La sede de la Dirección Provincial del Servicio Público de Empleo Estatal en Albacete afronta una transformación integral después de más de tres décadas en funcionamiento. El edificio de la calle Cid fue construido en 1994 y su distribución actual provoca que numerosos puestos de trabajo situados en las zonas centrales tengan que recurrir a iluminación artificial y ventilación mecánica, debido a que buena parte de la luz natural queda bloqueada por los despachos y otras dependencias cerradas junto a las fachadas.
La situación es especialmente acusada en la segunda planta, donde prácticamente toda la fachada está ocupada por espacios compartimentados. A ello se suman muebles de almacenamiento de gran altura, diferencias entre los pavimentos, zonas de archivo sobredimensionadas y acabados que el propio pliego califica como un espacio de trabajo de “escasa confortabilidad” y aspecto “obsoleto y poco actual”.
Ante esta situación, el SEPE ha puesto en marcha la contratación de los servicios técnicos necesarios para diseñar una reforma integral de su sede provincial, que pretende hacer las instalaciones más diáfanas, funcionales y accesibles, mejorar sus condiciones ambientales y reducir el consumo energético. El contrato comprende tanto la redacción del proyecto como la posterior dirección facultativa, dirección de ejecución y coordinación de seguridad y salud cuando llegue el momento de acometer las obras.
Menos despachos cerrados y más luz natural
Uno de los cambios principales que tendrá que estudiar el futuro proyecto será la redistribución de las plantas primera y segunda. El SEPE plantea eliminar parte de los actuales espacios cerrados, algunos de ellos vacíos o infrautilizados, para permitir que la iluminación y la ventilación natural alcancen un mayor número de puestos de trabajo.
Así, se propone sustituir parte de los actuales tabiques opacos por cerramientos de vidrio doble transparente. Allí donde sea necesaria mayor privacidad podrían utilizarse vinilos translúcidos, manteniendo el paso de la luz sin permitir una visión directa del interior.
La actuación será especialmente importante en la segunda planta. El planteamiento inicial pasa por trasladar la actual sala de juntas y sala polivalente hacia el fondo para liberar parte de la fachada principal. Incluso se contempla utilizar tabiques móviles de vidrio para que este espacio pueda quedar completamente abierto cuando no esté siendo utilizado.
La zona de informática también podrá reorganizarse, manteniendo el área destinada a servidores, mientras que el aula de formación podría trasladarse junto a la escalera de emergencia, aprovechando el espacio que actualmente ocupan un almacén y una sala de café.
Dos nuevas zonas de descanso y menos mobiliario
La reorganización plantea además crear dos áreas de descanso, una en cada planta, redistribuir los puestos de trabajo y retirar parte del mobiliario que actualmente se encuentra infrautilizado.
También se pretende modernizar la apariencia interior de las oficinas. Entre las posibilidades recogidas figura revestir los actuales paneles de melamina con vinilos adhesivos texturizados en tonos claros y luminosos, además de buscar una solución uniforme para los pavimentos que elimine desniveles y repare las zonas deterioradas que han quedado bajo los actuales tabiques.
Los cambios alcanzarán igualmente el acceso al edificio. En la planta baja se plantea sustituir las actuales dobles puertas por puertas correderas automáticas con apertura central e instalar una cortina de aire climatizado para reducir la entrada de frío o calor del exterior y mejorar el confort tanto del vestíbulo como de la cabina de ordenanzas.
Vestuario y aparcamiento para bicicletas en el sótano
El sótano también será objeto de reorganización. Actualmente dispone de aparcamiento para cuatro vehículos, instalaciones técnicas, ascensor y zonas de acceso, dentro de una superficie útil de algo más de 500 metros cuadrados.
El programa de necesidades plantea retirar los equipos que hayan quedado fuera de uso y aprovechar mejor la superficie disponible. El proyecto deberá estudiar la creación de un cuarto de limpieza, un aseo y un vestuario para el personal de limpieza, además de habilitar una zona de aparcamiento de bicicletas dentro del garaje.
Sustitución de la climatización y placas solares
La reforma no será únicamente estética o de distribución. Uno de sus principales objetivos será mejorar el comportamiento energético del edificio mediante una combinación de medidas pasivas y nuevas instalaciones.
