Madrigueras intenta recuperar la normalidad una semana después de una de las situaciones más difíciles que ha vivido el municipio. El pasado viernes, 2 de octubre, una riada convirtió numerosas calles de la localidad en auténticos ríos y dejó tras de sí importantes daños materiales. La tragedia se cobró además la vida de Laura, una vecina de 102 años.
Con el paso de los días, el agua ha dejado paso al barro y los vecinos trabajan para recuperar sus viviendas y sus negocios. Así, la tranquilidad habitual de las calles de Madrigueras ha desaparecido para dar paso a la maquinaria y las escobas, mientras los vecinos y los servicios de emergencia se emplean a fondo para devolver la normalidad a la localidad.

El alcalde de Madrigueras, Juan Carlos Talavera, comparte con El Digital de Albacete que una semana después “la gente está recomponiéndose” de todo lo ocurrido. “El primer día no nos creíamos lo que había pasado. Después empezamos a sacar las cosas que se habían perdido y ahora intentamos limpiar”, manifiesta.

Madrigueras comienza la fase de reconstrucción: “El agua entró por 14 sitios”
La magnitud de los daños ha sido considerable. Según el alcalde, el agua llegó a entrar en el municipio “por 14 sitios” y terminó afectando a una parte muy importante del casco urbano. “Aquí el agua llegó a afectar al 80% de las calles”, asegura el alcalde.
Así, señala que lo primero en reabrir han sido los centros educativos, tanto Infantil, como Primaria y Secundaria. “Desde el lunes a primera hora están abiertos”, explica. Y es que, precisamente uno de los principales objetivos desde el Ayuntamiento era reabrir cuanto antes los centros educativos, aunque la Escuela Infantil ha sido trasladada tras los daños. “Entendimos que los niños tenían que estar en el colegio. Era una forma de recuperar la normalidad”, señala, y asegura que los primeros días hasta los más pequeños trataron de ayudar con cepillos. Ahora, por el momento, las tareas se están centrando también en “gestionar la montaña de residuos”, que se ha generado estos días.

Este viernes, el Centro de Salud ha podido reabrir sus puertas, que quedó afectado tras la riada, y la Iglesia Parroquial de San Pedro y San Pablo pudo celebrar misa el domingo gracias a la solidaridad de numerosos voluntarios que se acercaron hasta la localidad por el llamamiento de la Iglesia para limpiar, ya que el agua anegó el templo. Los parques, por su parte, continúan cerrados porque “todavía hay mucho barro y no podemos acceder con maquinaria”, manifiesta el alcalde.

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Pero si hay algo que ha calado estos días en los vecinos de Madrigueras sin duda ha sido la gente. Y es que oleadas de voluntarios han acudido a la localidad para tender una mano, aunque también han sido los propios vecinos y jóvenes del municipio quienes se movilizaron desde el primer momento para ayudar a limpiar viviendas y calles.
Talavera explica que hubo momentos en los que la cantidad de personas desplazadas para ayudar llegó incluso a dificultar el movimiento de la maquinaria. “Llegó un momento en que la maquinaria que teníamos de Diputación, de la Junta y de las empresas que habíamos contratado no podía circular del mar de gente que había”, relata. El alcalde destaca especialmente la respuesta de las administraciones y de los servicios de emergencia. “En el minuto uno, el primero que llegó fue el presidente de la Diputación de Albacete, Santiago Cabañero”, afirma, al tiempo que pone en valor los medios desplegados por la Diputación, la Junta y los cuerpos policiales.

De hecho, desde las primeras horas se desplegó todo un centro operativo. Ahora, sin embargo, el municipio considera que la fase de movilización masiva de voluntarios está llegando a su fin. “En este momento no haría falta que viniera gente”, apunta Talavera, que pide canalizar cualquier ayuda a través de las vías oficiales para evitar que los recursos se acumulen sin responder a las necesidades reales. “Estamos canalizando las necesidades de los vecinos”, sostiene Talavera, que subraya que “la información la hacemos llegar por los canales oficiales; o bien por el mando móvil o a través de las redes sociales oficiales del Ayuntamiento”, y aclara que que los carteles que circulan por redes sociales sin firma del Ayuntamiento “no son nuestros”.
Madrigueras agradece la ola de solidaridad tras la riada y lanza un aviso: “No haría falta que viniera gente”
Por ello, el Ayuntamiento pide que no se difundan llamamientos sin confirmar y que cualquier información sobre necesidades se consulte en los canales oficiales municipales.

La enorme solidaridad generada tras la riada también ha provocado intentos de fraude y llamamientos falsos a través de las redes sociales. Talavera explica que algunas personas han intentado hacerse pasar por vecinos afectados para solicitar transferencias económicas. Por ello, el Ayuntamiento insiste en que las necesidades deben comunicarse exclusivamente a través de sus canales oficiales.

Madrigueras comienza así una nueva fase: después de contener el agua y retirar buena parte del barro, llega ahora el momento de reconstruir. Una tarea que, como resume Talavera, se está llevando a cabo coordinando los recursos allí donde realmente hacen falta. Una semana después de la riada, Madrigueras sigue limpiando sus calles, recuperando sus servicios y reparando sus viviendas. Tras el paso del agua, ahora queda el barro, las pérdidas y una larga tarea por delante, pero también la solidaridad de un municipio que desde el primer momento se puso en pie para levantarse y recuperar la normalidad.

