La victoria de Quintanar del Rey en El Grand Prix del Verano 2026 sigue dejando imágenes y anécdotas en el municipio conquense. Una de las más llamativas tiene como protagonista a Antonio Coronado, párroco de la localidad, que había realizado una peculiar promesa antes de que terminara el concurso.
Coronado aseguró que, si Quintanar del Rey conseguía proclamarse campeón del programa de La 1, pintaría su coche con los colores de El Grand Prix. El municipio terminó imponiéndose a Polinyà (Barcelona) en la gran final emitida este miércoles, 2 de septiembre, y el párroco no ha tardado en cumplir su palabra.
Un coche convertido en recuerdo del ‘Grand Prix’
El vehículo luce ahora una decoración inspirada en el popular concurso presentado por Ramón García, una transformación que ha llamado la atención después de la histórica victoria conseguida por Quintanar del Rey.
Según ha explicado el propio Antonio Coronado a RTVE Castilla-La Mancha, la promesa surgió cuando se conoció que Quintanar del Rey había sido seleccionado para participar en esta edición del programa.
Tras conseguir el título, el párroco decidió llevarla hasta el final y mantener el coche de esta particular manera mientras aguante la pintura.
El trofeo ya está en el Ayuntamiento
La celebración tampoco termina ahí. El trofeo que acredita a Quintanar del Rey como campeón del Grand Prix 2026 ya se encuentra expuesto desde este jueves en el Ayuntamiento.
Junto al galardón se han colocado otros recuerdos de la participación del municipio en el concurso, entre ellos una camiseta firmada por los participantes, una fotografía del equipo, un peluche de la conocida vaquilla y el trofeo conseguido por haber terminado como mejor clasificado de la primera fase.
Quintanar del Rey cerró así una participación histórica en el programa después de alcanzar la final como uno de los equipos más destacados de la edición y terminar conquistando el título nacional en una resolución de máxima tensión.
Una palabra decidió la final
La victoria se decidió en la prueba de El Diccionario. Polinyà afrontó la última palabra con la posibilidad de resolver la final, pero falló al considerar válida la palabra “cruste”, propuesta como supuesto término para definir la capa exterior dorada y crujiente de un alimento cocinado.
La respuesta era incorrecta y ese fallo terminó convirtiendo automáticamente a Quintanar del Rey en campeón del Grand Prix 2026, desatando la celebración entre los participantes y los vecinos que seguían el programa desde el municipio conquense.


