Adiós a una climatización con 31 años en este centro de salud de Albacete tras las averías y quejas

l SESCAM sustituirá la bomba de calor instalada en 1994, que sufre constantes paradas, tiene dificultades para encontrar repuestos y funciona con menor rendimiento desde que dejó de poder utilizarse el gas refrigerante original

El Centro de Salud Zona 5 de Albacete va a renovar por completo uno de los elementos esenciales para mantener unas condiciones adecuadas en sus instalaciones. El SESCAM sustituirá el actual equipo principal de climatización, instalado en 1994 y en funcionamiento desde hace 31 años, después de que su antigüedad, las averías y la pérdida de rendimiento hayan provocado numerosos problemas, especialmente durante este verano.

La actuación supondrá desmontar la vieja bomba de calor e instalar un nuevo sistema de frío y calor, realizar las obras necesarias para adaptarlo, conectarlo con la instalación existente y dejarlo completamente operativo. La intervención incluye también la impermeabilización de la bancada, la retirada de residuos, las pruebas finales y la legalización de la nueva instalación.

La Gerencia de Atención Integrada de Albacete ha sacado los trabajos a licitación con un presupuesto de 18.755,92 euros. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 21 de septiembre a las 14:00 horas, por lo que todavía no existe adjudicataria.

Una máquina instalada el 1 de junio de 1994

La necesidad de actuar viene marcada por la edad de la instalación. La bomba de calor que todavía climatiza el centro es una CIATESA KEYTER IPA 100 adquirida el 1 de junio de 1994, que ha permanecido funcionando todos los días del año desde entonces.

El equipo está formado por una unidad interior y otra exterior y proporciona frío y calor. Su potencia calorífica original es de 30,3 kW, pero después de más de tres décadas de servicio se encuentra en una situación muy diferente a aquella para la que fue diseñada.

Los responsables de mantenimiento describen una máquina muy antigua, con importantes dificultades para localizar repuestos y sometida a constantes paradas. Esas interrupciones han terminado generando quejas tanto de trabajadores como de usuarios del centro sanitario.

Este verano ha agravado el problema

Las altas temperaturas de los últimos meses han puesto especialmente a prueba una instalación que ya presentaba problemas. Durante este verano se han registrado numerosas incidencias y paradas que han provocado situaciones de disconfort térmico dentro del centro.

El riesgo no se limita a que la climatización funcione peor determinados días. El SESCAM advierte de que, debido a su obsolescencia y a las dificultades para encontrar componentes, la máquina puede quedarse parada en cualquier momento sin posibilidad de climatizar el centro de salud.

A este problema se suma el elevado consumo de energía de un equipo diseñado hace más de tres décadas y cuya eficiencia se encuentra muy alejada de la que pueden alcanzar las actuales instalaciones.

El gas para el que fue diseñada ya no puede utilizarse

La antigüedad de la máquina plantea además otra dificultad fundamental. El equipo fue diseñado para trabajar correctamente utilizando gas refrigerante R22, pero este producto dejó de poder utilizarse para determinadas operaciones de mantenimiento y recarga hace años debido a sus efectos sobre la capa de ozono.

Esto obliga a que la máquina del Centro de Salud Zona 5 esté funcionando actualmente con RS70 como refrigerante alternativo. El propio servicio de mantenimiento señala que su rendimiento en este equipo es considerablemente inferior al que ofrecía el refrigerante para el que fue originalmente diseñado.

La combinación de todos estos factores —31 años de funcionamiento, averías, pérdida de rendimiento, consumo energético, escasez de repuestos y limitaciones derivadas del refrigerante— ha llevado a plantear su sustitución completa en lugar de continuar prolongando la vida del actual sistema.

Una nueva bomba de calor mucho más potente

La nueva instalación tendrá que ofrecer unas prestaciones superiores. El SESCAM exige una potencia frigorífica mínima de 39,2 kW y una potencia calorífica mínima de 42 kW, frente a los 30,3 kW de potencia calorífica del antiguo equipo.

La solución contará con unidad exterior e interior y deberá incorporarse a los circuitos existentes. La unidad exterior moverá entre 14.000 y 16.000 metros cúbicos de aire por hora, mientras que para la unidad interior se establece un caudal comprendido entre 7.500 y 8.200 metros cúbicos por hora.

