Un coto situado a apenas cinco kilómetros de Almansa prepara un importante cambio en su modelo de explotación. Padre Ramón, con matrícula AB-10402, ha presentado un nuevo Plan de Ordenación Cinegética para el periodo 2026-2031 con el objetivo de convertirse en cuartel de caza comercial, una modalidad que permitiría reforzar artificialmente la capacidad cinegética de la finca mediante la suelta de ejemplares procedentes de granjas autorizadas durante la propia temporada.
El proyecto afecta a 518,43 hectáreas y está promovido por Agropecuaria Parramonte SL, sociedad con domicilio en Petrer, Alicante. La documentación se encuentra actualmente en tramitación, por lo que el cambio de régimen y las actuaciones que recoge el plan todavía no están definitivamente aprobadas. De hecho, la propia memoria deja sus previsiones condicionadas expresamente a la futura resolución de la Administración.
La cifra que mejor refleja la dimensión de la iniciativa aparece en el apartado dedicado a las sueltas. El documento contempla para el aprovechamiento comercial 15.000 perdices rojas, 3.000 palomas bravías, 1.000 codornices y 3.000 faisanes, lo que suma 22.000 aves. El periodo establecido para estas sueltas comerciales se extiende entre el 15 de septiembre y el 31 de marzo y los animales deberán proceder de instalaciones autorizadas.
Perdices, faisanes, codornices y palomas
La memoria identifica precisamente estas cuatro especies como las destinadas al aprovechamiento intensivo del futuro cuartel comercial. El funcionamiento previsto no consiste únicamente en aprovechar las poblaciones silvestres existentes, sino en incorporar ejemplares criados en granjas cinegéticas para aumentar la disponibilidad de piezas durante la temporada.
El propio Plan de Ordenación explica que la calificación de cuartel de caza comercial supone basar el aprovechamiento principalmente en piezas procedentes de sueltas realizadas durante la misma temporada cinegética, incrementando de esta forma la capacidad natural del terreno. Si el proyecto obtiene finalmente la aprobación de Desarrollo Sostenible, este nuevo régimen tendrá una vigencia general de cinco años.
Además de los 22.000 ejemplares vinculados directamente a la caza comercial, la planificación contempla otras sueltas relacionadas con el refuerzo de poblaciones, las tiradas y el entrenamiento de perros. Entre ellas aparecen 1.000 perdices rojas para reforzar la población, así como hasta 800 ejemplares de paloma, codorniz y faisán destinados a tiradas y otros 100 para la zona de adiestramiento.
Hasta 60 puestos en monterías y diez jornadas de tiradas
La actividad prevista no se limita a la caza menor. Padre Ramón contempla también modalidades de caza mayor como monterías, ganchos, batidas, recechos y aguardos. La mancha definida en el plan coincide con las 518,43 hectáreas del coto y establece un máximo de 60 puestos y diez rehalas para determinadas jornadas colectivas.
En caza menor se incluyen modalidades como la caza en mano, al salto, ojeos, puestos fijos, galgos, reclamo de perdiz y tiradas. Estas últimas podrían celebrarse durante diez días, con hasta 12 cazadores por jornada, mientras que la planificación contempla hasta 90 días de caza menor en mano o al salto y otras jornadas específicas para perdiz, liebre, paloma o zorzal.
El documento incluye igualmente un plan de capturas para las próximas temporadas que prevé, como referencia, 700 conejos y 40 jabalíes, además de liebres, zorros, perdices, palomas, codornices, urracas y cornejas. También aparecen cupos para ciervo, cabra montés y muflón, aunque la propia memoria advierte de que las previsiones pueden modificarse en función de sequías, enfermedades, evolución de las poblaciones y otros condicionantes naturales.
Una población de conejos muy por encima del nivel considerado óptimo
Uno de los datos más llamativos del estudio realizado en la finca tiene que ver precisamente con el conejo. Los censos efectuados en mayo de 2026 estiman una densidad de 2,23 ejemplares por hectárea, mientras que el documento utiliza como referencia una densidad óptima de 0,25 conejos por hectárea.
