Baches, grietas y pérdida de árido: 8,3 millones para renovar la A-30 a su salida de Albacete hacia Murcia

La actuación parte de la conexión con la A-31 y llegará hasta el kilómetro 29, íntegramente dentro del término municipal de Albacete

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto en marcha la contratación de una de las actuaciones más importantes previstas sobre las carreteras del Estado en la provincia de Albacete. La Dirección General de Carreteras licita la rehabilitación superficial del firme de la autovía A-30 desde su kilómetro 0 hasta el 29, con un presupuesto base de 8.327.037,73 euros con IVA.

La actuación abarca, por tanto, aproximadamente 29 kilómetros de autovía y se desarrollará íntegramente dentro del término municipal de Albacete. El comienzo del proyecto se encuentra en el arranque de la A-30 y su conexión con la A-31, al sureste de la capital, desde donde la intervención avanzará en dirección Murcia hasta alcanzar el kilómetro 29.

El objetivo no es construir nuevos carriles ni modificar el trazado de la autovía, sino actuar sobre una calzada cuyo deterioro ha sido confirmado mediante inspecciones realizadas por los equipos responsables de su conservación. El proyecto recoge problemas de pérdida de árido, baches, grietas longitudinales y cuarteos en numerosos puntos del recorrido.

Un firme deteriorado pese a las reparaciones realizadas

La actuación se plantea después de que las operaciones puntuales desarrolladas durante los últimos años hayan resultado insuficientes para resolver el problema de manera global. Hasta ahora se han realizado parcheos aislados, sellados de grietas y algunas rehabilitaciones superficiales, pero los técnicos consideran necesaria una intervención de mayor alcance para mejorar el comportamiento del pavimento y la seguridad vial.

La inspección concluye que el firme no presenta, en términos generales, problemas estructurales graves, pero sí un deterioro notable de su superficie. Se ha detectado mucho desprendimiento de áridos, circunstancia que ha terminado provocando baches, además de numerosas grietas longitudinales y zonas con cuarteo.

El análisis realizado mediante testigos y mediciones de deflexiones confirma que la intervención adecuada pasa fundamentalmente por renovar las capas superiores. Los técnicos comprobaron que el firme existente tiene aproximadamente 30 centímetros de mezclas bituminosas y que su capacidad estructural continúa siendo suficiente.

Más de 591.000 metros cuadrados de nueva capa de rodadura

La dimensión real de la obra se aprecia mejor en las mediciones. El proyecto contempla extender aproximadamente 591.184 metros cuadrados de nueva capa de rodadura sobre la A-30.

La solución principal consistirá en aplicar una nueva capa de mezcla bituminosa de tres centímetros de espesor sobre la plataforma. Antes se realizará el sellado de las grietas y se extenderá una capa destinada a regularizar e impermeabilizar la superficie.

En las zonas donde el deterioro sea mayor, la intervención será más profunda. Allí se fresarán cinco centímetros del pavimento existente y posteriormente se repondrá esa misma profundidad con una nueva capa intermedia antes de extender la capa de rodadura definitiva.

Esta fórmula permitirá diferenciar entre aquellos puntos donde basta con reforzar superficialmente el firme y aquellos otros en los que será necesario retirar previamente parte del asfalto deteriorado.

Alrededor de 59 kilómetros de grietas para sellar

Uno de los datos más llamativos del proyecto corresponde a las fisuras detectadas. Las mediciones contemplan aproximadamente 59.118 metros lineales de sellado de grietas, es decir, algo más de 59 kilómetros acumulados de actuaciones sobre fisuras del pavimento.

Esta operación se realizará antes de colocar la nueva capa superficial y tiene como finalidad impedir la entrada de agua hacia las capas inferiores, reduciendo así el riesgo de que vuelvan a aparecer deterioros prematuros.

A ello se suma el fresado previsto en las zonas más degradadas. El proyecto calcula que de estos trabajos podrán generarse aproximadamente 2.145 toneladas de material procedente del pavimento existente, que tendrá que ser gestionado conforme a las condiciones ambientales establecidas para la obra.

También se actuará en varios enlaces

La intervención no se limitará exclusivamente al tronco principal. El proyecto contempla trabajos específicos en determinados ramales de los enlaces situados en los kilómetros 1, 16 y 25, donde se ha detectado una degradación suficiente para justificar la renovación de la capa superficial.

