Un coto de casi 500 hectáreas situado en Ossa de Montiel, en la provincia de Albacete, proyecta un profundo cambio en su aprovechamiento cinegético. El Sabinar tramita convertirse íntegramente en cuartel de caza comercial y su Plan de Ordenación Cinegética contempla la posibilidad de liberar hasta 9.000 aves procedentes de granjas autorizadas en cada temporada para su posterior aprovechamiento mediante la caza.
Las cifras aparecen detalladas en la memoria técnica que acompaña al expediente: 5.000 perdices rojas, 3.000 codornices y 1.000 faisanes por campaña. El plan tiene una vigencia prevista de cinco temporadas, desde 2026/2027 hasta 2030/2031, por lo que, si se ejecutaran íntegramente las cantidades planteadas todos los años, el volumen alcanzaría 45.000 ejemplares en cinco temporadas.
No se trata, sin embargo, de una autorización automática para realizar todas esas sueltas. La propia documentación especifica que cada una necesitará autorización expresa de la Delegación Provincial de Desarrollo Sostenible, que deberá solicitarse con al menos un mes de antelación e identificar la granja de procedencia, la fecha y lugar de la liberación y el número de animales.
Perdices, faisanes y codornices de carácter intensivo
La memoria no deja lugar a dudas sobre el objetivo perseguido. Entre las finalidades del futuro cuartel comercial figura incrementar de manera artificial la capacidad cinegética del territorio mediante sueltas de perdiz roja, faisán y codorniz. El documento define expresamente el futuro aprovechamiento de estas tres especies como de carácter intensivo.
El plan habla además de llevar a cabo la “explotación intensiva” de perdiz roja, faisán y codorniz, mientras que para el resto de especies presentes en El Sabinar se plantea un aprovechamiento sostenible.
El proyecto no parte de cero. La memoria señala que se trata de la renovación del anterior Plan de Ordenación Cinegética, que terminó su vigencia el pasado 31 de marzo, y recuerda que la creación del cuartel comercial de caza menor ya fue sometida a evaluación ambiental, con un informe de impacto fechado el 5 de julio de 2023. La nueva planificación pretende prolongarse hasta el 31 de marzo de 2031.
Un coto de 498 hectáreas y 13 kilómetros de perímetro
La documentación técnica concreta algo más la superficie que el anuncio publicado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, que la redondea a 499 hectáreas. La memoria atribuye a El Sabinar unas 498,4 hectáreas, distribuidas en 25 parcelas y pertenecientes a seis propietarios, con un perímetro que alcanza los 13.100 metros.
Buena parte del terreno mantiene un marcado carácter agrícola. La memoria contabiliza aproximadamente 318,79 hectáreas agrícolas, con cultivos de secano, regadío y viñedo, junto a alrededor de 181,5 hectáreas de superficie forestal, fundamentalmente zonas de matorral, sabinar y encinar.
Junto a las Lagunas de Ruidera y en territorio de grandes rapaces
Uno de los aspectos más relevantes del expediente es la sensibilidad ambiental de su ubicación. La memoria señala que la mitad sur del coto está incluida en la ZEC/LIC Lagunas de Ruidera y coincide con un área crítica del águila perdicera.
Además, todo el coto se encuentra dentro de la zona de dispersión y de influencia del águila imperial, mientras que su parte norte está también incluida en la zona de dispersión del águila perdicera.
El expediente cita igualmente como figuras de protección presentes en el ámbito el hábitat de protección especial Sabinares y la Reserva de la Biosfera Mancha Húmeda.
Estas circunstancias obligan a imponer determinadas condiciones. El periodo de caza autorizable en el cuartel comercial quedaría limitado al comprendido entre el 15 de septiembre y el 14 de enero, con el objetivo, según recoge el documento, de respetar íntegramente el periodo reproductor de las rapaces protegidas.
Una reserva de casi 60 hectáreas
Dentro de las casi 500 hectáreas se ha delimitado también un área de reserva de 59,80 hectáreas, superior al 10% de la extensión total. Esta zona deberá quedar convenientemente señalizada.
El plan contempla precisamente en esta reserva varias medidas destinadas a favorecer la fauna. Se instalarán cuatro comederos y bebederos para perdices y otras aves, que deberán mantenerse abastecidos durante todo el año.
Además, después de finalizar cada temporada cinegética se plantea liberar allí 15 parejas de perdices, con el objetivo de crear una zona estable de reproducción, favorecer su dispersión hacia otros puntos del coto y aumentar al mismo tiempo la disponibilidad de presas para las grandes rapaces.
El censo calcula unos 74 ciervos
El estudio ofrece también una radiografía de las poblaciones actuales. En el caso del ciervo, los técnicos realizaron cuatro itinerarios en los que contabilizaron directamente 35 ejemplares y, tras extrapolar los resultados al conjunto del terreno, estimaron una población de alrededor de 74 ciervos, con un intervalo calculado de entre 71 y 77 animales.
Para el jabalí se toma como referencia una población inicial de 29 individuos, mientras que los cálculos realizados sitúan las poblaciones naturales en aproximadamente 60 perdices, 104 conejos y 20 liebres.
El plan establece también cupos para la caza mayor. Durante cada una de las cinco temporadas se contemplan ocho ciervos machos, entre 11 y 12 hembras y 11 jabalíes.
Ojeos, caza al salto y tiradas
La planificación llega a concretar las modalidades que se pretenden desarrollar. Para las perdices procedentes de granjas se plantean 10 jornadas de ojeo con hasta 12 cazadores por día y otras 30 jornadas de caza en mano o al salto, con hasta diez cazadores.
Para el faisán aparecen cuatro jornadas de ojeo con un máximo de 12 cazadores por día. En el caso de la codorniz, se contemplan hasta 20 jornadas de caza en mano o al salto y otras dos jornadas de tiradas.
El documento incluye además recechos y aguardos para el ciervo, aguardos diurnos y nocturnos para el jabalí, perdiz con reclamo, persecución de liebres con galgos, caza de zorro con perro de madriguera y caza de palomas al paso o desde puesto fijo.
Quince bebederos ya instalados
La gestión planteada contempla además diferentes actuaciones sobre el hábitat. El coto dispone actualmente de 15 bebederos abastecidos mediante depósitos de 1.000 litros, que la memoria considera suficientes siempre que se mantengan permanentemente operativos. No existen comederos instalados debido al carácter predominantemente agrícola del terreno.
También se prevé el control de determinados depredadores oportunistas. La memoria cita al zorro, perros y gatos asilvestrados, urracas y cornejas negras, y contempla para ello armas de fuego y métodos homologados dentro de los periodos y condiciones establecidos legalmente.
El expediente para declarar la totalidad de El Sabinar como cuartel de caza comercial se encuentra ahora en información pública. Desarrollo Sostenible deberá resolver posteriormente el Plan de Ordenación Cinegética antes de que pueda aplicarse este modelo de explotación en las casi 500 hectáreas del coto.