El Plan considera, por tanto, que la población se encuentra actualmente por encima de la capacidad de carga tomada como referencia y contempla su control, especialmente cuando pueda provocar daños en los cultivos. La memoria señala que este tipo de afecciones puede concentrarse en las zonas agrícolas más próximas al monte y a los majanos, donde los animales encuentran refugio.
Más de 500 hectáreas junto a la A-31
La superficie oficial del coto queda fijada en 518,43 hectáreas, después de haberse reducido en 43,73 hectáreas para evitar la existencia de terrenos enclavados. Su perímetro exterior alcanza aproximadamente 20 kilómetros y el terreno está dividido en una veintena de parcelas pertenecientes a distintos propietarios.
La finca se extiende al noroeste de Almansa, con terrenos próximos a la Sierra del Mugrón y al paraje de El Sargentillo. Por el sur alcanza las inmediaciones de la autovía A-31 y cuenta en su interior con una red de siete caminos que suma aproximadamente siete kilómetros y medio. Pese a la extensión del terreno, la documentación indica que no existe cerramiento perimetral alrededor del coto.
La memoria señala asimismo que la finca no está afectada por figuras de protección natural que resulten incompatibles con el aprovechamiento planteado. Aproximadamente un 64% del terreno tiene carácter forestal y cerca de un tercio corresponde a superficie agrícola, con especial presencia de almendros.
Una reserva de casi 70 hectáreas donde no se cazará
El salto a cuartel comercial implica también reservar una parte de la finca para favorecer el refugio y la reproducción de las especies. El proyecto establece una reserva de caza menor de 68,50 hectáreas, situada en el noreste del coto, entre los parajes de Sima Chica, Hoya del Ostero y Sima Grande.
La superficie supone más del 10% del coto y combinará terrenos agrícolas y forestales. Esa zona quedará apartada del ejercicio de la caza menor y podrá cambiarse de ubicación siempre que cada emplazamiento se mantenga durante un mínimo de dos temporadas cinegéticas consecutivas.
La gestión de Padre Ramón incluye además una importante red de apoyo a la fauna. La finca dispone, según el documento, de 100 comederos y 20 charcas distribuidos por el terreno para proporcionar alimento y agua durante todo el año, además de más de diez hectáreas de siembras de trigo, mostaza y guisante destinadas a favorecer a los animales. También aparecen unas 195 hectáreas de almendro cultivadas bajo producción ecológica.
Más de 60.000 euros en actuaciones cuantificadas
El nuevo plan incorpora igualmente una previsión económica para los cinco años de vigencia. Las partidas cuantificadas suman al menos 60.000 euros, aunque la cifra final será superior porque determinados gastos se dejan abiertos.
En concreto, se contemplan 20.000 euros para bebederos, 15.000 para comederos, otros 20.000 para siembras destinadas a la caza, 2.000 euros para señalización y 3.000 euros correspondientes a impuestos del coto. A estas cantidades habrá que añadir los costes variables de las repoblaciones y el manejo sanitario de los animales, además de los servicios de seguridad y gestión cinegética.
La vigilancia de las más de 500 hectáreas estará encomendada a Dabosegur SL, mediante guardas rurales especializados en caza. El plan contempla visitas en días y horarios diferentes a lo largo de cada mes, además de atención ante posibles urgencias y labores dirigidas a prevenir el furtivismo y comprobar el cumplimiento de las condiciones cinegéticas.
Un proyecto todavía pendiente de la Junta
Todo este planteamiento forma parte del Plan de Ordenación Cinegética 2026-2031 presentado para Padre Ramón y no debe confundirse con una autorización ya concedida. El documento fue firmado el 9 de julio de 2026 y la transformación del coto en cuartel de caza comercial depende todavía de la resolución que adopte la Administración regional.
La memoria establece expresamente que sus previsiones quedan sometidas al contenido de esa futura resolución aprobatoria. Solo en caso de recibir el visto bueno definitivo podrá el coto desarrollar el nuevo modelo comercial en los términos y con los límites que finalmente autorice Desarrollo Sostenible.


