Villarrobledo licita casi 634.000 euros para transformar Graciano Atienza con zonas verdes, nuevo mobiliario y toldos

El Ayuntamiento ha dividido la actuación en dos contratos independientes: una primera fase de 208.672 euros para renovar el espacio urbano y una segunda de 425.313 euros para instalar un gran sistema de sombra sobre la calle, ambas financiadas en un 85% con fondos FEDER

El Ayuntamiento de Villarrobledo ha puesto en marcha dos licitaciones diferentes para acometer una importante transformación de la calle Graciano Atienza, uno de los principales ejes comerciales del centro de la ciudad. Las dos actuaciones suman 633.986,25 euros, IVA incluido, y abordarán tanto la renovación del espacio a nivel de calle como la instalación de un amplio sistema de toldos suspendidos entre las fachadas.

Las obras forman parte del proyecto de regeneración de entornos comerciales incluido en el Plan EDIL y cuentan con una financiación del 85% procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). El Ayuntamiento aportará el 15% restante, de manera que la financiación europea rondará los 538.888 euros y la municipal los 95.098 euros.

La actuación pretende convertir Graciano Atienza en un espacio más atractivo para peatones y actividad comercial mediante nuevo mobiliario, vegetación, zonas de estancia y elementos capaces de proporcionar sombra durante los meses de mayor calor.

Primera fase: 208.672 euros para transformar la calle a nivel de suelo

La primera licitación cuenta con un presupuesto de 208.672,68 euros, IVA incluido, y un plazo previsto de ejecución de tres meses. Esta fase se centrará fundamentalmente en el mobiliario urbano, la jardinería, las instalaciones y la renovación de determinados pavimentos.

El proyecto destina 84.700 euros de ejecución material al equipamiento urbano, otros 13.215 euros a jardinería, 9.181 euros a instalaciones y 32.439 euros a trabajos de albañilería y limpieza. Sumando gestión de residuos y seguridad y salud, el presupuesto de ejecución material asciende a 144.921,65 euros antes de incorporar gastos generales, beneficio industrial e impuestos.

Uno de los principales elementos de esta fase serán las denominadas islas climáticas, conjuntos formados mediante diferentes combinaciones de bancos, asientos y jardineras que podrán distribuirse y reorganizarse dependiendo de las necesidades de la calle.

40 asientos, ocho bancos y nuevas papeleras

Las mediciones del proyecto contemplan la incorporación de 40 asientos modulares individuales, repartidos entre dos diseños diferentes, además de ocho bancos modulares de dos metros de longitud.

Los elementos combinarán bases de mármol travertino claro con superficies de madera reciclada. También se instalarán diez nuevas papeleras, diseñadas mediante una combinación de acero corten y mármol travertino.

A todo ello se sumarán diferentes tipos de jardineras de acero corten que se integrarán con los bancos y asientos para formar zonas de estancia repartidas a lo largo de Graciano Atienza.

El carácter modular permitirá que determinadas piezas puedan cambiarse de posición y configurar espacios diferentes en función de las actividades que se desarrollen en la vía a lo largo del año.

Olivos, almendros, lavanda, romero y una parra

La vegetación desempeñará un papel importante en la nueva configuración de la calle. Las islas climáticas incorporarán especies adaptadas al entorno como olivos, lavanda, romero y stipa, que podrán combinarse con tomillo limón, santolina o aptenia.

También está previsto utilizar almendros y una parra compuesta por variedades tradicionales vinculadas a Villarrobledo, entre ellas Airén, Cencibel y Tempranillo.

La documentación contempla una partida para la plantación de 20 árboles o parras y busca que las especies seleccionadas requieran un mantenimiento reducido y aporten sombra, color y vegetación al eje comercial.

Un arco de forja recordará la antigua “Calle de la Plaza”

Entre los elementos más singulares aparece un arco de forja instalado entre las fachadas que marcará la transición entre dos zonas de Graciano Atienza.

El diseño pretende recuperar la memoria de la antigua denominación de esta vía como “Calle de la Plaza”. Sobre la estructura crecerá además una parra plantada desde el suelo, como referencia a la tradición vitivinícola de Villarrobledo.

La parte inferior del arco quedará situada aproximadamente a 5,60 metros sobre el pavimento, permitiendo mantener libre el paso por debajo.

Jardineras también en las fachadas

La intervención no se limitará al suelo. El proyecto contempla colocar en determinadas fachadas unos soportes ornamentales denominados “pastores de pared”, destinados a sostener hidrojardineras de color antracita.

Estas jardineras se situarán a unos 4,50 metros de altura y contarán con riego automático. En ellas podrán colocarse plantas de floración estacional como viola, coreopsis, cuphea, geranio o delosperma.

La intención es que la vegetación aparezca distribuida tanto a nivel de calle como en distintos puntos elevados del recorrido.

Granito en los dos cruces de la calle

La primera fase contempla también intervenir en los dos cruces existentes a lo largo de Graciano Atienza, donde actualmente hay pavimento de asfalto.

El proyecto plantea retirar ese material y sustituirlo por losas de granito gris similares a las ya existentes en la propia vía para conseguir una mayor continuidad visual.

