El Hospital General de Villarrobledo reforzará su capacidad para realizar traslados de recién nacidos entre centros sanitarios con la incorporación de una nueva incubadora de transporte neonatal. La Gerencia de Atención Integrada de Villarrobledo ha adjudicado su adquisición a Palex Medical S.A. por 51.000,29 euros con IVA, prácticamente el presupuesto máximo previsto.
No se trata únicamente de una incubadora convencional. El equipamiento deberá constituir un sistema compacto de transporte neonatal que integre en una misma unidad la incubadora, un respirador específico para neonatos, un monitor multiparamétrico y un carro preparado para fijar todo el conjunto durante los desplazamientos.
Una de sus características principales será precisamente su movilidad. El sistema tendrá que estar homologado tanto para transporte terrestre como aéreo y el carro deberá ser compatible con su utilización y fijación en una ambulancia o un helicóptero, permitiendo mantener durante el traslado la temperatura, ventilación y monitorización necesarias para el paciente.
Una inversión de 51.000 euros
El contrato partía de un presupuesto máximo de 51.001,50 euros con IVA, equivalente a 42.150 euros antes de impuestos. La oferta finalmente seleccionada se sitúa en 42.149 euros más IVA, por lo que apenas queda 1,21 euros por debajo del presupuesto máximo total.
Al procedimiento se presentaron dos ofertas. La más económica ascendía a 34.195 euros antes de impuestos, mientras que la de Palex Medical se situaba en 42.149 euros. Sin embargo, el precio no ha sido suficiente para decidir por sí solo quién suministrará el equipo.
La Sección de Pediatría de la Gerencia de Villarrobledo concluyó tras valorar las propuestas que únicamente la presentada por Palex Medical reunía los requisitos mínimos exigidos. Esa circunstancia ha resultado determinante para que el contrato se adjudique a la propuesta económicamente más elevada de las dos presentadas.
Preparada para viajar por tierra y por aire
La nueva incubadora tendrá que proporcionar un entorno térmico estable durante todo el traslado y permitir al personal sanitario mantener al recién nacido con ventilación mecánica y monitorización continua de sus constantes.
El habitáculo deberá ser fácilmente accesible desde ambos lados y dispondrá de puertas estancas con sistemas de apertura y cierre seguros. Los paneles laterales podrán abrirse completamente hacia abajo para facilitar la introducción del paciente y las maniobras que deban realizar los profesionales sanitarios.
También existirá acceso desde la cabecera y los pies para introducir los elementos necesarios para la monitorización y la ventilación sin comprometer el aislamiento de la incubadora.
El peso de la propia incubadora deberá ser de 25 kilos o menos, buscando facilitar su manejo durante unos traslados en los que la rapidez y la movilidad del equipamiento pueden resultar especialmente importantes.
Un sistema para reducir las vibraciones durante el viaje
Transportar a un recién nacido en una ambulancia o aeronave obliga además a reducir las consecuencias del movimiento. Por este motivo, el sistema incorporará mecanismos destinados a la reducción de vibraciones y nidos homologados para sujetar al paciente.
Estos elementos tendrán que adaptarse a los diferentes tamaños de los recién nacidos y están pensados para favorecer tanto la seguridad como el confort durante el trayecto.
La incubadora dispondrá asimismo de una doble circulación de aire y doble pared para reducir la pérdida de calor, además de indicadores de temperatura tanto del aire interior como de la piel del paciente.
Menos de 40 decibelios dentro de la incubadora
Otra de las características exigidas afecta al ruido. La nueva incubadora deberá conseguir que la contaminación acústica interior permanezca por debajo de los 40 decibelios, independientemente del ruido existente en el exterior.
Este requisito adquiere especial relevancia en un dispositivo destinado precisamente al transporte, donde pueden existir niveles elevados de ruido procedentes del vehículo, los equipos médicos o el propio entorno.
También contará con una luz de exploración incorporada para permitir al personal sanitario observar al paciente sin obstáculos y con un diseño de paredes que proporcione una elevada visibilidad desde ambos lados.
Tres horas de batería para mantener el sistema funcionando
La autonomía es otro de los puntos fundamentales. La incubadora incorporará baterías recargables con una duración mínima de tres horas y un indicador que permita conocer en todo momento la energía disponible.
Podrá funcionar conectada a la red eléctrica convencional o utilizar su propia batería durante los desplazamientos. Además, tendrá capacidad para transportar al menos dos botellas de gases, una de aire y otra de oxígeno.
El sistema permitirá igualmente conectarse directamente a la fuente de oxígeno disponible en el medio de transporte, ya sea una ambulancia o un helicóptero. El gas que circule por el equipo pasará además por un sistema de filtrado antibacteriano.
