Nueve sirenas y mástiles de 12 metros: el sistema que alertará ante una emergencia en las presas del Taibilla en Albacete

La Mancomunidad formaliza por 614.221 euros las obras para implantar los planes de emergencia de las presas de Nerpio, con puestos de aviso, nuevos sistemas de comunicación y una sala de control; la configuración ambiental del proyecto contempló nueve puntos de sirenas con mástiles de al menos 12 metros

Las presas del Taibilla contarán con un nuevo sistema destinado a alertar a la población ante una eventual situación de emergencia. La Mancomunidad de los Canales del Taibilla ha formalizado el contrato para implantar los planes de emergencia de estas infraestructuras hidráulicas situadas en la provincia de Albacete, una actuación que incluye sistemas de comunicación, puestos de aviso a los vecinos y el equipamiento necesario para coordinar la respuesta si se produjera un escenario de riesgo.

El Boletín Oficial del Estado publica este viernes, 21 de agosto, la formalización del denominado proyecto de implantación de los planes de emergencia de las presas del Taibilla, identificado territorialmente como una actuación en Nerpio. El contrato fue formalizado el pasado 30 de julio y permitirá pasar a la ejecución material de un proyecto cuya finalidad principal es disponer de medios preparados específicamente para reaccionar ante una eventual emergencia en estas instalaciones.

La obra ha sido adjudicada por 614.221 euros a la unión temporal de empresas formada por Oficina Técnica de Estudios y Control de Obras, S.A., e Ingeniería de Instrumentación y Control, S.A. La licitación partió de un valor estimado de 866.209,67 euros y establece un plazo de ejecución de 18 meses, por lo que se trata de una actuación que se prolongará durante aproximadamente un año y medio.

Avisar a la población durante la primera media hora

El aspecto más relevante del proyecto no está únicamente en el importe de la inversión, sino en el sistema que se pretende poner en funcionamiento. La propia documentación de la contratación establece que las actuaciones deben permitir gestionar incidencias ante una eventual emergencia y determinar cómo funcionarán las comunicaciones entre el titular de las presas y las administraciones y organismos implicados en dar respuesta a la situación.

Dentro de ese dispositivo adquiere especial importancia el sistema de aviso a la población afectada durante la primera media hora desde la declaración de un escenario límite. El proyecto deberá disponer de medios capaces de hacer llegar la alerta a quienes se encuentren en las áreas potencialmente afectadas, precisamente durante unos primeros minutos que resultan esenciales en cualquier protocolo de emergencia de una presa.

La actuación comprende las presas del Taibilla y Taibilla-Toma, separadas entre sí por aproximadamente siete kilómetros, y contempla una sala de emergencia común. Entre los trabajos contratados figuran el equipamiento de esa sala y de las oficinas centrales, la instalación de puestos de aviso a la población, las obras civiles necesarias para colocarlos y las posteriores pruebas y puesta en servicio de todos los sistemas.

No se trata, por tanto, de una actuación sobre la estructura física de las presas propiamente dicha, sino de crear la infraestructura tecnológica y de comunicaciones que deberá entrar en funcionamiento si se detecta una situación capaz de comprometer la seguridad y que obligue a activar los correspondientes planes de emergencia.

Nueve puntos de aviso con mástiles de al menos 12 metros

La tramitación ambiental realizada para la implantación de estos planes permite conocer cómo se diseñó el sistema de alerta sobre el terreno. La configuración analizada por el Ministerio contempló nueve puestos de sirenas, repartidos para que los núcleos y zonas potencialmente afectados durante los primeros 30 minutos pudieran recibir una señal acústica de advertencia. El objetivo establecido era conseguir un nivel sonoro de al menos 65 decibelios en las zonas rurales alcanzadas por el sistema.

Cada uno de estos puestos fue planteado dentro de un pequeño recinto vallado y con un mástil de al menos 12 metros de altura, instalado sobre una cimentación de hormigón armado. Sobre esos mástiles se contemplaba colocar entre seis y doce bocinas, además de la correspondiente antena para recibir las señales que permitan activar el dispositivo cuando resulte necesario.

