Creyó que evitaba una estafa y perdió 90.000 euros: Guardia Civil de Albacete desarticula una red criminal con un detenido de Valencia

La víctima facilitó unos códigos de seguridad convencida de que estaba cancelando operaciones fraudulentas, pero en realidad autorizó cuatro transferencias. La operación se ha saldado con un detenido, tres investigados y la recuperación de 57.600 euros

La Guardia Civil de Albacete ha desarticulado un grupo criminal dedicado a las estafas bancarias por Internet después de investigar un fraude en el que una persona perdió 89.900 euros al facilitar unos códigos de verificación que creía necesarios para impedir varias transferencias fraudulentas. Los delincuentes consiguieron que la propia víctima autorizara las operaciones sin ser consciente de ello.

La actuación, desarrollada por especialistas del Equipo@ de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete dentro de la denominada operación CORDURO, ha permitido detener a un hombre de 40 años, vecino de Valencia, e investigar a otras tres personas de entre 20 y 45 años, residentes en Ribera de Arriba (Asturias), Madrid y Las Palmas de Gran Canaria.

Los cuatro implicados, dos hombres y dos mujeres, están considerados presuntos responsables de delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. Además, la rapidez de las investigaciones ha permitido bloquear y recuperar 57.600 euros de los 89.900 euros sustraídos.

Todo comenzó con una denuncia ante la Guardia Civil de Casas Ibáñez

Los hechos se remontan a octubre de 2025, cuando una persona acudió a las dependencias de la Guardia Civil de Casas Ibáñez, en la provincia de Albacete, para denunciar que había descubierto cuatro transferencias bancarias realizadas desde su cuenta sin su consentimiento.

El importe total de las operaciones ascendía a 89.900 euros, una cantidad que había desaparecido de su cuenta como consecuencia de una sofisticada maniobra de engaño.

Los agentes del Equipo@ iniciaron entonces una investigación para esclarecer lo sucedido, identificar a los responsables y tratar de localizar el dinero sustraído.

Las primeras pesquisas permitieron comprobar que los delincuentes habían recurrido a una técnica de ingeniería social en la que se aprovechan de la preocupación de los usuarios por la seguridad de sus cuentas bancarias para conseguir que faciliten información confidencial o autoricen operaciones económicas.

Se hicieron pasar por un empleado del banco para engañar a la víctima

El procedimiento utilizado por los estafadores comenzaba con una comunicación en la que uno de los implicados se hacía pasar por un trabajador de una conocida entidad bancaria.

El falso empleado alertó a la víctima de que había detectado varias transferencias que podían tener un origen fraudulento. De esta manera, consiguió generar una situación de alarma y transmitir la sensación de que era necesario actuar de inmediato para evitar la pérdida de dinero.

Posteriormente, la víctima recibió varios mensajes SMS en su teléfono móvil que contenían códigos numéricos de validación.

El supuesto trabajador del banco le hizo creer que necesitaba esos códigos para cancelar las transferencias sospechosas y proteger el dinero depositado en su cuenta.

Sin embargo, los números que la víctima estaba facilitando no servían para anular ninguna operación, sino para autorizar nuevas transferencias bancarias.

De esta manera, convencida de que estaba impidiendo un fraude, la persona afectada terminó dando su consentimiento involuntario a cuatro operaciones que permitieron a los delincuentes hacerse con un total de 89.900 euros.

La Guardia Civil ha determinado que este procedimiento respondía a una modalidad de phishing, una técnica de suplantación de identidad mediante la que los ciberdelincuentes se hacen pasar por entidades de confianza para conseguir datos privados o provocar movimientos bancarios no autorizados conscientemente por sus titulares.

Movían el dinero entre varias cuentas para dificultar su localización

La investigación no se limitó a identificar cómo se había producido el engaño. Los especialistas del Equipo@ también siguieron el recorrido del dinero una vez que abandonó la cuenta bancaria de la víctima.

Las pesquisas permitieron identificar a los cuatro presuntos integrantes de la organización, que utilizaban sus propias cuentas bancarias para mover los fondos obtenidos mediante la estafa.

Los investigadores comprobaron que el dinero circulaba entre diferentes cuentas de los implicados con el propósito de entorpecer su rastreo por parte de las fuerzas de seguridad.

