidades bancarias de la localidad.
Según la Guardia Civil, en ese momento estarían esperando la oportunidad de seleccionar a una nueva víctima para repetir el procedimiento investigado. Fue entonces cuando los agentes procedieron a detenerlos.
Durante la actuación policial se intervinieron diferentes objetos que, supuestamente, utilizaban para cometer los delitos investigados.
Entre el material intervenido se encontraban auriculares inalámbricos para comunicarse de forma discreta, varillas punzantes destinadas a inutilizar neumáticos, prendas de vestir para dificultar su identificación y una tarjeta bancaria sustraída cuyos datos identificativos habían sido borrados.
Estos efectos resultan especialmente relevantes para la investigación, ya que se corresponden con las técnicas de comunicación, distracción y ocultación que los agentes h


