Albacete tiene por delante este miércoles, 12 de agosto, una de esas citas que difícilmente volverán a repetirse en la vida de quienes la contemplen. El eclipse solar que atravesará España dejará en la provincia una imagen extraordinaria, con el disco del Sol prácticamente cubierto por completo en algunos puntos, pero existe un invitado capaz de arruinar el espectáculo en apenas unos minutos: las nubes.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha publicado una nueva cartografía específica para analizar las condiciones en las que podrá observarse el fenómeno y sitúa precisamente al este peninsular entre las zonas donde habrá que estar más pendientes de la evolución del cielo durante la tarde. La previsión general es favorable en buena parte de España, aunque el organismo estatal advierte de la formación de nubosidad de evolución en el tercio oriental, una circunstancia que afecta de lleno a la provincia de Albacete.
La situación adquiere especial importancia porque el eclipse se producirá muy cerca del horizonte y a última hora de la tarde. No bastará, por tanto, con mirar hacia arriba y comprobar que el cielo está despejado sobre el punto de observación, ya que AEMET advierte de que las nubes capaces de ocultar el Sol pueden encontrarse al oeste y ligeramente al norte del observador, incluso a bastantes kilómetros de distancia.
Un 99,35% del Sol oculto en Albacete
El espectáculo será especialmente llamativo en Albacete capital. Los cálculos astronómicos sitúan el comienzo del eclipse alrededor de las 19:39 horas, cuando la Luna comenzará a avanzar sobre el disco solar. El máximo llegará aproximadamente a las 20:34 horas, momento en el que la ocultación será de alrededor del 99,35%.
Será, por tanto, un eclipse prácticamente total a ojos del observador, aunque Albacete capital quedará fuera de la franja exacta de totalidad. Esa pequeña diferencia resulta astronómicamente decisiva: mientras en los lugares situados dentro de la banda de totalidad el Sol desaparecerá completamente durante unos segundos, desde Albacete permanecerá visible una diminuta porción de su superficie.
El grado de ocultación variará ligeramente dependiendo del punto de la provincia desde el que se contemple el fenómeno, siendo mayor en las zonas más próximas a la franja de totalidad y algo menor hacia el sur. En cualquier caso, buena parte del territorio albaceteño disfrutará de un eclipse de una profundidad extraordinaria.
El máximo tendrá lugar además cuando el Sol se encuentre ya muy bajo sobre el horizonte, por lo que elegir correctamente el lugar desde el que observarlo será casi tan importante como la meteorología. Los puntos elevados, abiertos y con una visión completamente despejada hacia el oeste-noroeste partirán con ventaja frente a lugares rodeados de edificios, árboles, montañas o accidentes geográficos.
Las nubes, la gran incógnita
Ahí aparece la principal amenaza. AEMET espera para el miércoles una situación generalmente estable en gran parte del país, con predominio de cielos poco nubosos o despejados, pero durante la tarde podrán crecer nubes de evolución en el tercio oriental peninsular y en zonas montañosas.
La provincia de Albacete deberá seguir especialmente de cerca esa evolución, sobre todo en áreas montañosas y del sur y sureste provincial, donde el desarrollo de nubosidad vespertina puede resultar más problemático. La situación, además, todavía puede experimentar modificaciones antes del miércoles, por lo que AEMET actualizará diariamente su predicción específica conforme aumente la precisión de los modelos meteorológicos.
El organismo ha elaborado mapas con la previsión de nubes bajas, medias y altas para alrededor de las 20:00 horas, apenas media hora antes del máximo del eclipse en Albacete. No todas las nubes tendrán el mismo efecto: una capa fina de nubes altas podría permitir seguir contemplando el fenómeno, mientras que las nubes bajas o suficientemente densas podrían ocultarlo por completo.
Mirar al oeste será fundamental
La peculiar posición del Sol será otro de los grandes condicionantes. A diferencia de otros eclipses que se producen con el astro a gran altura, el del 12 de agosto llegará en pleno atardecer. Esto significa que cualquier banco de nubes colocado sobre el horizonte occidental puede convertirse en una auténtica pantalla, aunque sobre Albacete el cielo parezca completamente limpio.
Por este motivo, quienes tengan previsto desplazarse para observarlo deberían buscar emplazamientos con una perspectiva amplia hacia el oeste y evitar lugares en los que montañas, edificios o vegetación puedan bloquear los últimos grados del horizonte.
La elección final del punto de observación probablemente no pueda cerrarse con absoluta seguridad hasta las horas previas, cuando las imágenes de satélite, el radar y las previsiones a muy corto plazo permitan determinar dónde estarán exactamente las nubes.
Protección obligatoria aunque se oculte el 99%
Que el Sol llegue a desaparecer visualmente casi por completo no significa que pueda observarse sin protección. Albacete capital no entrará en la totalidad y, por tanto, deberán utilizarse gafas homologadas para eclipses durante todo el fenómeno.
Las gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados, negativos fotográficos o filtros caseros no ofrecen una protección adecuada. Tampoco debe contemplarse el Sol directamente a través de prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros solares específicos.
Albacete afronta así la cuenta atrás para una tarde excepcional. Todo está preparado para que alrededor de las 20:34 horas apenas quede visible una mínima fracción del Sol. Ahora, con la astronomía perfectamente calculada, queda por resolver la única variable que nadie puede controlar: que las nubes permitan verlo.

