La Universidad de Castilla-La Mancha prepara la incorporación en Albacete de un sofisticado sistema científico capaz de detectar, identificar y caracterizar compuestos presentes en plantas incluso cuando aparecen en concentraciones extremadamente bajas o ni siquiera se conoce previamente su identidad. El nuevo equipamiento se instalará en el Instituto Universitario de Biotecnología, Agronomía y Sostenibilidad (IBAS), dentro de las instalaciones del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha.
El núcleo del sistema será un espectrómetro de masas de sobremesa Thermo Scientific Orbitrap Excedion, acompañado de un cromatógrafo de líquidos de altas prestaciones, un muestreador automático refrigerado, una fuente de ionización, equipos informáticos y diferentes programas para controlar el proceso y analizar posteriormente los datos obtenidos.
La inversión prevista asciende a 588.196,27 euros, IVA incluido, y persigue ampliar las capacidades de investigación de la UCLM en el análisis de sustancias de origen vegetal mediante técnicas de muy alta resolución.
Buscar compuestos que aparecen en cantidades mínimas
El equipo estará destinado especialmente al trabajo del grupo de investigación BIOFORCE, que estudia los denominados metabolitos secundarios presentes en matrices vegetales. Una de las dificultades de este tipo de investigación es que muchas de estas sustancias aparecen en cantidades extraordinariamente pequeñas y, en otros casos, se trata de compuestos desconocidos para los que ni siquiera existen patrones comerciales con los que realizar una comparación directa.
La nueva tecnología permitirá afrontar ambos problemas. El sistema podrá detectar señales de sustancias minoritarias que podrían pasar desapercibidas con plataformas menos sensibles y, posteriormente, obtener información sobre su masa, composición y estructura para tratar de identificar qué compuesto se encuentra realmente ante los investigadores.
La UCLM considera estas capacidades especialmente importantes para la denominada metabolómica no dirigida, una forma de análisis que no parte únicamente de una lista de sustancias previamente conocidas, sino que permite examinar una muestra en busca de numerosos compuestos y estudiar posteriormente aquellos que resulten de interés.
Una resolución de 240.000 y una exactitud de 0,2 ppm
Las prestaciones exigidas muestran el nivel de precisión del sistema. El espectrómetro deberá alcanzar una resolución de 240.000 FWHM a m/z 200 y una exactitud de masa de 0,2 partes por millón, características destinadas a diferenciar señales extremadamente próximas y reducir las posibilidades de error a la hora de determinar la composición de una molécula.
El aparato incorporará además un cuadrupolo para seleccionar los iones que se quieren estudiar y una celda de colisión que permitirá fragmentarlos. Esta tecnología hace posible realizar espectrometría de masas en tándem, conocida como MS/MS, y estudiar los fragmentos resultantes para obtener información adicional sobre la estructura del compuesto original.
También podrá cambiar automáticamente entre ionización positiva y negativa en un tiempo máximo de 125 milisegundos, lo que permitirá analizar de manera más eficiente sustancias que responden de forma diferente dependiendo del modo de ionización utilizado.
Cromatografía líquida antes de analizar las muestras
El espectrómetro no funcionará de manera aislada. El contrato incluye un sistema completo de cromatografía líquida de altas prestaciones, encargado de separar previamente los diferentes componentes presentes en una muestra antes de que pasen al espectrómetro.
La instalación dispondrá de una bomba binaria que podrá trabajar con flujos de hasta cinco mililitros por minuto a presiones de 1.034 bares, además de un compartimento para columnas capaz de funcionar desde cinco grados por encima de la temperatura ambiente hasta los 120 grados.
El muestreador será automático y contará con un compartimento refrigerado y termostatizado entre cuatro y 40 grados. Podrá trabajar con diferentes tipos de viales y con placas de 96 y 384 posiciones, lo que facilitará el procesamiento de grandes series de muestras en los trabajos científicos.
Software para buscar sustancias desconocidas
La inversión contempla igualmente todo el sistema informático necesario para controlar los equipos y procesar la enorme cantidad de información producida en cada análisis. Se incluirán programas específicos para manejar el cromatógrafo y el espectrómetro, adquirir los datos, realizar análisis cuantitativos y buscar la posible identidad de compuestos desconocidos.
