El Ayuntamiento de Albacete ha sacado a licitación la puesta en marcha de una nueva Oficina Técnica de Emprendimiento e Impulso Empresarial dirigida fundamentalmente a los pequeños negocios, microempresas y autónomos de los barrios de Fátima y Franciscanos. El servicio tendrá un presupuesto máximo de 231.000 euros sin IVA, 279.510 euros con impuestos, y funcionará durante un periodo de hasta 24 meses.
La actuación forma parte del PAI Regenera Ensanche y está cofinanciada con fondos europeos. La Plataforma de Contratación fija además un valor estimado de 265.650 euros, mientras que las empresas interesadas podrán presentar sus propuestas hasta las 23:59 horas del próximo 1 de septiembre.
La idea es que la futura oficina no espere únicamente a que los empresarios acudan a pedir ayuda. El pliego exige una labor activa de captación, incluyendo visitas a establecimientos e información “a puerta fría”, con el objetivo de localizar negocios interesados en mejorar su digitalización y acceder a las ayudas que ponga en marcha el Ayuntamiento.
Una oficina para los comercios de Fátima y Franciscanos
El ámbito de actuación está claramente delimitado. El programa se dirige a pequeñas empresas, microempresas y personas en situación de autoempleo cuyo domicilio fiscal y actividad estén vinculados al espacio incluido dentro del PAI Regenera Ensanche, especialmente los barrios de Fátima y Franciscanos.
La oficina tendrá que informar a estos negocios de las convocatorias de ayudas disponibles, estudiar sus posibilidades de desarrollo y digitalización y acompañarlos posteriormente en todo el proceso administrativo. Esto incluirá tanto la preparación de solicitudes como, en el caso de obtener una subvención, la posterior justificación de los gastos para poder cobrarla.
El proyecto forma parte de una estrategia municipal mucho más amplia. El PAI Regenera Ensanche dispone de 12.156.122 euros de ayuda FEDER y una inversión pública total de 14.301.320 euros, con actuaciones destinadas a revitalizar esta zona de la ciudad desde los ámbitos urbano, social y económico.
Dos técnicos a jornada completa
La empresa que consiga el contrato deberá destinar como mínimo dos técnicos asesores, cada uno con una jornada mínima de 35 horas semanales durante los días laborables. Tendrán dedicación plena al proyecto y deberán contar con titulación superior o universitaria relacionada con las tecnologías de la información, además de experiencia en consultoría, innovación o transformación digital.
Su trabajo combinará la atención a los empresarios con la búsqueda activa de posibles beneficiarios. Tendrán que visitar negocios, impartir charlas, realizar diagnósticos digitales, elaborar planes personalizados, ayudar con las subvenciones y organizar los actos públicos relacionados con el programa.
Una oficina física en el Centro Ágora
La Oficina Técnica estará físicamente instalada en dependencias que facilitará el Ayuntamiento dentro del Centro Ágora. Tendrá que abrir como máximo un mes después de la formalización del contrato y mantenerse operativa durante toda su duración.
La atención presencial se prestará de lunes a viernes. El horario previsto será de 9:00 a 14:00 y de 16:30 a 18:30 horas, aunque podrá modificarse dependiendo de las necesidades siempre que se mantengan las siete horas diarias de servicio.
No obstante, buena parte del trabajo se desarrollará fuera de la propia oficina. Los técnicos tendrán que desplazarse a los establecimientos para realizar diagnósticos y presentar posteriormente a los empresarios las soluciones que consideren más adecuadas.
Radiografía digital negocio por negocio
Una de las partes más completas del servicio será precisamente ese diagnóstico individualizado de cada empresa. Los técnicos analizarán cómo utilizan la tecnología los comercios y cuáles son sus principales carencias.
Se estudiarán aspectos como el comercio electrónico, la facturación electrónica, las redes sociales, los sistemas de pago, el marketing online, la gestión de clientes y stocks, la ciberseguridad, la protección de datos y la digitalización de procesos internos. El análisis llegará también al consumo energético, las energías renovables, la gestión de residuos y la economía circular.
El resultado no se quedará en una simple encuesta. Cada negocio recibirá un informe individual, acompañado de una memoria fotográfica, en el que quedará reflejado su grado de madurez digital. Los diagnósticos se realizarán preferentemente de forma presencial en el propio establecimiento.