El sistema dispondrá igualmente de protección antihielo tanto en el interior como en el exterior, filtración integrada y los dispositivos de regulación necesarios para controlar su funcionamiento.

Dejará de ser simplemente encender y apagar el aire

La modernización llegará también al control de la climatización. El nuevo equipo contará con un panel de control o termostato y una interfaz Modbus, un sistema que permite que diferentes equipos electrónicos intercambien información.

En la práctica, esto permitirá integrar la nueva climatización dentro del sistema de gestión y control de las instalaciones, facilitando el seguimiento de su funcionamiento y la regulación de determinados parámetros.

La intervención pretende aprovechar, siempre que sea posible, elementos comunes de las instalaciones actuales. Antes de colocar el nuevo equipo se desmontará el existente y se decidirá qué componentes pueden continuar utilizándose.

Habrá obra civil y será necesario impermeabilizar la bancada

Cambiar una bomba de calor de estas dimensiones no consiste únicamente en retirar una máquina y colocar otra en su lugar. La empresa tendrá que utilizar medios de elevación, realizar el montaje y conexionado de las nuevas unidades y acometer la obra civil que sea necesaria para adaptar el espacio.

También deberá impermeabilizar la bancada sobre la que se instale el nuevo equipo y gestionar todos los residuos producidos durante el desmontaje y los trabajos posteriores.

Una vez terminada la instalación habrá que comprobar que todo el conjunto funciona correctamente antes de que el SESCAM dé por recibida la obra.

Los trabajos no podrán interferir con las consultas

La reforma tendrá que realizarse mientras el Centro de Salud Zona 5 continúa desarrollando su actividad asistencial. Por este motivo, la organización de los trabajos deberá adaptarse al funcionamiento cotidiano del edificio.

El horario deberá establecerse de forma que no interfiera en la actividad del centro sanitario y tendrá que respetar además las ordenanzas municipales. La empresa deberá asumir las limitaciones existentes en materia de accesos, zonas de carga y descarga, almacenamiento temporal de materiales y espacio disponible para ejecutar los trabajos.

Antes de comenzar, la futura adjudicataria tendrá que presentar además un planning de obra que deberá recibir el visto bueno de la Gerencia de Atención Integrada de Albacete.

Tres meses como máximo para tenerla funcionando

El contrato fija un plazo máximo especialmente concreto. El nuevo equipo deberá estar instalado y completamente operativo en un máximo de tres meses desde la formalización del contrato.

Después del montaje llegarán las pruebas. La instalación deberá superar las comprobaciones necesarias para demostrar que ofrece las prestaciones exigidas y que trabaja correctamente junto al resto del sistema existente.

Si durante esas pruebas se detectan deficiencias, el SESCAM podrá rechazar los equipos hasta que sean sustituidos o corregidos y aplicar las penalizaciones que correspondan por un cumplimiento defectuoso o por retrasos.

Dos años de mantenimiento incluidos como mínimo

La responsabilidad de la empresa no terminará cuando se encienda por primera vez la nueva climatización. La instalación tendrá una garantía mínima de dos años desde la recepción de los trabajos, aunque las empresas podrán ofrecer un periodo superior.

Durante todo ese tiempo, la adjudicataria estará obligada a realizar el mantenimiento integral de la nueva instalación y a solucionar sin coste para la Gerencia cualquier defecto que pueda aparecer.

Antes de recibir definitivamente los trabajos también deberán haberse retirado del centro toda la maquinaria auxiliar, los residuos, las chatarras y los materiales utilizados durante la obra.

La nueva instalación tendrá que quedar legalizada

La última fase será administrativa y técnica. La empresa deberá entregar los manuales de utilización y mantenimiento, las características de los equipos, las garantías y toda la información relativa a la instalación.

La climatización tendrá que quedar además registrada y legalizada, acreditando el cumplimiento del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y del Reglamento de Seguridad para Instalaciones Frigoríficas.

Solo después de superar las pruebas, completar estos trámites y obtener la conformidad de la Gerencia podrá darse por terminada una intervención que permitirá jubilar una máquina que lleva climatizando el Centro de Salud Zona 5 de Albacete desde junio de 1994.

Mapfre

Llanos Esmeralda Garcia

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo en la Universidad de Murcia y Diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Murcia. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación, como La Verdad, CNC y El Pueblo de Albacete.
Botón volver arriba