La Vuelta Ciclista a España recorre este martes las carreteras de la provincia de Albacete en una jornada histórica que está llevando al pelotón por algunos de los paisajes más espectaculares de la Sierra albaceteña. Uno de los puntos destacados del recorrido ha sido Ayna, donde vecinos y aficionados han salido a la calle para disfrutar del paso de los corredores.
El municipio se ha volcado con la llegada de La Vuelta, generando un ambiente especial en las calles y en los diferentes puntos desde los que el público ha podido seguir de cerca el paso de la carrera. Banderas, aplausos y aficionados preparados para no perderse ni un segundo han acompañado a los ciclistas durante su recorrido por Ayna.
Una jornada histórica por la sierra
La presencia de La Vuelta supone además una oportunidad única para mostrar al mundo la belleza de la Sierra del Segura. Los corredores han atravesado un entorno marcado por sus paisajes, carreteras y enclaves naturales, convirtiendo durante unos minutos las calles y alrededores de Ayna en el escenario de una de las grandes pruebas ciclistas internacionales.
Desde primera hora, el ambiente ya se hacía notar en el municipio. La expectación generada por el paso de la carrera ha reunido a numerosos aficionados que han esperado el momento de ver pasar al pelotón y vivir en primera persona una etapa que está dejando imágenes para el recuerdo en diferentes localidades de la provincia.
184,7 kilómetros de recorrido
La décima etapa de La Vuelta 2026, con salida en Alcaraz y meta en Elche de la Sierra, cuenta con 184,7 kilómetros de recorrido y atraviesa buena parte de la provincia de Albacete. Tras abandonar Alcaraz, los corredores han puesto rumbo a la Sierra para pasar por diferentes municipios, entre ellos Ayna, antes de continuar hacia la parte final de una jornada especialmente exigente.
Más allá de la competición deportiva, el paso de La Vuelta está permitiendo disfrutar de una jornada festiva en numerosos municipios albaceteños. La afición se ha convertido en parte del espectáculo, acompañando a los corredores y poniendo el ambiente en las carreteras por las que transcurre la carrera.
Ayna ha sido, durante unos instantes, uno de esos lugares en los que ciclismo, paisaje y afición se han unido para dejar estampas especialmente llamativas. El paso fugaz del pelotón contrasta con la expectación de quienes llevan esperando meses esta jornada y que han querido guardar el recuerdo de La Vuelta en su paso por la localidad.







































