Conseguir una de las plazas de maestro convocadas este año en Castilla-La Mancha no pone todavía el punto final al proceso. Los aspirantes seleccionados afrontan desde este mes de septiembre una última etapa antes de convertirse definitivamente en funcionarios de carrera: un periodo de prácticas de al menos seis meses en los colegios públicos de la región.
El Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) publica este miércoles, 2 de septiembre, la resolución de la Dirección General de Recursos Humanos que regula esta fase y establece cómo serán evaluados los nuevos docentes durante los próximos meses.
El proceso tiene especial interés en Albacete después de que la provincia fuera elegida este verano como sede de las pruebas de Educación Primaria, la especialidad con mayor número de plazas de toda la convocatoria. De las 543 plazas de maestro convocadas en Castilla-La Mancha, 180 correspondían a Primaria: 165 por turno libre y otras 15 reservadas para personas con discapacidad. Las restantes especialidades se examinaron en Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo.
La participación también fue especialmente elevada en Albacete. De los 3.217 aspirantes llamados a las pruebas celebradas en la provincia, se presentaron 2.276, lo que representó un 70,74 %, ligeramente por encima del 68,48 % registrado en el conjunto de Castilla-La Mancha. Conviene precisar, sin embargo, que esos datos corresponden a la sede de examen y no significan que todos los seleccionados vayan a trabajar en colegios de la provincia de Albacete.
Un tutor entrará en sus clases al menos dos veces al mes
Los nuevos funcionarios en prácticas no estarán solos durante este periodo. Cada uno tendrá asignado un profesor tutor, que será nombrado preferentemente entre docentes funcionarios de carrera del mismo centro que acumulen al menos cinco años de servicio.
Su misión será asesorar al nuevo maestro sobre el trabajo en el colegio, su organización, la programación didáctica y el proyecto educativo, pero también observar directamente cómo desarrolla su actividad con los alumnos.
La resolución establece expresamente que el tutor deberá asistir como mínimo a dos sesiones de clase al mes impartidas por el funcionario en prácticas. Podrá entrar en el aula más veces si lo considera necesario. Al finalizar el periodo tendrá que redactar un informe valorando su desempeño.
Entre los aspectos que deberá calificar figuran el cumplimiento de la programación didáctica, las estrategias metodológicas utilizadas, la adaptación de la enseñanza al alumnado, la atención a la diversidad, la participación en los órganos de coordinación docente y la capacidad para trabajar en equipo.
También entrará un inspector en el colegio
El tutor no será el único que supervisará al nuevo maestro. Un inspector de Educación deberá realizar también un seguimiento de su trabajo y visitar el centro al menos una vez durante todo el periodo de prácticas, aunque podrá hacerlo más veces.
Su informe se sumará al elaborado por el tutor y por el director del centro, además del informe final que tendrá que preparar el propio funcionario en prácticas. Con toda esa documentación, la correspondiente comisión calificadora decidirá el resultado.
Los directores también evaluarán cuestiones como el cumplimiento del horario, la integración en el claustro y en la comunidad educativa, la participación en las actividades del centro, la capacidad de relación y comunicación con los alumnos y la colaboración con el equipo directivo.
Un mínimo de 60 horas de formación
A la actividad diaria en el colegio se suma una importante carga formativa. Los funcionarios deberán completar al menos 60 horas de formación obligatoria durante sus prácticas.
Los contenidos estarán relacionados con la didáctica de la especialidad, la estructura del sistema educativo, la elaboración del proyecto educativo, la evaluación, la tutoría y la atención a la diversidad.
Además, 30 de esas 60 horas estarán destinadas exclusivamente a un Curso Básico de Prevención de Riesgos Laborales, que incluirá cuestiones sobre seguridad y salud en el trabajo, riesgos generales y específicos, planes de emergencia y evacuación, gestión de la prevención y primeros auxilios.
Seis meses para obtener el «apto»
El periodo tendrá una duración mínima de seis meses de docencia directa a jornada completa. Para quienes se incorporaron el 1 de septiembre de 2026 y no sufran interrupciones o aplazamientos, las prácticas se considerarán concluidas, con carácter general, el 31 de marzo de 2027. Los efectos económicos y administrativos de su nombramiento comenzaron este 1 de septiembre.
Al terminar, la comisión calificadora únicamente podrá emitir dos resultados: «apto» o «no apto». Para poder recibir una de esas dos calificaciones será necesario haber completado el periodo mínimo establecido.
Y el resultado tiene consecuencias importantes. Quienes sean declarados «no aptos» podrán repetir una sola vez la fase de prácticas durante el curso 2027/2028. Si vuelven a recibir una calificación negativa, perderán todos los derechos a su nombramiento como funcionarios de carrera.
La resolución establece una excepción para situaciones relacionadas con maternidad, lactancia, permisos del otro progenitor o incapacidad temporal por riesgo durante el embarazo. En esos casos podrá considerarse superada la duración de las prácticas siempre que se acrediten al menos tres meses de trabajo efectivo en el centro entre septiembre de 2026 y junio de 2027.


