Una explotación avícola de la provincia de Albacete proyecta dar un importante salto en su capacidad. La actuación prevista en el término municipal de Alcalá del Júcar permitirá pasar de los 30.000 pollos de engorde actuales a un máximo de 55.000, después de que la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible haya formulado el informe de impacto ambiental del proyecto.
La explotación dispone actualmente de una nave con capacidad para 30.000 pollos y la ampliación contempla construir otra instalación para 25.000 aves más en una parcela contigua. Ambas parcelas han sido agrupadas en una finca rústica situada en el paraje de La Hoyuela que alcanza una superficie total de 37.097 metros cuadrados.
Lotes de 55.000 pollos cada 45 o 49 días
El documento ambiental permite conocer con detalle cómo funcionaría la explotación una vez ejecutada la ampliación. Los animales llegarán en lotes homogéneos de 55.000 pollos con un día de vida y permanecerán en las instalaciones durante un periodo de entre 45 y 49 días, hasta alcanzar un peso aproximado de 2,3 kilos.
Después de cada ciclo se establecerá un vacío sanitario de 12 días para proceder a la desinfección de las instalaciones. La planificación contempla alrededor de cinco ciclos de engorde al año, por lo que, si se mantiene ese ritmo de producción, por las instalaciones podrían pasar aproximadamente 275.000 pollos durante un año.
El proyecto recoge asimismo que los animales, el pienso, los medicamentos y el resto de materiales necesarios serán aportados por la empresa integradora encargada del proceso productivo.
4,4 millones de litros de agua solo para los animales
Uno de los datos más llamativos del proyecto corresponde al consumo de agua. La documentación calcula unas necesidades para los animales de 0,08 metros cúbicos por plaza y año. Aplicadas a las 55.000 plazas previstas, la explotación necesitará 4.400 metros cúbicos anuales, equivalentes a 4,4 millones de litros de agua únicamente para el consumo animal.
A esa cantidad habrá que añadir el agua destinada al aseo de los trabajadores. El documento establece además que cada una de las naves contará con un depósito de 25 metros cúbicos para garantizar el abastecimiento durante al menos dos o tres días en los momentos de máximo consumo. El suministro previsto procederá de un sondeo autorizado por la Confederación Hidrográfica del Júcar.
La explotación dispondrá de dos naves de 125 metros de largo por 15 de ancho. La documentación cifra en 1.875 metros cuadrados la superficie de cada cebadero y en 3.750 metros cuadrados el total de construcciones contempladas en la explotación.
Una zona vulnerable por nitratos y con aves protegidas
La ubicación del proyecto obliga, no obstante, a establecer un importante condicionado ambiental. El término municipal de Alcalá del Júcar está incluido dentro de la zona vulnerable a la contaminación por nitratos de origen agrario de Mancha Oriental, circunstancia por la que deberán extremarse las medidas relacionadas con la gestión de los estiércoles para evitar afecciones a las aguas.
Además, aunque la explotación queda fuera de la Red Regional de Áreas Protegidas, Desarrollo Sostenible señala que se encuentra en una zona de reproducción de águila real, águila perdicera y halcón peregrino.
Precisamente por la presencia de estas especies, los trabajos deberán tener en cuenta los periodos reproductivos. El informe establece que las obras tendrán que realizarse fuera del periodo de nidificación de las aves, comprendido entre marzo y julio, y contempla que los agentes medioambientales puedan establecer limitaciones temporales adicionales para evitar molestias a la fauna protegida.
También se establecen condiciones para reducir posibles molestias por olores. La gallinaza tendrá que retirarse periódicamente, su transporte deberá efectuarse mediante sistemas suficientemente estancos y se evitará su movimiento durante jornadas de viento intenso cuando este pueda dirigir los olores hacia zonas habitadas.
No necesitará una evaluación ambiental ordinaria
Tras estudiar las características del proyecto y las medidas propuestas, la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible ha concluido que la ampliación no necesita someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, al considerar que no tendrá efectos significativos sobre el medio ambiente siempre que se respeten las medidas preventivas, correctoras y de seguimiento incluidas en el informe.
Este pronunciamiento ambiental no supone, sin embargo, que la nueva nave pueda construirse directamente. El proyecto tendrá que continuar con el resto de la tramitación administrativa y urbanística correspondiente. El propio informe establece que el Ayuntamiento de Alcalá del Júcar deberá comprobar su compatibilidad con el planeamiento y tramitar las licencias y permisos que correspondan antes de que pueda materializarse la ampliación.

