Hay encuentros que pueden parecer pura casualidad y terminan convirtiéndose en el comienzo de algo muy especial. María de los Ángeles Sánchez, ‘Marian’, tiene 20 años y estudia Magisterio Infantil. Kike Molina tiene 52 y es peluquero. Hasta hace apenas unas semanas no se conocían, pero el destino, Albacete y una pasión compartida por la Feria de Albacete han querido unir sus caminos. Ahora, ambos son una de las tres parejas candidatas a Manchegos de la Feria 2026 junto a Eva Guzmán y José Antonio Gil, y Marta Gascón y Nacho Calero.
Entre ambos hay más de tres décadas de diferencia, pero basta escucharlos hablar para descubrir todo lo que tienen en común. Los dos sienten un enorme cariño por Albacete, viven la Feria como una de las fechas más especiales del año y afrontan con ilusión el privilegio de representar a una ciudad de la que siempre han presumido. Y lo curioso de esta historia es que ninguno sabía quién sería su pareja. Marian y Kike se presentaron de manera individual y se conocieron apenas unas horas de saber que el destino -y el jurado- los uniría en esta aventura.

“Cuando llegamos, antes de las entrevistas, empezamos a hablar”, confiesa Marian Sánchez a El Digital de Albacete, y Kike lo confirma: “Tuvimos muchísima conexión desde el primer momento”. Tanto fue así que, mientras esperaban, llegaron incluso a hablar de la posibilidad de que los dos fueran elegidos. “Dijimos que ojalá saliésemos los dos y de pareja”, aseguran.
Y aquel deseo lanzado al aire, terminó cumpliéndose. Horas más tarde, Manuel Serrano, alcalde de Albacete, pronunciaba sus nombres en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de la ciudad, convirtiéndolos en una de las parejas seleccionadas, la única formada por desconocidos, hasta entonces. “La sorpresa fue cuando dijeron nuestros nombres y que nos habían emparejado juntos”, recuerda Kike.

El hada madrina que acertó: “Esta Feria es la tuya”
Aunque ahora comparten esta aventura, sus caminos hasta convertirse en Manchegos de la Feria han sido muy diferentes. Para Marian era la primera vez que se presentaba. Con 20 años, además, se encontró siendo una de las candidatas más jóvenes. Lo que no esperaba era que aquella primera experiencia terminara con su nombre entre los elegidos. “Al principio no me lo creía”, reconoce. Sin embargo, la historia de Kike viene de atrás. Hace aproximadamente 25 años, cuando Marian no había nacido todavía, Kike ya se había presentado.
Y en este segundo intento, Kike ha tenido un hada madrina. Se trata de Toñi Navarro, amiga de Kike y Manchega de Honor de la Feria de Albacete 2024 junto a su hijo, Santos Morales. “Toñi no ha parado de decirme que esta Feria era la mía”, recuerda. Y parece que Toñi tenía razón.

Dos desconocidos unidos por la Feria de Albacete
A pocos días de comenzar una experiencia que difícilmente olvidarán, los nervios todavía no han hecho acto de presencia del todo. Lo que sí hay son muchas ganas y, sobre todo, preparativos. “No estoy nerviosa”, reconoce Marian. Aunque admite que existe esa pequeña inquietud por “prepararlo todo, que todo quede listo para poder empezar la Feria”, y asegura que afronta los días que vienen “con muchas ganas”. A Kike le ocurre algo parecido. En su caso, las preocupaciones están más relacionadas con dejar organizada su vida cotidiana antes de entregarse por completo a esos días. “Estoy nervioso por los días antes, por dejarme todo mi trabajo organizado”, sostiene.
Hay muchos instantes que esperan vivir durante estos días, pero existe uno muy especial para ambos: la proclamación. Un evento quizá más desconocido pero muy importante, pues decide quienes serán los Manchegos de la Feria 2026. “Tengo muchas ganas del día de la proclamación, es algo que nunca vives desde dentro hasta que no te presentas”, asegura Marian. Por su parte, Kike también coincide con su compañera. “Es algo nuevo para los dos”, manifiesta.

Eso sí, hay citas que son esenciales en la Feria de Albacete. Marian también tiene la puesta en algo que conoce muy bien, pero que este año podrá disfrutar desde otra perspectiva. “Tengo ganas de vivir la Cabalgata desde la carroza de los Manchegos y ver cómo se abre la Puerta de Hierros”. Después llegará otro de los retos de esta aventura: bailar manchegas. Y es que ambos están aprendiendo para vivir al máximo uno de los momentos más emotivos e icónicos de la Feria.
Cuando la Feria de Albacete escribe sus propias historias
Ser Manchegos de la Feria es un privilegio, pero también conlleva una responsabilidad: la de representar a al ciudad. Una responsabilidad que los dos asumen con naturalidad porque, aseguran, llevan mucho tiempo ejerciendo de embajadores de su tierra sin necesidad de llevar ningún título. “Siempre he sido muy buen embajador de Albacete por donde he ido”, asegura Kike. Marian comparte ese sentimiento y no duda cuando habla de su tierra. “Para mí Albacete es lo mejor que tiene el mundo”.
Si algo tienen claro Marian y Kike es que la Feria puede vivirse de muchas maneras. Cambia con la edad, con los años y con las personas que la comparten, aunque las costumbres permanecen. ¿Cómo no vas a visitar un día a la Virgen?”, indica Kike sobre una de sus paradas obligatorias cada año. Algo que para Marian tampoco falta. “Ningún año me pierdo la Cabalgata ni la Ofrenda de Flores”, asegura.

Este septiembre, sin embargo, todo será diferente. Marian y Kike llegaron por separado, sin conocerse y con historias muy distintas. Ella se presentaba por primera vez; él recuperaba un sueño que había intentado cumplir hace más de dos décadas. Ella tiene 20 años y él 52. Pero una conversación previa fue suficiente para descubrir que compartían algo mucho más importante: las ganas de vivir la Feria y un profundo cariño por Albacete. Pidieron, casi como un deseo, que si eran elegidos les tocara juntos. Y ocurrió. Y quizá esa sea la magia de la Feria de Albacete, dejarse sorprender.



























// Fotos: Miguel Fuentes / Cedidas //

