La Guardia Civil de Albacete ha investigado a dos personas como presuntas autoras de los delitos de estafa y blanqueo de capitales después de conseguir desviar 24.279 euros mediante una modalidad de fraude conocida como BEC, Business E-mail Compromise. La actuación de los agentes permitió bloquear las cuentas utilizadas y recuperar la totalidad del dinero estafado.
La investigación se ha desarrollado en el marco de la denominada operación ‘MOTHMA’ y ha sido llevada a cabo por efectivos del Equipo@ de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete. Las personas investigadas tienen 21 y 27 años y son vecinas de Mairena del Aljarafe, en Sevilla, y Talavera de la Reina, en Toledo, respectivamente.
Un correo aparentemente enviado por una empresa de confianza
El origen de la investigación se remonta a marzo de 2025, cuando una persona presentó una denuncia ante la Guardia Civil de Almansa después de haber recibido un correo electrónico que aparentemente procedía de una empresa con la que mantenía relaciones comerciales.
En ese mensaje se le reclamaba el pago de una factura atrasada por importe de 24.279 euros y se facilitaba un número de cuenta bancaria en el que debía ingresar el dinero.
La víctima realizó el pago pensando que estaba abonando la cantidad pendiente a la empresa con la que trabajaba. Sin embargo, posteriormente contactó con esta compañía y descubrió que el dinero nunca había llegado a su destinatario real.
La investigación permitió comprobar que la cuenta bancaria indicada en el correo electrónico no pertenecía a la empresa acreedora, sino a una de las personas que finalmente ha resultado investigada.
El dinero pasó por varias cuentas bancarias
A partir de ese momento, los agentes comenzaron a seguir el rastro del dinero. Las pesquisas determinaron que los 24.279 euros habían sido transferidos entre diferentes cuentas bancarias.
Según la Guardia Civil, las personas implicadas habrían realizado varios movimientos con estos fondos con el objetivo de dificultar su rastreo.
La rápida actuación de los investigadores permitió, no obstante, localizar las cuentas implicadas y bloquearlas antes de que el dinero desapareciera. Finalmente, la Guardia Civil consiguió recuperar íntegramente los 24.279 euros, evitando que la víctima asumiera la pérdida económica.
Así funciona la estafa BEC
La modalidad utilizada en este caso es conocida como Business E-mail Compromise (BEC) y se basa en la manipulación de comunicaciones profesionales mediante correos electrónicos que aparentan proceder de empresas o personas de confianza.
Los ciberdelincuentes aprovechan relaciones comerciales reales para conseguir que la víctima realice un pago que, aparentemente, corresponde a una factura o a una operación legítima. La clave del fraude está en facilitar una cuenta bancaria controlada por los estafadores, desviando de esta forma el dinero que debería recibir la verdadera empresa.
Uno de los principales indicios de este tipo de fraude puede aparecer cuando, dentro de una conversación comercial por correo electrónico, se comunica de manera inesperada un cambio en el número de cuenta en el que debe realizarse un pago.
Por este motivo, la Guardia Civil recomienda que, ante una modificación de estas características, se contacte directamente con la empresa mediante los canales habituales para comprobar que el cambio es auténtico antes de efectuar cualquier transferencia.
También aconseja evitar facilitar información sensible sobre responsables, gerentes o funcionamiento interno de una empresa ante llamadas sospechosas y plantea la utilización de plataformas específicas que permitan autenticar los pagos y el envío de facturas.
Las diligencias instruidas por el Equipo@ de la Guardia Civil de Albacete han sido puestas a disposición de la Sección Civil y de Instrucción, plaza número 2, del Tribunal de Instancia de Almansa, que se ha hecho cargo de las actuaciones.