En esos puntos se fresarán cinco centímetros del pavimento entre las líneas blancas y posteriormente se repondrá la capa de rodadura. Los ramales habían quedado al margen de otras actuaciones realizadas desde su puesta en servicio y presentan ahora zonas que necesitan renovación.

No ocurrirá lo mismo con las barreras de seguridad. Los técnicos consideran que se encuentran en buen estado y que la pequeña elevación que producirá la nueva capa de asfalto no obliga a modificar su altura, por lo que no está prevista su sustitución.

Un tramo ya renovado quedará fuera

Aunque el proyecto se extiende desde el kilómetro 0 hasta el 29, no se actuará exactamente de la misma manera sobre toda la longitud. Existe un tramo situado entre el entorno de los kilómetros 3 y 6 que ya fue renovado en una actuación anterior.

En esa zona no se volverá a rehabilitar el firme que ya ha sido sustituido, aunque los pasos de mediana existentes sí tendrán importancia para organizar los movimientos del tráfico durante las obras.

El resto del recorrido se dividirá en diferentes tajos para que los trabajos puedan avanzar progresivamente en ambos sentidos de la autovía.

El tráfico pasará a la calzada contraria

La ejecución tendrá una afección directa sobre los conductores. El sistema previsto consiste, siempre que las condiciones lo permitan, en cerrar temporalmente una calzada y trasladar el tráfico a la contraria, que pasará a funcionar provisionalmente con un carril para cada sentido.

El objetivo es poder trabajar sobre la anchura completa de la calzada y evitar juntas longitudinales en el nuevo pavimento que puedan terminar convirtiéndose en futuras fisuras.

Cuando esta solución no resulte posible, las obras se harán por carriles, dejando el otro abierto a la circulación. Esto ocurrirá especialmente en los extremos de la actuación, tanto en el entorno del kilómetro 0, donde la A-30 conecta con la A-31, como en el kilómetro 29.

El proyecto contempla inicialmente que los trabajos se desarrollen fundamentalmente durante el día y en jornadas laborables, aunque el pliego permite realizar actuaciones nocturnas cuando la Dirección de las Obras considere que pueden reducirse así las molestias a los usuarios.

Sin cortar completamente la A-30

La planificación no contempla un cierre total de la autovía durante las obras. Los movimientos se organizarán mediante cambios de calzada, reducción de carriles y tráfico en doble sentido cuando sea necesario.

Los pasos existentes en la mediana serán utilizados precisamente para trasladar los vehículos de una calzada a otra. Será necesario desmontar temporalmente algunas barreras metálicas y volver a colocarlas después de que hayan dejado de utilizarse para esos cambios de circulación.

El contrato reserva 302.423,90 euros únicamente para las soluciones de tráfico durante la ejecución de las obras, incluyendo señalización, balizamiento y las medidas necesarias para mantener la circulación en condiciones de seguridad.

Nueva pintura después de renovar el asfalto

Una intervención de esta magnitud obligará también a rehacer prácticamente toda la señalización horizontal afectada. Una vez extendidas las nuevas capas de asfalto se pintarán nuevamente las líneas de los carriles, bordes de calzada, flechas, símbolos, cebreados e inscripciones.

Durante las diferentes fases se utilizará además señalización amarilla provisional para organizar los desvíos. Cuando todos los trabajos hayan terminado se procederá al pintado definitivo en blanco.

El presupuesto reserva aproximadamente 212.781 euros para señalización y balizamiento, mientras que la mayor partida económica se concentra, como resulta lógico, en los firmes y pavimentos.

Casi cinco millones únicamente en firmes

De los 5,78 millones de euros que supone el presupuesto de ejecución material, 4.989.962,94 euros corresponden directamente a firmes y pavimentos. Esta partida absorbe más del 86% del coste material de toda la actuación.

A ella se añaden los 302.423,90 euros destinados a organizar el tráfico durante las obras; 212.780,95 euros para señalización y balizamiento; 130.531,56 euros para obras complementarias; 54.127,43 euros para gestión de residuos; 30.000 euros para limpieza y terminación y 16.756,10 euros para seguridad y salud.

