La Policía Local de Villarrobledo, en la provincia de Albacete, contará con un marco regulador para utilizar drones en labores de vigilancia, seguridad ciudadana y detección de posibles infracciones urbanísticas. El Ayuntamiento ha aprobado definitivamente un reglamento que permitirá emplear estas aeronaves para descubrir construcciones sin licencia, supervisar fincas y caminos rurales, investigar accidentes de tráfico y controlar concentraciones de personas, entre otras funciones.
La aprobación definitiva de esta normativa aparece publicada en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) de Albacete de este miércoles, 14 de octubre de 2026. El documento regula el funcionamiento de una Unidad Aérea de Seguridad de la Policía Local, cuyos integrantes deberán contar con la formación y las habilitaciones necesarias para pilotar las aeronaves.
Drones para localizar construcciones ilegales en Villarrobledo
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva regulación es la utilización de estos dispositivos para detectar posibles irregularidades urbanísticas. El reglamento contempla expresamente la identificación de obras ejecutadas sin autorización municipal o que superen las condiciones de las licencias concedidas.
Los agentes también podrán emplear las aeronaves para desarrollar tareas relacionadas con el planeamiento urbanístico, las infracciones de esta naturaleza y la comprobación de determinadas características de inmuebles urbanos y rústicos.
La vigilancia desde el aire se extenderá asimismo a caminos rurales, barrancos y fincas, además de incluir la detección de vertidos ilegales y otras actuaciones de control medioambiental.
Estas herramientas permitirán incorporar una perspectiva aérea a determinadas tareas policiales, siempre dentro de los límites establecidos por la legislación aplicable y las garantías de protección de datos.
Vigilancia en conciertos, fiestas y grandes concentraciones
El reglamento también contempla la utilización de drones durante acontecimientos que reúnan a un elevado número de personas, como conciertos, fiestas patronales, mercadillos, competiciones deportivas y otras celebraciones públicas.
Entre las funciones previstas figuran el control de aforos, la supervisión de restricciones y la vigilancia de accesos en grandes eventos y aglomeraciones. Además, la unidad podrá colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cuando sea requerida para ello.
Otro de los ámbitos de actuación será la seguridad vial. Los dispositivos podrán utilizarse para controlar el tráfico y participar en la investigación de accidentes, facilitando la observación de los escenarios desde el aire.
Los drones también podrán participar en búsquedas y emergencias
La nueva normativa contempla la intervención de estas aeronaves en operaciones de Protección Civil, búsqueda y salvamento de personas, así como en situaciones de catástrofe o calamidad pública.
Los drones podrán emplearse para localizar a personas extraviadas en zonas de difícil acceso, observar incendios forestales y evaluar determinadas emergencias. En situaciones de urgencia, el reglamento permite que los pilotos habilitados realicen operaciones cuando los responsables habituales de la coordinación no se encuentren de servicio, con las correspondientes obligaciones de comunicación y registro.
Los agentes autorizados también podrán transportar el equipo de vuelo en los vehículos patrulla, de manera que se encuentre disponible cuando las necesidades del servicio requieran su utilización.
Vuelos nocturnos y controles de seguridad
El documento establece que las operaciones ordinarias se desarrollarán preferentemente durante el día y manteniendo contacto visual con la aeronave. Como regla general, contempla vuelos a una distancia máxima de 500 metros del piloto y a una altura no superior a 400 pies, aproximadamente 122 metros.
Sin embargo, también permite operaciones excepcionales más allá del alcance visual y vuelos nocturnos cuando las necesidades de seguridad lo justifiquen. En estos casos deberán cumplirse las condiciones y estudios aeronáuticos de seguridad correspondientes.
La regulación clasifica igualmente las zonas de vuelo según su nivel de riesgo. Las áreas rurales y los núcleos con viviendas dispersas se consideran de riesgo bajo, mientras que las zonas urbanas con mayores concentraciones de edificios o personas reciben una clasificación de riesgo superior.
Entre los ejemplos concretos aparece Viña Rock, cuyo entorno de acampada se contempla dentro de las zonas de riesgo medio, mientras que las concentraciones de personas al aire libre se clasifican como zonas de riesgo alto.
Protección de datos y formación de los policías
El reglamento establece que el tratamiento de las imágenes y vídeos captados mediante los drones deberá ajustarse a la normativa de protección de datos personales.
La Jefatura de la Policía Local, junto con los responsables de la unidad, coordinará la gestión de este material con la empresa encargada de su tratamiento.
Los agentes que piloten las aeronaves deberán acreditar conocimientos teóricos y prácticos, cumplir los requisitos médicos correspondientes y mantener su preparación mediante entrenamientos periódicos. La normativa exige, además, que hayan realizado al menos tres vuelos durante los tres meses anteriores por cada categoría de aeronave que pretendan operar.
El Ayuntamiento será responsable de la formación de los pilotos, que podrá desarrollarse mediante medios propios o a través de organismos externos autorizados.
Con esta aprobación definitiva, Villarrobledo regula el funcionamiento de una unidad policial especializada en drones que podrá intervenir en distintos ámbitos de la seguridad municipal. La publicación del reglamento establece las condiciones de utilización de estas aeronaves, aunque no concreta cuántos equipos estarán disponibles ni la fecha en que comenzarán a realizarse las operaciones previstas.

