El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está valorando la posibilidad de adelantar las elecciones generales si el Congreso de los Diputados rechaza este viernes los dos decretos sobre vivienda impulsados por el Ejecutivo, según han trasladado fuentes del Consejo de Ministros. La opción que se maneja contemplaría una convocatoria inmediata y situaría la cita con las urnas el próximo 29 de noviembre
La posibilidad de un adelanto electoral aparece sobre la mesa después de que Junts confirmara este jueves que votará en contra de ambos decretos, una decisión que deja al Gobierno sin los apoyos necesarios para sacarlos adelante si el resto de grupos mantienen las posiciones anunciadas.
Las fuentes consultadas por Europa Press llegan a situar en un 99% las posibilidades de que Sánchez cambie de posición y opte por convocar elecciones de forma inmediata si las dos normas decaen. No obstante, se trata de una posibilidad que, por el momento, no ha sido confirmada oficialmente por el presidente ni por el Ejecutivo.
De hecho, fuentes de Moncloa han negado que el Gobierno esté barajando actualmente un adelanto electoral y han desmentido que se haya convocado un gabinete de crisis en Presidencia para abordar esta posibilidad. El Ejecutivo sostiene que su prioridad este viernes está en la votación de los decretos y en intentar recabar apoyos parlamentarios hasta el último momento.
El Congreso decide este viernes sobre los decretos
La Cámara Baja debate y vota este viernes los dos reales decretos-ley aprobados esta semana por el Consejo de Ministros. El Gobierno ha decidido mantener la votación pese a la petición de Junts de retirar las normas y elaborar un nuevo texto.
La formación de Carles Puigdemont reclama precisamente esa retirada como condición para negociar una nueva propuesta en materia de vivienda. Junts ha anunciado que presentará este viernes al PSOE un documento propio como posible punto de partida para alcanzar un acuerdo.
PSOE y Sumar han solicitado, además, que la votación de ambos decretos se realice por llamamiento, de manera que cada diputado tenga que expresar públicamente su posición.
El escenario parlamentario deja al Ejecutivo en una situación especialmente complicada. PP, Vox y Junts han anunciado su rechazo a las medidas, mientras que el Gobierno mantiene su intención de someterlas a votación y reclama al resto de grupos que permitan su convalidación.
Sánchez aumenta la presión sobre los grupos
Desde que Junts comunicó su decisión, Sánchez ha endurecido el discurso y ha insistido en que el Gobierno no retirará los decretos. El presidente ha defendido que las medidas están destinadas, entre otras cuestiones, a facilitar el acceso a la vivienda, fomentar los alquileres asequibles y proteger a personas vulnerables frente a los desahucios.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha rechazado este viernes hacer «cábalas» sobre un posible adelanto electoral y ha reclamado a los grupos que han anunciado su voto contrario que, al menos, se abstengan.
«Hoy es un día trascendental», ha señalado Torres a su llegada al Congreso, defendiendo que el debate debe centrarse en el derecho a la vivienda y no en las consecuencias políticas que pueda tener la votación.
También desde el PSOE se ha insistido en que todavía no dan por perdida la votación. La portavoz socialista, Montse Mínguez, ha asegurado que su formación negociará «hasta el último minuto».
La vivienda, en el centro de la crisis política
La votación llega además en un contexto de fuerte movilización social por la vivienda, con una acampada en la Puerta del Sol que se prolonga desde hace varios días tras el desahucio de una mujer de 87 años.
Los dos decretos que llegan al Congreso incluyen medidas como la ampliación de determinadas prórrogas de contratos de alquiler, mecanismos de protección para personas vulnerables y modificaciones relacionadas con los alquileres y el acceso a la vivienda.
Si finalmente las normas son rechazadas, se abriría un nuevo escenario político para el Gobierno de Sánchez. Entre las opciones que, según las fuentes citadas por Europa Press, se estarían valorando figura precisamente la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre. Por ahora, Moncloa niega que esa decisión esté tomada y mantiene el foco en la votación del Congreso.