Todo tendrá que funcionar como una única plataforma integrada. La empresa responsable del suministro deberá dejar instalado y configurado tanto el hardware como el software y comprobar que todos los elementos pueden trabajar conjuntamente antes de que la Universidad dé por finalizada la prestación.
Instalado en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha
El destino concreto será el IBAS, en el edificio izquierdo de las instalaciones del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, situado en la avenida de La Mancha de Albacete.
El contrato no terminará con la llegada de las cajas. El proveedor deberá ocuparse del transporte, descarga, traslado al punto exacto de instalación, montaje, conexionado, configuración, calibración y puesta a punto del sistema.
Después tendrá que realizar diferentes pruebas para comprobar el funcionamiento del cromatógrafo, el muestreador, la fuente de ionización y el espectrómetro, así como verificar la adquisición de datos en alta resolución, el funcionamiento en espectrometría de masas en tándem y el cambio entre polaridades.
Formación para que los investigadores puedan utilizarlo de forma autónoma
La puesta en marcha incluirá también un programa de formación para el personal de la Universidad. Tendrá una duración mínima de diez horas presenciales y se realizará cuando el sistema se encuentre ya instalado y operativo.
Los usuarios recibirán formación sobre el manejo cotidiano del equipo, la creación de métodos analíticos, el funcionamiento del cromatógrafo y el espectrómetro, la adquisición y tratamiento de los datos, la identificación de compuestos desconocidos y las actuaciones básicas ante posibles incidencias.
El objetivo establecido en el pliego es que, una vez terminado este proceso, el personal investigador pueda utilizar el sistema de manera autónoma para las aplicaciones habituales.
Tres años de garantía y repuestos durante una década
El equipamiento contará con una garantía mínima de 36 meses desde su recepción y puesta en funcionamiento. Durante ese periodo, los desplazamientos, mano de obra, materiales y piezas necesarias para reparar defectos imputables al sistema correrán a cargo de la empresa.
El contrato exige además asistencia telefónica o remota en menos de 24 horas laborables desde que se comunique una incidencia y, cuando sea necesaria una intervención presencial, un plazo máximo de siete días naturales.
Otro de los requisitos pretende asegurar que una inversión de estas características no quede obsoleta por falta de componentes. El proveedor deberá garantizar la disponibilidad de repuestos durante al menos diez años desde la adquisición.
Casi 600.000 euros y un 85% de financiación europea
El presupuesto máximo de la operación asciende a 588.196,27 euros con impuestos, correspondientes a un valor de 486.112,62 euros antes de IVA.
El 85% de la inversión estará cofinanciado mediante el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) dentro del programa de Castilla-La Mancha 2021-2027. Esto supone alrededor de 500.000 euros de financiación europea sobre el presupuesto total, mientras que el 15% restante corresponde a la cofinanciación nacional prevista en el expediente.
Una vez formalizado el contrato, habrá un plazo máximo de tres meses para suministrar, instalar, configurar y poner en funcionamiento todo el equipamiento en Albacete.
Un contrato planteado por exclusividad
El procedimiento de contratación presenta una particularidad. La UCLM ha decidido tramitarlo mediante un procedimiento negociado sin publicidad por razones de exclusividad, al considerar que las prestaciones científicas que necesita únicamente pueden obtenerse mediante una solución tecnológica concreta.
La memoria justificativa señala que, de acuerdo con el certificado aportado por el fabricante, el Thermo Scientific Orbitrap Excedion sería actualmente el único espectrómetro de masas de sobremesa del mercado que reúne conjuntamente las características exigidas, entre ellas la combinación del analizador cuadrupolar y Orbitrap, la resolución requerida, la estrecha ventana para seleccionar precursores y la rapidez en el cambio de polaridad.
El mismo certificado sostiene que Thermo Fisher Scientific S.L.U. es la única entidad en Europa que puede comercializar esta tecnología en España y que el sistema se encuentra protegido por diferentes patentes. La UCLM concluye por ello en la documentación preparatoria que no existe una alternativa o sustituto razonable que reúna conjuntamente las prestaciones requeridas para sus investigaciones.
El expediente se ha configurado así con un límite de una oferta y la documentación identifica a Thermo Fisher Scientific como la empresa a la que se dirige la contratación por exclusividad. No se trata todavía de una adjudicación: el contrato deberá completar el procedimiento correspondiente antes de que pueda darse por definitivamente adjudicado y comenzar a correr el plazo de tres meses para que el nuevo sistema científico quede operativo en Albacete.

