El Hospital General Universitario de Albacete sigue reforzando su equipamiento tecnológico. La Gerencia de Atención Integrada de Albacete ha sacado a licitación la compra, instalación y puesta en funcionamiento de un equipo no invasivo de cuantificación de fibrosis y esteatosis hepática, una tecnología de última generación que permitirá diagnosticar y realizar el seguimiento de enfermedades hepáticas sin necesidad de recurrir a biopsias en numerosos pacientes. La inversión prevista asciende a 138.673,26 euros.

Un equipo para el Servicio de Aparato Digestivo
El contrato contempla la adquisición de un único equipo destinado al Servicio de Aparato Digestivo del Hospital de Albacete dentro del plan de equipamiento de la Gerencia. Además del suministro, la empresa adjudicataria deberá encargarse de su instalación, puesta en marcha, formación del personal y mantenimiento durante el periodo de garantía.
Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 18 de agosto, estando previsto un plazo máximo de ejecución de tres meses.
Una alternativa a la biopsia hepática
El pliego técnico destaca que el nuevo equipo empleará la tecnología de elastografía de transición con CAP, un sistema capaz de medir de forma simultánea la rigidez del hígado —indicativa del grado de fibrosis— y la cantidad de grasa acumulada en este órgano (esteatosis hepática) mediante ultrasonidos.
Entre sus principales ventajas figura que no requiere realizar una biopsia hepática, evitando así una técnica invasiva asociada a molestias y posibles complicaciones. Además, la exploración puede repetirse tantas veces como sea necesario para controlar la evolución del paciente, se realiza en consulta, no necesita sedación y ofrece resultados prácticamente inmediatos en apenas cinco o diez minutos.
Permitirá controlar múltiples enfermedades
El nuevo equipo servirá para monitorizar pacientes con todo tipo de enfermedades hepáticas antes y después de iniciar tratamientos, evaluar la fibrosis hepática y esplénica, estimar la hipertensión portal, ayudar a decidir cuándo es necesaria una gastroscopia de control en pacientes con cirrosis y cuantificar la esteatosis hepática, un problema cada vez más frecuente asociado a enfermedades metabólicas y al consumo de alcohol.
Para ello contará con distintas sondas adaptadas a pacientes pediátricos, adultos y personas con obesidad, además de un software específico que permitirá mejorar la precisión diagnóstica incluso en pacientes con obesidad grave.

Tecnología
El SESCAM exige que el equipo sea completamente nuevo, con software actualizado y sin costes adicionales por licencias. Además, el adjudicatario deberá garantizar la disponibilidad de repuestos y componentes durante un mínimo de diez años, así como ofrecer una garantía integral de al menos dos años, incluyendo mantenimiento preventivo, correctivo y actualizaciones de software.
El contrato también obliga a impartir formación tanto al personal sanitario que utilizará el equipo como a los técnicos encargados de su mantenimiento, con el objetivo de garantizar un uso seguro y eficiente de esta nueva tecnología diagnóstica.

