La piscina municipal de verano de Almansa permanecerá cerrada después de que la Delegación Provincial de Sanidad de Albacete haya decretado su cierre cautelar al considerar que existe una plaga de ratas que no está controlada y que la situación supone un riesgo inminente para la salud.
La decisión, conocida este viernes 7 de agosto, ha provocado fuertes críticas entre numerosos usuarios, especialmente por producirse a las puertas del fin de semana y en plena ola de calor, cuando las piscinas municipales se convierten en uno de los principales refugios para combatir las elevadas temperaturas.
La situación, además, no habría surgido de manera repentina. Desde hace semanas varios usuarios venían denunciando tanto a través de las redes sociales como directamente ante el propio Ayuntamiento de Almansa la presencia de roedores en las instalaciones de la piscina. Algunas de esas quejas advertían incluso de la aparición de ejemplares de considerable tamaño.
Una queja por una “plaga de ratas” llegó a Sanidad
La resolución de la Delegación Provincial de Sanidad detalla que los inspectores realizaron una visita a las instalaciones el pasado 6 de agosto. Ese mismo día, según recoge expresamente el documento oficial, la Delegación recibió una queja por la existencia de una “plaga de ratas” en las instalaciones de la piscina municipal de verano de Almansa.
Durante la inspección también se analizó el último certificado emitido por la empresa contratada para el control de plagas, fechado el 4 de agosto.
Ese documento advertía de diferentes factores que podían favorecer la presencia de roedores, entre ellos un acondicionamiento urbanístico inadecuado de la zona exterior, vegetación descuidada, con presencia de maleza y plantas rastreras, la proximidad de actividades industriales, ganaderas y de ocio, así como determinadas condiciones de humedad, temperatura e iluminación.
El cebo colocado junto al campo de fútbol había sido comido
La inspección deja además un dato especialmente significativo. Los cepos de captura situados en la propia piscina no presentaban capturas en el momento de la revisión, pero el cebo de los dispositivos instalados debajo de las gradas del campo de fútbol sí había sido comido.
A la vista de todos estos elementos, los responsables sanitarios concluyen de manera tajante que “la plaga de ratas no está controlada”, motivo por el que se procedió al cierre de las instalaciones.
Sanidad considera que los incumplimientos detectados representan un “riesgo inminente para la Salud”, amparando la decisión en la legislación sanitaria de Castilla-La Mancha y en la Ley General de Sanidad.
La piscina no podrá abrir hasta recibir autorización de Sanidad
La resolución firmada este viernes establece como medida preventiva el cierre cautelar de la piscina municipal de verano de Almansa, situada en la calle San Juan.
Para poder recuperar la normalidad, primero deberán subsanarse las deficiencias detectadas. Una vez realizadas las actuaciones correspondientes, deberá comunicarse por escrito a la Delegación Provincial de Sanidad para que sus técnicos lleven a cabo las comprobaciones pertinentes.
Por tanto, la piscina no podrá reabrir automáticamente aunque el Ayuntamiento considere solucionado el problema. La medida permanecerá vigente hasta que exista una comunicación oficial y por escrito de la Delegación Provincial de Sanidad levantando el cierre cautelar.
Malestar por el cierre en uno de los momentos de mayor demanda
La clausura ha causado especial malestar por el momento en el que se produce. Almansa afronta uno de los periodos de mayor calor del verano y el cierre afecta directamente a un fin de semana de agosto, fechas en las que este tipo de instalaciones registran una elevada utilización.
A ello se suma la indignación expresada por usuarios que aseguran que las advertencias sobre la presencia de ratas se venían realizando desde semanas atrás, tanto públicamente a través de redes sociales como mediante comunicaciones al propio Ayuntamiento.
La resolución de Sanidad confirma ahora oficialmente la existencia de un problema sanitario hasta el punto de considerar que la plaga no se encuentra controlada, una situación que obligará a mantener cerrada la piscina hasta que las actuaciones realizadas permitan garantizar nuevamente unas condiciones adecuadas para los bañistas.


