El Ayuntamiento de Villarrobledo ha puesto en marcha la contratación del gasóleo que utilizará para la calefacción de sus diferentes edificios municipales. La previsión realizada por el Consistorio alcanza los 146.354 litros anuales, con un presupuesto máximo para el primer año de 204.456,54 euros antes de impuestos y 247.392,41 euros con IVA.
La cifra representa el gasto máximo previsto y no una obligación de consumo. El Ayuntamiento irá solicitando combustible a medida que lo necesiten las distintas dependencias y la adjudicataria facturará exclusivamente los litros suministrados, por lo que el gasto final dependerá de las necesidades reales de calefacción durante el periodo contratado.
Más de 146.000 litros de gasóleo al año
Para calcular el presupuesto, el Ayuntamiento ha utilizado una previsión anual de 146.354 litros de gasóleo de calefacción. La documentación toma como referencia un precio de 1,27 euros por litro antes de IVA y añade un margen del 10% para cubrir posibles oscilaciones del mercado durante el procedimiento de contratación, situando así el precio estimado en 1,397 euros por litro antes de impuestos.
El propio pliego justifica ese colchón económico por la actual inestabilidad de los precios de los combustibles. Con esas referencias se obtiene el presupuesto anual máximo de 204.456,54 euros sin IVA, aunque el Ayuntamiento deja claro que no tiene obligación de comprar toda la cantidad estimada ni de consumir la totalidad de los litros contemplados.
El precio del gasóleo variará durante el contrato
El sistema elegido tampoco establece un precio fijo para todo el año. El importe que se pague por cada litro se calculará tomando como referencia los precios publicados para España en el Boletín Petrolero de la Comisión Europea, sobre los que se aplicará el descuento o prima ofertado por la empresa adjudicataria.
Ese descuento será, además, el elemento decisivo para adjudicar el contrato, ya que constituye el único criterio de valoración y representa el 100% de la puntuación. El pliego añade que el precio cobrado al Ayuntamiento nunca podrá superar el precio de venta al público que tenga establecido la propia empresa suministradora en el momento de realizar cada entrega.
Un máximo de 24 horas para servir cada pedido
La empresa que consiga el contrato tendrá que responder con rapidez a las necesidades de los edificios municipales. Cada vez que sea necesario llenar uno de los depósitos, el Ayuntamiento comunicará por correo electrónico la cantidad de litros requerida y la adjudicataria deberá realizar el transporte y el repostaje mediante camión cisterna en las 24 horas siguientes.
Precisamente por ese motivo, las empresas interesadas deberán acreditar que disponen de vehículo cisterna para el transporte y suministro del combustible. El Ayuntamiento podrá además incorporar durante la vigencia del contrato nuevos edificios municipales al listado de puntos de suministro o dar de baja aquellos que dejen de necesitarlo.
Cada repostaje deberá quedar reflejado en un albarán por duplicado en el que figuren la fecha y hora de la entrega, el producto suministrado, la cantidad exacta de litros, el edificio municipal receptor y el trabajador responsable del centro que recibe el combustible. Los sistemas de medida de los camiones cisterna deberán contar además con sus correspondientes certificados de control metrológico y mantener sus contadores debidamente precintados.
El Ayuntamiento podrá analizar el gasóleo sin previo aviso
El contrato incluye controles específicos sobre la calidad del combustible suministrado. La adjudicataria tendrá que presentar certificados sobre la composición del gasóleo durante toda la vigencia del contrato y el Ayuntamiento se reserva el derecho a efectuar análisis aleatorios sobre el producto entregado.
La documentación establece parámetros concretos sobre densidad, contenido de azufre, punto de inflamación, contenido de agua y sedimentos, cenizas, corrosión y estabilidad a la oxidación. Si los análisis detectaran una variación de la composición respecto a las condiciones exigidas, esa circunstancia podría incluso convertirse en motivo para resolver el contrato.
Un contrato que podría llegar hasta 2029
La duración inicial será de un año, previsiblemente desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 30 de septiembre de 2027, siempre que el presupuesto no se agote antes. El Ayuntamiento podrá posteriormente aprobar hasta dos prórrogas anuales, por lo que el suministro podría mantenerse mediante este mismo contrato hasta septiembre de 2029.
Teniendo en cuenta esas posibles prórrogas y el incremento de unidades contemplado legalmente, el valor estimado total del contrato asciende a 674.706,58 euros antes de impuestos. El Ayuntamiento pretende así garantizar durante los próximos ejercicios el combustible necesario para mantener operativas las calefacciones de sus dependencias, ajustando el gasto en cada momento al precio del mercado y al consumo real de cada edificio.


