La Universidad de Castilla-La Mancha ha adjudicado por 157.659,80 euros con IVA el servicio integral de prevención y control de la legionelosis en el campus de Albacete. La empresa seleccionada es Athisa Medio Ambiente, que se encargará durante los próximos dos años de desarrollar los controles, análisis, limpiezas y desinfecciones necesarios en los edificios e instalaciones universitarias incluidos en este lote.
El presupuesto máximo previsto inicialmente para Albacete era de 243.077,09 euros con IVA, por lo que la adjudicación queda 85.417,29 euros por debajo, alrededor de un 35% menos. Al procedimiento correspondiente al campus albaceteño se presentaron cinco ofertas y ninguna fue excluida por considerarse anormalmente baja.
La adjudicación fue acordada el 8 de septiembre. No obstante, el contrato todavía no puede darse por formalizado ni el nuevo servicio por iniciado, ya que deberán transcurrir 15 días hábiles desde la notificación a los licitadores antes de completar ese trámite.
Quince edificios e instalaciones bajo vigilancia
El dispositivo afectará a una amplia parte del campus universitario de Albacete. La relación incluye José Prat, Melchor de Macanaz, Simón Abril, Francisco Jareño y Alarcón, Infante Don Juan Manuel, Manuel Alonso Peña, Benjamín Palencia, el Instituto de Desarrollo Regional, la Facultad de Medicina, el Instituto de Investigación en Informática, el edificio polivalente de la Facultad de Farmacia, el pabellón polideportivo y la Bioincubadora.
A estos inmuebles se suman dos instalaciones exteriores especialmente vinculadas al agua: el sistema de riego automático del campus y la Fuente Monumento al Agua. El objetivo será controlar aquellos sistemas en los que existe agua circulante y que pueden generar aerosoles, precisamente las condiciones que pueden favorecer la propagación de Legionella.
Grifos, duchas y depósitos, entre los principales puntos de control
El servicio no se limitará a realizar analíticas periódicas. La empresa tendrá que actuar sobre las redes de agua caliente sanitaria y agua fría, depósitos, acumuladores, calentadores, fuentes ornamentales, sistemas de riego y depósitos vinculados a redes contra incendios.
También se incluyen operaciones concretas de limpieza y desinfección de grifos de agua fría y caliente, duchas y depósitos, además de análisis de Legionella, aerobios y hierro en diferentes puntos de las instalaciones.
En algunos edificios se realizarán asimismo controles de calidad del agua en grifos conforme a la normativa sanitaria vigente y se revisarán sistemas como descalcificadores o equipos de dosificación de cloro cuando estén instalados.
Temperaturas controladas todos los días
Una parte importante del contrato será la vigilancia continua de la temperatura del agua. La documentación prevé tomas diarias de temperatura en los sistemas de agua caliente sanitaria, así como controles en los circuitos de retorno cuando existan.
También habrá mediciones periódicas en depósitos de agua fría y controles relacionados con la concentración de biocida, pH, turbidez y otros parámetros cuando las características de las instalaciones lo requieran.
Toda esa información deberá incorporarse a un sistema informático de gestión del mantenimiento. Los operarios podrán introducir desde dispositivos portátiles las mediciones realizadas, fotografías, comentarios e incidencias, mientras que los partes de trabajo tendrán que quedar firmados digitalmente.
Un mapa de riesgo para cada edificio
Una de las primeras obligaciones de la adjudicataria será visitar todas las instalaciones y realizar una evaluación individual del riesgo de Legionella. Este análisis permitirá identificar los puntos donde pueden existir condiciones más favorables para la proliferación de la bacteria.
Se estudiarán factores como el estancamiento del agua, las temperaturas, los materiales utilizados en las instalaciones, la presencia de biocapas, el diseño de las redes o los elementos capaces de producir aerosoles.
Con los resultados obtenidos deberán actualizarse los correspondientes Planes Sanitarios de Legionella, estableciendo los puntos críticos, medidas preventivas, programas de mantenimiento, limpiezas y desinfecciones, frecuencias de análisis y protocolos de actuación.
