El Ministerio de Sanidad ha convocado de urgencia a las comunidades autónomas, entre ellas Castilla-La Mancha, para abordar el envío de vacunas a Ceuta ante la situación sanitaria generada después de la llegada masiva de migrantes registrada a partir del pasado 30 de julio. La reunión extraordinaria de la Comisión de Salud Pública tendrá lugar este lunes 24 de agosto, por videoconferencia, y servirá para concretar la aportación de dosis desde los diferentes territorios.
La intención del departamento que dirige Mónica García es activar el denominado mecanismo de solidaridad entre comunidades autónomas para garantizar que Ceuta disponga de suficientes vacunas para inmunizar a personas cuyo historial vacunal se desconoce o no puede ser acreditado documentalmente. Por el momento, no se ha hecho público cuántas dosis tendría que aportar Castilla-La Mancha ni si la eventual colaboración de la región afectaría a existencias almacenadas en alguna provincia concreta, como Albacete.
Triple vírica, varicela, polio, tétanos y difteria
Entre las vacunas que se quieren garantizar se encuentra la triple vírica, que protege frente al sarampión, la rubéola y la parotiditis, además de dosis contra la varicela, la poliomielitis, el tétanos y la difteria. El objetivo es aumentar la protección de la población migrante y reducir el riesgo de aparición o propagación de enfermedades transmisibles en unas condiciones marcadas durante las últimas semanas por el hacinamiento y las dificultades para disponer de alojamientos adecuados.
La decisión llega después de que durante las últimas semanas se hayan detectado y atendido en Ceuta casos de tuberculosis, sarna, gastroenteritis y otras enfermedades infecciosas, además de investigarse posibles casos de varicela. Las autoridades sanitarias han insistido, no obstante, en diferenciar la existencia de esos casos de una situación de riesgo generalizado para la población.
El Ministerio ya reconocía el pasado 16 de agosto que la principal preocupación había pasado a estar fuera del hospital y relacionada con las condiciones en las que permanecían muchas de las personas llegadas a Ceuta. Mónica García sostuvo entonces que no existía un colapso sanitario y definió la situación como una “crisis humanitaria con un importante riesgo sanitario”, especialmente por los problemas de agua, higiene, saneamiento y alojamiento.
Miles de asistencias sanitarias en apenas dos semanas
La presión sobre el sistema sanitario de Ceuta ha sido considerable. Entre el 31 de julio y el 14 de agosto, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria había contabilizado 5.801 asistencias, a las que se sumaban más de 2.500 atenciones realizadas por el dispositivo de refuerzo de Cruz Roja instalado en la playa del Trampolín.
El momento de mayor presión se produjo el 31 de julio, cuando se alcanzaron 1.149 atenciones en una sola jornada. Dos semanas después, el 14 de agosto, la cifra había descendido hasta 322. El dispositivo sanitario fue reforzado además con más de 60 profesionales y con circuitos diferenciados para intentar mantener la asistencia ordinaria de los residentes en Ceuta.
Sanidad sostiene que la ocupación hospitalaria no llegó a alcanzar niveles de colapso, aunque los profesionales sanitarios de la ciudad han advertido reiteradamente del enorme esfuerzo realizado y de los riesgos que supone mantener a miles de personas en situaciones de hacinamiento y sin conocer en muchos casos sus antecedentes médicos y vacunales.
Castilla-La Mancha tendrá que pronunciarse este lunes
La reunión de este lunes permitirá conocer qué comunidades disponen de vacunas que puedan ser enviadas y qué cantidad puede aportar cada una de ellas. Castilla-La Mancha estará representada, como el resto de autonomías, en una Comisión de Salud Pública en la que se pretende cerrar el sistema de colaboración.
Hasta el momento no se ha anunciado ninguna modificación del calendario de vacunación de Castilla-La Mancha ni ninguna medida específica para la población de Albacete relacionada con la situación de Ceuta. La cuestión que se pondrá sobre la mesa es la posible utilización de reservas autonómicas para reforzar las existencias disponibles en la ciudad autónoma.
Paralelamente, una delegación del Ministerio de Sanidad se desplazará a Ceuta durante la próxima semana para evaluar directamente la situación. La visita estará encabezada por el secretario de Estado de Sanidad y presidente del INGESA, Javier Padilla, y analizará especialmente el impacto que la llegada de miles de personas está teniendo sobre el Hospital Universitario y los servicios de Atención Primaria.
El encuentro de este lunes será, por tanto, el que determine el alcance real de la colaboración que se pide a las autonomías y permitirá conocer si Castilla-La Mancha enviará finalmente vacunas a Ceuta y en qué cantidad.


