El Ayuntamiento de Villarrobledo ha adjudicado a la Asociación de Párkinson y otras patologías neurodegenerativas de Villarrobledo y comarca el servicio de elaboración y distribución de las comidas del Centro de Día de la Infancia y la Adolescencia. La entidad fue la única que presentó una oferta al procedimiento y asumirá un servicio que tiene un gasto anual máximo de 21.284,56 euros con IVA.
El contrato quedó formalizado el pasado 7 de septiembre y entró en vigor el día 8. La Asociación de Párkinson presentó una oferta de 6,70 euros por comida antes de impuestos, que se convierte en 7,37 euros con el IVA del 10%, exactamente el precio unitario máximo fijado inicialmente por el Ayuntamiento. La adjudicación se realizó exclusivamente atendiendo al precio y la asociación obtuvo los 100 puntos disponibles.
Hasta 28 comidas cada día
El Centro de Día de la Infancia y la Adolescencia de Villarrobledo dispone de 28 plazas de comedor y funciona como un servicio socioeducativo y comunitario dirigido especialmente a familias con hijos cuyos progenitores trabajan. El centro permanece abierto de forma ininterrumpida entre las 7:30 y las 19:00 horas y ofrece, además del comedor, transporte a los colegios, asistencia, actividades lúdicas y apoyo escolar.
El Ayuntamiento reconoce en el expediente que no dispone de los medios personales y materiales suficientes para elaborar directamente estas comidas, razón por la que ha recurrido a una contratación externa. La estimación económica contempla 2.888 servicios durante un año, aunque el número real dependerá de los usuarios que hagan uso diariamente del comedor.
El Consistorio únicamente abonará las comidas efectivamente elaboradas y servidas. Por ello, los 21.284,56 euros constituyen el gasto máximo anual y no una cantidad que necesariamente tenga que agotarse en su totalidad.
Las comidas tendrán que llegar entre las 14:00 y las 14:15
Una de las condiciones más estrictas afecta al horario. Los menús tendrán que entregarse en las instalaciones del centro, situado en la calle Infante Jaime, entre las 14:00 y las 14:15 horas, sin que puedan llegar después de esa franja.
Las comidas serán elaboradas en las instalaciones de la adjudicataria, que deberá contar con el correspondiente registro sanitario, y se transportarán en recipientes o contenedores herméticos e isotérmicos capaces de garantizar una temperatura adecuada hasta su consumo.
El Ayuntamiento ha descartado expresamente el sistema de conservación mediante línea fría, por lo que las comidas deberán llegar preparadas para ser consumidas manteniendo las condiciones térmicas exigidas.
Productos de proximidad y comida preparada cada día
Los pliegos obligan a utilizar productos de proximidad y materias primas de primera calidad. La empresa tendrá que presentar al comienzo de cada mes una planificación de los menús y adaptar tanto las cantidades como las preparaciones a las edades de los niños y adolescentes usuarios.
Las verduras y hortalizas deberán ser preferentemente frescas y de temporada, mientras que las carnes deberán ser magras, sin grasa visible, huesos ni tendones. Los pescados se servirán limpios de espinas, piel, escamas y vísceras y la fruta tendrá que ser fresca, variada y ajustada a la temporada.
Para todas las preparaciones se utilizará aceite de oliva y los pliegos recomiendan reducir al máximo la utilización de sal. Cuando se emplee deberá hacerse en pequeñas cantidades y ser yodada.
Sin precocinados, frituras por inmersión ni bollería industrial
El Ayuntamiento ha fijado también qué alimentos y técnicas culinarias deberán evitarse. Las comidas tendrán que prepararse con bajo contenido en grasas y alternando diferentes elaboraciones, como asados, hervidos o guisos.
Quedan excluidos los alimentos precocinados, las frituras por inmersión y los productos que contengan grasas trans, como la bollería industrial. También se deberán evitar alimentos que puedan aumentar el riesgo de atragantamiento, entre ellos frutos secos enteros, palomitas, uvas enteras o grandes trozos de zanahoria y manzana.
Los platos tendrán que presentarse de una manera que resulte apetecible y las raciones se adaptarán a la edad de cada usuario para evitar cantidades tanto insuficientes como excesivas.
Primer plato, segundo, postre, pan y agua
Los menús deberán ser elaborados por un nutricionista y tendrán la dieta mediterránea como referencia. Cada comida incluirá un primer plato que podrá consistir, entre otras opciones, en potajes, purés de verduras, pasta, sopa, tortilla, carne, pescado o legumbres.
El segundo plato deberá acompañarse siempre de ensalada y verdura o patatas. Como postre se alternará fruta madura de temporada con productos lácteos, y cada servicio incluirá igualmente pan y agua mineral.
Los menús incorporarán además aceite de oliva virgen, vinagre y sal para los aliños y, cuando resulte necesario, monodosis de mayonesa, kétchup o mostaza.
Dietas especiales sin incremento de precio
La adjudicataria tendrá que elaborar también menús especiales para aquellos usuarios que los necesiten por alergias, intolerancias, celiaquía, prescripción médica, razones religiosas, discapacidad u otras circunstancias.
Estas comidas deberán prepararse y transportarse separadamente, perfectamente identificadas y etiquetadas con sus ingredientes para reducir cualquier riesgo de contaminación o error durante el servicio.
El precio será exactamente el mismo independientemente de que se trate de un menú ordinario o de una dieta especial, por lo que la asociación no podrá cobrar cantidades adicionales por estas adaptaciones.
Un año de contrato con posibilidad de prórroga
La adjudicación tiene inicialmente una duración de un año, aunque el Ayuntamiento podrá aprobar posteriormente una prórroga por otro ejercicio. El precio del menú deberá mantenerse durante todo el periodo contratado.
El servicio se prestará de lunes a viernes conforme al calendario del centro, quedando fuera los meses de julio y agosto, los festivos municipales y determinadas jornadas navideñas, entre ellas los días 24, 25 y 31 de diciembre.
El Centro podrá comunicar antes de las 10:00 horas de cada jornada cambios en el número de menús, anulaciones o necesidades especiales, de manera que la cantidad de comidas servidas pueda ajustarse diariamente a la asistencia real.
La Asociación de Párkinson y otras patologías neurodegenerativas de Villarrobledo y comarca se convierte así en la responsable de un comedor destinado a un máximo de 28 niños y adolescentes, con un servicio en el que el Ayuntamiento exige menús elaborados diariamente, productos de proximidad, dietas adaptadas y el mantenimiento de unas condiciones sanitarias específicas hasta el momento del consumo.