Medicina, Farmacia y varios edificios, considerados prioritarios
La documentación técnica identifica como prioritarios varios inmuebles del campus de Albacete. Entre ellos aparecen José Prat, Melchor de Macanaz, Simón Abril, la Politécnica, Agrónomos, Benjamín Palencia, la Facultad de Medicina, la Facultad de Farmacia y el edificio polivalente.
Esta consideración implica una mayor atención a determinados controles y obligaciones de seguimiento. En varios de estos edificios están previstas numerosas actuaciones a lo largo del año, desde mediciones de temperatura hasta limpiezas de grifos y duchas o análisis microbiológicos.
La Facultad de Medicina, por ejemplo, concentra trabajos sobre agua fría y caliente, depósitos, sistemas contra incendios y diferentes análisis, mientras que en Farmacia aparecen también controles sobre instalaciones de agua, retornos de ACS y sistemas auxiliares.
Más de 21.000 euros anuales en actuaciones en la Bioincubadora
Uno de los puntos con mayor volumen económico dentro de la planificación técnica es el edificio de la Bioincubadora. La estimación inicial sitúa en más de 21.300 euros anuales el conjunto de operaciones previstas en este inmueble.
Entre ellas figuran controles diarios de temperatura, limpieza y desinfección de puntos de agua, tratamiento de depósitos, análisis microbiológicos y otras actuaciones de mantenimiento vinculadas a las instalaciones de riesgo.
La Facultad de Farmacia aparece también entre los centros con mayor carga de trabajo, con una estimación superior a 11.000 euros anuales, mientras que la Facultad de Medicina supera los 7.900 euros y Agrónomos ronda los 6.900.
Vigilancia también sobre la Fuente Monumento al Agua
El contrato incluye expresamente la Fuente Monumento al Agua situada en el campus. La actuación prevista contempla su limpieza y desinfección, además de los correspondientes controles analíticos de Legionella.
El sistema de riego automático universitario también forma parte del dispositivo. Se revisarán los elementos vinculados a la acumulación y distribución del agua y se realizarán análisis sobre los sistemas de riego cuando corresponda.
Estas instalaciones exteriores entran dentro del contrato porque el uso de agua y la generación de aerosoles pueden convertirlas también en puntos que necesitan seguimiento preventivo.
Qué ocurrirá si aparece un positivo
La empresa deberá disponer de protocolos concretos para actuar si alguna analítica detecta Legionella. Las medidas dependerán de la concentración encontrada y de las características de la instalación afectada.
Entre las actuaciones previstas se encuentran las desinfecciones de choque, hipercloraciones, vaciados de instalaciones y otras medidas correctoras. Estos procedimientos también podrán utilizarse ante incumplimientos continuados de parámetros o tras periodos prolongados de inactividad.
Si llegara a declararse un brote de legionelosis en alguna instalación universitaria de Albacete, la adjudicataria será responsable de ejecutar los trabajos de desinfección establecidos.
Laboratorios acreditados y biocidas autorizados
Los análisis deberán realizarse a través de laboratorios acreditados conforme a la norma ISO/IEC 17025 y bajo acreditación de ENAC. La empresa tendrá que garantizar además que los equipos utilizados para medir temperatura, pH, turbidez o biocida estén correctamente calibrados.
Los productos utilizados para las desinfecciones deberán estar autorizados y registrados para actuar frente a Legionella. La Universidad tendrá además capacidad para aprobar previamente los biocidas empleados y cualquier cambio posterior tendrá que ser comunicado.
La adjudicataria deberá suministrar por su cuenta los productos químicos y consumibles necesarios para prestar el servicio, incluidos biocidas, cloro, productos antiincrustantes y anticorrosivos.
Dos años de contrato con posibilidad de continuar otros dos
El contrato tendrá inicialmente una duración de 24 meses, aunque la UCLM contempla una posible prórroga adicional por otros dos años. El valor estimado del lote de Albacete, incorporando esa eventual prórroga y las modificaciones previstas, alcanza los 421.869,34 euros sin IVA.
Durante ese tiempo, Athisa deberá mantener actualizado todo el registro de operaciones, conservar la trazabilidad de las actuaciones y aportar informes periódicos sobre incidencias y resultados. Los controles deberán quedar disponibles para la Universidad y para las autoridades sanitarias cuando sean requeridos.

