Joaquín Reyes mostró este domingo una de sus facetas más personales en Salvados. El humorista albaceteño recorrió junto a Gonzo algunos de los lugares vinculados a su vida y terminó emocionándose al hablar de Albacete, de su infancia y de sus padres.
La entrevista, emitida este domingo 20 de septiembre en laSexta, arrancó precisamente en Albacete antes de continuar rumbo a Murcia. Durante el trayecto, Reyes dejó una frase que resume buena parte de su vínculo con la ciudad: “Mi casa está en Madrid, pero mi infancia y mi mocedad están en Albacete”.
“Se me remueven muchas cosas”
El regreso a su tierra llevó al humorista a recordar distintas etapas de su vida. Reyes reconoció que cada vez que vuelve a Albacete aparecen recuerdos muy intensos. “Se me remueven muchas cosas”, confesó durante la conversación con Gonzo.
Uno de los momentos más emotivos llegó al hablar de sus padres, Jesús y Concha, ya fallecidos. El albaceteño reconoció que sigue echando de menos poder conversar con ellos y explicó cómo vive esa ausencia con el paso de los años. «Esa sensación de desamparo nunca te la quitas”, señaló.
Joaquín Reyes y su orgullo por Albacete
El programa mostró también a Reyes recorriendo Los Invasores, uno de los espacios más reconocibles de la ciudad.
Durante el paseo fueron numerosos los vecinos que se acercaron a saludarlo, una escena que sirvió para hablar de la relación del humorista con Albacete y con Castilla-La Mancha.
Reyes reconoció que a lo largo de su trayectoria ha hecho “mucho proselitismo de La Mancha” y recordó cómo él y otros compañeros de generación han reivindicado constantemente su procedencia manchega.
El humorista explicó además que incluso ha buscado expresiones y vocabulario tradicional de la zona para incorporarlos a algunos de sus personajes y trabajos.
De Albacete a ‘La Hora Chanante’
La conversación permitió repasar también los comienzos de una generación de cómicos que terminó revolucionando el humor televisivo con espacios como La Hora Chanante y Muchachada Nui.
Joaquín Reyes volvió así a recorrer su ciudad natal ante las cámaras, pero esta vez alejado de sus personajes y de la parodia habitual para hablar de familia, recuerdos y de una relación con Albacete que continúa muy presente pese a llevar años viviendo en Madrid.