Los trabajos incluirán el corte y levantado del asfalto, una excavación aproximada de 20 centímetros, la ejecución de una solera de hormigón con doble mallazo y la posterior colocación del granito.

Precisamente esta cuestión tendrá peso en la adjudicación. El precio representará 80 de los 100 puntos posibles, mientras que los 20 restantes se concederán a las empresas que acepten aumentar de ocho a diez centímetros el espesor de las baldosas de granito contempladas en una de las partidas.

Una segunda fase de 425.313 euros para poner sombra a Graciano Atienza

La segunda licitación es considerablemente más cara. Cuenta con un presupuesto de 425.313,57 euros, IVA incluido, y un plazo previsto de ejecución de cuatro meses.

Esta actuación se destinará prácticamente en su totalidad a instalar un sistema de toldos de vela tensada sobre la calle, con lonas sujetas mediante placas instaladas en las fachadas, cables de acero inoxidable, tensores y diferentes elementos de anclaje.

Solo el capítulo correspondiente a los toldos alcanza los 289.775,69 euros de ejecución material, dentro de un presupuesto de ejecución material total de 295.377,16 euros.

Dos diseños de toldos según la zona

El sistema de sombras no será igual en toda la calle. El proyecto diferencia dos zonas, cada una con una estética propia.

En el tramo denominado Abastos se utilizarán piezas romboidales que evocarán el antiguo pavimento de Graciano Atienza. El diseño combinará tonos blanco roto y granate, creando una composición suspendida sobre la vía.

Las placas de anclaje de esta zona se situarán aproximadamente a 7,30 metros de altura, aunque podrán modificarse en función de las características concretas de cada fachada.

En el tramo denominado Ramón y Cajal se plantea una solución diferente mediante velas rectangulares en tonalidades neutras colocadas a dos alturas. Los anclajes inferiores estarán aproximadamente a seis metros y los superiores a siete.

Más de 1.200 metros cuadrados de lonas

Las mediciones reflejan la magnitud de esta segunda actuación. El proyecto contempla 648 metros cuadrados de lonas romboidales y otros 607 metros cuadrados de toldos rectangulares.

En total, la superficie prevista ronda los 1.255 metros cuadrados de lona, sin contar la estructura formada por cables, tensores y anclajes.

También se incluyen al menos 30 placas de anclaje de 300 por 200 milímetros y otras 20 de menor tamaño, además de centenares de metros de cables de acero inoxidable de diferentes diámetros.

El proyecto reserva más de 17.000 euros únicamente para el sistema de cables y tensores que permitirá sostener las lonas.

Anclajes sobre las fachadas de los edificios

Las estructuras se apoyarán en las fachadas de los inmuebles de la calle. El proyecto establece que se intentarán utilizar prioritariamente medianeras y encuentros entre edificios para reducir el número de fijaciones y minimizar el impacto sobre las construcciones.

Cuando sea necesario podrán utilizarse también forjados, pilares u otros elementos resistentes. La colocación definitiva dependerá de las características de cada inmueble y tendrá que ser comprobada durante la ejecución.

Los trabajos obligarán, por tanto, a intervenir sobre propiedades privadas para colocar determinados anclajes, circunstancia contemplada expresamente en la documentación del proyecto.

Los toldos se retirarán cada año

El sistema está diseñado fundamentalmente para proporcionar sombra durante los meses de temperaturas más elevadas, por lo que las lonas se montarán y desmontarán cada temporada.

Antes de cada instalación deberá comprobarse el estado de anclajes, tensores, cables y demás elementos para garantizar que se encuentran en condiciones adecuadas.

El proyecto advierte además de que se trata de una instalación auxiliar de sombra y que deberá actuarse ante situaciones meteorológicas adversas como tormentas, fuertes rachas de viento o episodios importantes de granizo.

La estructura de cables y tensores podrá tener otros usos fuera del verano. La documentación contempla expresamente la posibilidad de aprovecharla para iluminación navideña, Carnaval u otras decoraciones temporales.

Cerca de 634.000 euros entre las dos actuaciones

Aunque forman parte de una misma transformación urbana, el Ayuntamiento ha tramitado las obras mediante dos expedientes independientes. La primera fase asciende a 208.672,68 euros y deberá ejecutarse en tres meses, mientras que la segunda alcanza los 425.313,57 euros y tendrá cuatro meses de plazo.

También existen diferencias en la manera de adjudicarlas. En la primera se tendrán en cuenta el precio y la mejora del grosor del granito, mientras que en la segunda el precio será el único criterio de adjudicación.

Villarrobledo moviliza de esta forma casi 634.000 euros para renovar uno de sus principales ejes comerciales, con una intervención que combinará nuevos pavimentos, bancos, jardineras, vegetación y elementos ornamentales a nivel de calle con una segunda actuación destinada a desplegar más de 1.200 metros cuadrados de sombras sobre Graciano Atienza.

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Llanos Esmeralda Garcia

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo en la Universidad de Murcia y Diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Murcia. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación, como La Verdad, CNC y El Pueblo de Albacete.
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