Esta forma de actuar dificultaba conocer el destino final de los fondos y constituye uno de los elementos investigados en relación con el presunto delito de blanqueo de capitales.

Pese a estas maniobras, la rapidez de las actuaciones permitió a la Guardia Civil localizar, bloquear y recuperar 57.600 euros, una parte importante del dinero sustraído.

De los 89.900 euros inicialmente estafados, quedan por recuperar 32.300 euros, según se desprende del balance económico facilitado por la Guardia Civil.

Un detenido en Valencia y tres investigados en Asturias, Madrid y Canarias

La operación CORDURO ha concluido con la detención de un hombre de 40 años, vecino de Valencia, y la investigación de otras tres personas de entre 20 y 45 años.

Estas últimas tienen su residencia en Ribera de Arriba, en Asturias; Madrid; y Las Palmas de Gran Canaria.

En total, los presuntos integrantes del grupo criminal son dos hombres y dos mujeres, a quienes se atribuye su posible participación en delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal.

Las diligencias instruidas por los agentes del Equipo@ de la Guardia Civil de Albacete, junto con el detenido, han sido puestas a disposición de la plaza número 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Casas Ibáñez, órgano judicial encargado de conocer los hechos.

La Guardia Civil advierte del peligro de facilitar códigos bancarios por teléfono

A raíz de esta operación, la Guardia Civil ha recordado que los fraudes mediante suplantación de entidades bancarias se apoyan habitualmente en mensajes SMS fraudulentos y otras comunicaciones destinadas a engañar a los clientes.

Los delincuentes intentan conseguir contraseñas, claves de acceso, datos bancarios o códigos de autorización que les permitan realizar operaciones económicas.

Por ello, los especialistas insisten en la necesidad de desconfiar de cualquier comunicación que solicite información confidencial, incluso cuando aparentemente procede de una entidad bancaria conocida.

La Guardia Civil recuerda que los bancos nunca solicitan claves personales, contraseñas o códigos de verificación a través de enlaces incluidos en mensajes de texto. Cuando exista alguna duda sobre una comunicación recibida, lo recomendable es contactar directamente con la sucursal o entidad bancaria utilizando sus canales oficiales.

También advierte de que recibir un código de confirmación en el teléfono móvil significa que puede estar intentándose autorizar una operación. Por tanto, si el titular de la cuenta no ha iniciado personalmente esa operación, no debe facilitar el código ni introducirlo siguiendo instrucciones de terceros.

Otra de las recomendaciones consiste en mantener activadas las notificaciones instantáneas de movimientos bancarios. Estos avisos permiten detectar rápidamente operaciones sospechosas y reaccionar antes de que los fondos sean transferidos a otras cuentas.

La rapidez resulta especialmente importante para bloquear el dinero y aumentar las posibilidades de recuperarlo, tal y como ha ocurrido con una parte de los fondos sustraídos en la operación CORDURO.

En caso de detectar un acceso sospechoso o una transferencia no autorizada, la Guardia Civil aconseja contactar inmediatamente con el banco para bloquear las credenciales y presentar una denuncia aportando todas las pruebas disponibles, incluidas capturas de pantalla, números de teléfono y justificantes de las operaciones.

Las estafas informáticas también pueden denunciarse por Internet

La Guardia Civil recuerda igualmente que los ciudadanos disponen de un sistema de denuncia telemática que permite realizar determinados trámites de forma completa sin necesidad de desplazarse físicamente a un acuartelamiento.

Actualmente, este procedimiento está disponible para cinco tipos de hechos delictivos: estafas informáticas con cargos fraudulentos mediante tarjeta bancaria u otros medios de pago electrónico, daños, hurtos, sustracciones de vehículos y sustracciones cometidas en el interior de vehículos.

También pueden tramitarse telemáticamente dos procedimientos administrativos relacionados con la documentación: su pérdida o extravío y su localización.

Estas denuncias pueden presentarse a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil o de su página web oficial.

Las personas que no dispongan de medios para realizar estos trámites por Internet pueden solicitar atención telefónica o presencial en su puesto de la Guardia Civil de referencia. Asimismo, existe la posibilidad de gestionar una cita mediante la aplicación Cita Previa AGE, disponible para dispositivos Android e iOS.

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Llanos Esmeralda Garcia

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo en la Universidad de Murcia y Diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Murcia. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación, como La Verdad, CNC y El Pueblo de Albacete.
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