Tras incorporar gastos generales, beneficio industrial e IVA, el presupuesto base de licitación alcanza los 8.327.037,73 euros. La inversión global contemplada en el proyecto llega a 8.442.699,06 euros al incorporar la cantidad destinada legalmente a actuaciones sobre Patrimonio Histórico Español.

De doce a 33 meses de ejecución

Uno de los principales cambios introducidos antes de sacar adelante la contratación afecta al calendario. El proyecto original establecía un plazo de doce meses, pero esa planificación ha sido sustituida.

La Dirección General de Carreteras aprobó el pasado mes de julio un nuevo plan de obra de 33 meses. La resolución explica que la ampliación responde a la disponibilidad presupuestaria existente y a la posible fecha de comienzo de los trabajos.

El pliego utilizado ahora para contratar las obras recoge ya esos 33 meses como plazo oficial de ejecución. A efectos exclusivamente de que las empresas preparen sus propuestas y planes de trabajo, se les indica que deben tomar marzo de 2027 como referencia para el comienzo, aunque eso no supone que esa sea todavía una fecha definitiva de inicio de las obras.

Más de cuatro millones previstos para 2027

El nuevo calendario explica también cómo se distribuirá presupuestariamente la actuación. Para 2027 se contemplan 4.163.518,89 euros con impuestos, aproximadamente la mitad del importe total.

En 2028 aparecen otros 2.081.759,43 euros, mientras que para 2029 se reservan 2.081.759,41 euros. La suma de las tres anualidades alcanza los 8.327.037,73 euros del presupuesto de licitación.

La tramitación se realiza de manera anticipada, por lo que tanto la futura adjudicación como la formalización quedan condicionadas a que exista crédito adecuado y suficiente para afrontar el contrato.

Dos años de garantía después de terminar

La empresa que resulte adjudicataria tendrá que responder de los trabajos durante dos años desde la recepción de las obras. El plazo supera el año que suele utilizarse como referencia general y el Ministerio lo justifica por la naturaleza y complejidad de la actuación.

Además, el adjudicatario deberá constituir una garantía definitiva equivalente al 5% del precio final ofertado antes de impuestos. El contrato no contempla de partida modificaciones económicas previstas.

La licitación se resolverá mediante varios criterios. Los elementos técnicos sometidos a valoración representan el 40% y los criterios calculados mediante fórmulas el 60%. Entre las cuestiones cualitativas se valorarán la memoria y el plan de obra, las medidas medioambientales, la seguridad y salud, la tecnología aplicada y especialmente la propuesta para minimizar las molestias a los usuarios de la A-30.

Restos de asfalto destinados al reciclaje

La actuación incluye también obligaciones ambientales específicas. El material procedente del fresado no podrá abandonarse ni trasladarse indiscriminadamente a vertedero, sino que deberá recogerse y llevarse a instalaciones preparadas para su tratamiento o reciclaje.

El proyecto contempla incluso que parte del material fresado pueda volver a utilizarse en la fabricación de mezclas bituminosas cuando técnicamente sea posible, reduciendo así la generación de residuos.

La obra se desarrollará completamente dentro del dominio público de la propia autovía, por lo que no serán necesarias nuevas expropiaciones ni la ocupación de terrenos exteriores al corredor de la A-30.

Una renovación de uno de los principales accesos a Albacete

La actuación afecta a los primeros 29 kilómetros de una de las principales vías de alta capacidad que conectan Albacete con el sureste peninsular. El proyecto comienza junto a la conexión con la A-31 y continúa en dirección Murcia, sobre un recorrido en el que las inspecciones han documentado durante los últimos años pérdidas de árido, baches, cuarteos, parcheos y numerosas grietas.

La futura obra permitirá extender una nueva capa de rodadura sobre más de 591.000 metros cuadrados, intervenir específicamente en los puntos más deteriorados y renovar posteriormente la señalización horizontal. Todo ello tendrá que ejecutarse manteniendo abierta la autovía al tráfico y organizando de forma sucesiva los cambios entre calzadas durante los 33 meses establecidos para el contrato.

Mapfre

Llanos Esmeralda Garcia

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo en la Universidad de Murcia y Diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Murcia. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación, como La Verdad, CNC y El Pueblo de Albacete.
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