Los pliegos consideran necesaria la sustitución de los actuales equipos exteriores de climatización debido a su antigüedad. El proyecto también deberá estudiar actuaciones que reduzcan las pérdidas de calor durante el invierno y la entrada de calor en verano, disminuyendo así las necesidades de climatización.
Otra de las actuaciones previstas será la instalación de placas fotovoltaicas. El programa de necesidades plantea utilizar estos paneles para reducir el consumo de electricidad procedente de fuentes externas, las emisiones asociadas y el consumo de energía primaria no renovable.
Una nueva red de telecomunicaciones de hasta 10 Gbps
La modernización llegará también a las comunicaciones internas. El SEPE plantea renovar el sistema actual mediante cableado Cat 6A UTP, una tecnología con la que se prevé alcanzar velocidades estables de hasta 10 Gbps.
Esta renovación tendrá que integrarse con la redistribución de los puestos de trabajo. Allí donde no resulte posible acceder a la electricidad y a las telecomunicaciones mediante las canaletas existentes en los pilares, se contempla recurrir a columnas verticales pasacables.
Un edificio de más de 2.500 metros cuadrados construidos
La sede ocupa un inmueble con sótano, planta baja y otras dos plantas. Según las superficies recogidas en el expediente, el sótano cuenta con 541 metros cuadrados construidos, la planta baja con 562 —aunque la superficie correspondiente únicamente al SEPE es de 99,34—, la primera planta dispone de 688,76 metros cuadrados y la segunda alcanza los 693,61.
La primera planta alberga actualmente áreas como Prestaciones, Gestión Económica y Servicios, archivo y otras dependencias, mientras que en la segunda se encuentran la Dirección Provincial, la sala de juntas, el Observatorio Ocupacional, Políticas Activas de Empleo y Coordinación Informática, entre otros espacios.
102.850 euros para diseñar y dirigir la transformación
El primer paso será contratar al equipo técnico encargado de convertir todas estas necesidades en un proyecto ejecutable. El presupuesto base de esta licitación asciende a 102.850 euros, IVA incluido, correspondientes a 85.000 euros antes de impuestos y 17.850 euros de IVA.
Ese importe cubre dos grandes fases. La primera corresponde a la elaboración del proyecto básico y de ejecución y del estudio de seguridad y salud. La segunda comprenderá posteriormente la dirección facultativa, la dirección de ejecución y la coordinación de seguridad y salud durante las obras.
El proyecto deberá definir con precisión qué se hará, cuánto costarán las futuras obras y cuánto tiempo será necesario para ejecutarlas, además de incorporar la documentación necesaria para obtener las correspondientes licencias y autorizaciones.
Un máximo de 75 días para tener redactado el proyecto
La empresa adjudicataria tendrá un máximo de 75 días naturales desde la formalización del contrato para redactar el proyecto, aunque las empresas que se comprometan a reducir ese periodo podrán obtener una mayor puntuación en la licitación.
Una vez redactado, deberá recibir el visto bueno del Servicio de Planificación y Seguimiento de Obras del SEPE y superar posteriormente la supervisión del Ministerio de Trabajo y Economía Social. La empresa estará obligada a introducir las correcciones que sean necesarias hasta obtener un informe favorable.
La documentación maneja inicialmente una duración de cuatro meses para la futura ejecución de las obras, aunque ese periodo deberá quedar concretado en el proyecto que ahora se va a redactar. Durante los trabajos, la dirección facultativa tendrá que realizar al menos cuatro visitas mensuales a la obra.
El precio supondrá menos de la mitad de la puntuación
La adjudicación del contrato técnico no dependerá únicamente de la oferta económica. El precio aportará un máximo de 49 puntos, mientras que los otros 51 se repartirán entre diferentes mejoras relacionadas con la experiencia y la prestación del servicio.
Se valorará la experiencia del equipo en proyectos y direcciones de obras similares, la reducción del plazo máximo de 75 días, el número de visitas mensuales durante las obras, el tiempo de respuesta para acudir presencialmente cuando lo requiera el SEPE, la asistencia técnica posterior y las visitas que se ofrezcan durante el periodo de garantía.
Con esta contratación comienza así la fase técnica previa a la futura reforma integral de una sede que lleva funcionando desde 1994 y que el SEPE pretende adaptar a una organización de los espacios más abierta, con mayor entrada de luz natural, mejores instalaciones y un consumo energético más eficiente.