Una hoja de ruta con inversiones y soluciones concretas
Después llegará una segunda fase en la que cada comercio dispondrá de su propio plan de acción para la transformación digital. Este documento deberá identificar las necesidades más urgentes y proponer soluciones concretas.
La hoja de ruta incluirá las tecnologías aconsejadas, las áreas del negocio afectadas, las tareas necesarias, los plazos para aplicarlas y una estimación de la inversión económica que tendría que realizar el empresario. También deberá indicar qué formación necesitaría el personal y qué tipo de proveedores tecnológicos podrían resultar apropiados.
La intención es que el empresario no reciba únicamente recomendaciones genéricas, sino una propuesta adaptada a las condiciones reales de su establecimiento y que posteriormente pueda servirle para decidir qué inversiones acometer.
De las redes sociales a la ciberseguridad
La digitalización que plantea el proyecto tiene un sentido muy amplio. El Ayuntamiento quiere conocer, por ejemplo, si los negocios venden por Internet, utilizan plataformas especializadas, disponen de herramientas para fidelizar clientes o gestionan correctamente su presencia en redes sociales.
También se evaluarán cuestiones menos visibles, como la digitalización de la administración interna, las compras, la logística, los recursos humanos o el control de almacenes. La ciberseguridad aparece expresamente entre los aspectos que tendrán que analizarse, al igual que el cumplimiento de la normativa de seguridad y protección de datos.
Buscarán negocios “a puerta fría”
Uno de los elementos más particulares del contrato es el método para encontrar empresas participantes. La adjudicataria tendrá que elaborar un plan específico de captación y buscar activamente comerciantes dentro de Fátima y Franciscanos.
El pliego menciona expresamente la información “a puerta fría”, además de visitas a establecimientos y charlas para explicar las ayudas disponibles. La empresa tendrá igualmente que crear un registro de los comercios interesados en participar en las futuras convocatorias municipales.
Este sistema pretende evitar que las ayudas lleguen exclusivamente a empresarios que ya conocen los programas públicos y saben cómo moverse entre trámites administrativos. La oficina tendrá precisamente entre sus funciones localizar posibles beneficiarios y acompañarlos durante todo el procedimiento.
Al menos tres eventos
La adjudicataria deberá organizar también un mínimo de tres eventos. Los dos primeros se celebrarán durante el primer semestre y servirán para dar a conocer la oficina y captar empresas interesadas, mientras que el tercero tendrá un carácter más práctico y mostrará experiencias de éxito desarrolladas durante el propio contrato.
La empresa asumirá la organización completa, desde la convocatoria y los materiales hasta la difusión y búsqueda de asistentes. Después de cada actividad tendrá que elaborar un dosier con las empresas participantes, el número de asistentes, fotografías y las acciones publicitarias realizadas.
El Ayuntamiento quiere comprobar si realmente aumentan las ventas
El programa tendrá además que medir qué resultados consigue. Entre sus indicadores figura el número de empresas apoyadas, pero existe otro especialmente interesante: comprobar cuántas terminan incrementando su volumen de negocio.
El indicador europeo RCR 19 analizará la facturación de las empresas apoyadas después de la intervención. Para aquellas que ya crecían antes del proyecto se comprobará si mantienen o mejoran esa evolución, mientras que en los negocios que partían de una facturación estancada o negativa deberá alcanzarse posteriormente un crecimiento de al menos el 2% para computar positivamente.
Dos años para intentar transformar el comercio del Ensanche
El contrato tendrá una duración máxima de 24 meses desde el día siguiente a su formalización y las empresas interesadas pueden concurrir mediante procedimiento abierto. El presupuesto de licitación asciende a los citados 231.000 euros antes de impuestos y 279.510 euros con IVA, financiados dentro del programa europeo que sustenta el PAI Regenera Ensanche.
Durante esos dos años, el Ayuntamiento pretende que la nueva oficina se convierta en un acompañamiento directo para los pequeños negocios de Fátima y Franciscanos: primero localizándolos, después analizando sus carencias digitales, proponiendo inversiones y, finalmente, ayudándoles a acceder y justificar las subvenciones con las que puedan llevar esas mejoras a la práctica.