La autonomía del sistema también fue tenida en cuenta. En aquellos puntos situados fuera de zonas habitadas y sin una fuente convencional de alimentación eléctrica, el diseño previó la utilización de placas solares instaladas en los propios mástiles, mientras que los equipos de control, elementos activos y acumuladores quedarían protegidos dentro de armarios metálicos cerrados.

La documentación ambiental situaba el primer puesto junto a la coronación de la presa del Taibilla y otros dos entre esta infraestructura y la presa Taibilla-Toma. También contemplaba alertas en el entorno de la propia Presa de Toma, en la zona de Vizcable y en diferentes puntos situados aguas abajo, llegando hasta el entorno de Casas de Don Martín.

Una sala desde la que coordinar la emergencia

El proyecto no se limita a las alarmas acústicas. Los planes contemplan también una infraestructura desde la que centralizar las comunicaciones y gestionar la respuesta ante cualquier incidencia. La sala de emergencia deberá permitir recibir la información procedente de las presas, comunicarse con los distintos organismos implicados y controlar la activación de los sistemas de aviso.

La documentación de contratación vigente confirma que las actuaciones incluyen el equipamiento de la sala de emergencia en la presa y de las oficinas centrales, además de las instalaciones de telecomunicaciones necesarias. A ello se añadirán las pruebas del conjunto una vez ejecutado, su puesta en marcha y la entrega de la documentación final que permita dejar operativo el dispositivo.

Los planes de emergencia establecen además que la información no debe quedar restringida a los organismos que intervienen en una posible incidencia. El proyecto incluye previsiones para que las autoridades locales y la propia población conozcan el funcionamiento del plan y las medidas previstas tanto durante esa primera media hora crítica como en las horas posteriores a la declaración de una situación de emergencia.

Un proyecto que alcanza a varios municipios de Albacete

Aunque la contratación identifica la actuación como AB/Nerpio y las dos presas se encuentran vinculadas a este término municipal, la implantación del sistema tiene un alcance territorial mayor. Cuando la Mancomunidad aprobó definitivamente el proyecto en 2025 declaró necesaria la ocupación de diferentes terrenos afectados por las instalaciones en los municipios de Nerpio, Yeste y Letur.

En Nerpio aparecían dos fincas afectadas por el proyecto, mientras que otras dos se localizaban en Yeste y una quinta en Letur, esta última en el paraje de Casas Pedro Tomás. La presencia de estos terrenos refleja la extensión que debe cubrir un sistema cuya razón de ser es precisamente avisar a quienes pudieran encontrarse aguas abajo de las presas en caso de que se alcanzara un escenario de emergencia.

Más actuaciones en las presas de Nerpio

La implantación del sistema de emergencia no es la única actuación relacionada con las presas del Taibilla que aparece este viernes en el BOE. La Mancomunidad también ha formalizado el contrato para el servicio de limpieza de las instalaciones de la Zona Presa durante el periodo 2026-2028, así como la asistencia técnica destinada al control y vigilancia de las obras de renovación de los órganos de desagüe de la Presa del Taibilla.

Esta última actuación está vinculada a unas obras de mayor alcance sobre los diferentes sistemas de desagüe de la presa. La asistencia técnica salió a contratación con un valor estimado de 390.423,02 euros y una duración prevista de 21 meses, mientras que el servicio de limpieza de las instalaciones de la Zona Presa fue licitado con un valor estimado de 445.840,90 euros para un periodo de dos años.

La formalización del nuevo sistema de emergencia añade así otra pieza a las actuaciones que se están desarrollando sobre estas infraestructuras hidráulicas de la Sierra del Segura. Su objetivo será que, además de contar con sistemas de vigilancia y mantenimiento de las propias presas, exista un dispositivo preparado para comunicar una incidencia, coordinar la respuesta y hacer llegar rápidamente una alerta a la población potencialmente afectada.

Mapfre

Llanos Esmeralda Garcia

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo en la Universidad de Murcia y Diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Murcia. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación, como La Verdad, CNC y El Pueblo de Albacete.
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