Un respirador específico para los pacientes más pequeños
El conjunto incorporará un respirador específicamente diseñado para neonatos, compacto, de bajo peso y también con una batería que deberá proporcionar al menos tres horas de autonomía.
Dispondrá de pantalla táctil en color y permitirá utilizar diferentes modalidades de ventilación mecánica convencional y no invasiva. Entre ellas figuran sistemas como IPPV, SIMV, SIPPV, CPAP, PSV y diferentes combinaciones de estas modalidades.
Para la ventilación no invasiva se contemplan técnicas como nCPAP, BiPAP y alto flujo de hasta 30 litros, además de sistemas de oxigenación. El respirador permitirá también realizar maniobras especiales de hiperoxigenación y ventilación manual.
Los profesionales podrán programar el disparo o ‘trigger’ del respirador mediante flujo, presión o volumen y dispondrán de sensores específicamente diseñados para pacientes neonatales.
El respirador se calibrará automáticamente
Una de las funciones técnicas previstas permitirá que la célula de oxígeno del respirador realice una calibración automática cada 24 horas sin tener que desconectar al paciente, además de efectuarla cada vez que se encienda el equipo.
La pantalla mostrará información como la concentración de oxígeno, volumen inspirado, flujo y presiones y ofrecerá herramientas de monitorización pulmonar con gráficas y tendencias.
El respirador dispondrá también de alarmas visuales y sonoras relacionadas con el volumen, las presiones, la concentración de oxígeno o la frecuencia respiratoria, permitiendo alertar rápidamente al personal sanitario cuando se produzca una desviación de los valores programados.
Electrocardiograma, oxígeno en sangre y presión arterial
El tercer gran componente será un monitor multiparamétrico destinado a mantener vigiladas las constantes del recién nacido mientras se desarrolla el traslado.
Como mínimo deberá permitir registrar electrocardiograma, saturación de oxígeno y presión arterial no invasiva, utilizando accesorios específicamente adaptados al tamaño y las características de los pacientes neonatales.
La propia incubadora contará además con un sistema de servocontrol de temperatura mediante una sonda colocada sobre el paciente y podrá integrar monitorización de saturación de oxígeno compatible con tecnologías utilizadas habitualmente en el entorno hospitalario.
Un carro homologado contra vuelcos
Todo el equipamiento descansará sobre un carro específicamente diseñado para los transportes fuera del hospital. Tendrá que permitir acoplar simultáneamente la incubadora, el respirador y el monitor y estar preparado para su fijación en ambulancias o helicópteros.
El carro incorporará una sujeción mecánica antivuelco homologada, será desplegable y contará con ruedas capaces de girar 360 grados y con sistema de frenado.
La finalidad es que el conjunto pueda desplazarse con facilidad por el hospital y, una vez llegado al vehículo sanitario, quedar correctamente fijado para afrontar el viaje con las necesarias condiciones de seguridad.
Todo el equipamiento tendrá que ser nuevo
El SESCAM ha establecido expresamente que no se admitirán equipos usados ni componentes reciclados. Todos los elementos que compongan el nuevo sistema neonatal tendrán que ser de nueva fabricación.
También deberán cumplir la normativa europea y nacional aplicable a los productos sanitarios y las correspondientes exigencias de seguridad, etiquetado, documentación y evaluación de conformidad.
La empresa adjudicataria asumirá el transporte del equipo hasta Villarrobledo, su descarga, instalación, configuración, pruebas de funcionamiento y puesta en marcha sin ningún coste adicional para la Administración.
La entrega no se dará por terminada simplemente cuando la incubadora llegue al hospital. El sistema deberá ser comprobado por el personal designado y estar plenamente operativo antes de considerarse recibido.
Formación para el personal del Hospital de Villarrobledo
Antes de que el nuevo sistema pueda utilizarse con normalidad, Palex Medical tendrá que impartir formación específica al personal designado por el Hospital General de Villarrobledo, también sin coste adicional.
Los profesionales recibirán instrucciones sobre el manejo habitual del equipo, su utilización segura, limpieza, conservación básica, interpretación de las diferentes alarmas y actuación ante las incidencias que puedan producirse.
El plazo establecido para completar el suministro es de tres meses, de manera que el Hospital General de Villarrobledo podrá incorporar durante los próximos meses un sistema específicamente preparado para que los recién nacidos que necesiten ser trasladados a otro centro puedan viajar con incubadora, ventilación y monitorización integradas tanto en ambulancia como, cuando resulte necesario, en helicóptero.

