Cada mes de julio son muchos quienes recorren, sin falta, cientos de kilómetros para cumplir con una tradición que viven con la misma ilusión que el primer día. El madrugón, los nervios previos y la adrenalina forman parte de una experiencia que va mucho más allá de una afición y que se ha convertido en una forma de entender una de las fiestas más populares de España: San Fermín. Es el caso de Diego Moreno, natural de Ayna (Albacete), quien lleva más de una década recorriendo las emblemáticas calles de Pamplona cada mes de julio.
Su pasión por el mundo del toro va mucho más allá de los encierros. Tanto es así que ha querido llevarla grabada para siempre en su piel. En sus piernas luce tatuados varios hierros de algunas de las ganaderías más reconocidas, un homenaje personal que conserva como recuerdo de las carreras que más le han marcado. Para este vecino de Ayna, cada hierro representa una historia, una emoción y un instante vivido frente al toro que nunca olvidará.

Diego Moreno confiesa a El Digital de Albacete que ya suma varios tatuajes en sus piernas, las mismas que le dan fuerzas para recorrer Pamplona cada año con la misma ilusión. “Llevo varios hierros de ganaderías tatuados”, explica, y sostiene que son el símbolo de “buenas carreras”. “Llevo varios de Pamplona, que he corrido casi 10 años, pero alguno también de Albacete como es el caso de la ganadería de Samuel Flores”, manifiesta.
Cada tatuaje es un encierro inolvidable: la pasión de Diego Moreno
Cada mes de julio, Moreno tiene una cita marcada en rojo en el calendario. “Hay que vivirlo al menos una vez en la vida, porque si vienes, repites”, asegura. Eso sí, una experiencia no exenta de sustos. “Tuve un pequeño tropiezo en esta ocasión, hay mucha aglomeración de gente y es normal”, manifiesta.
Diego Moreno, al igual que muchos vecinos de diferentes puntos de la provincia de Albacete con mucha tradición taurina, ha vivido el mundo del toro desde pequeño y desde dentro. “Soy de Ayna y me he criado en este ambiente”, explica, y comparte que “me gustan mucho los encierros por el campo, y junto con mi familia nos recorremos toda la sierra porque nos encanta”. “Si hay algún evento, nos acercamos y echamos nuestra carrera”. Así, señala que en la provincia de Albacete “tenemos encierros muy bonitos, siempre los recomendamos y viene gente de fuera, porque si te gusta el mundo del toro, terminas repitiendo”.

Mientras sus piernas acumulan kilómetros y también el recuerdo de algunas de las carreras más especiales de su vida, Diego Moreno ya piensa en el próximo mes de julio. Eso sí, antes tiene por delante un intenso calendario taurino en la provincia de Albacete. Para Diego, San Fermín no es solo una cita con los encierros, sino una tradición que forma parte de su identidad y de su pasión por el mundo del toro. Una afición nacida en Ayna, alimentada durante años entre festejos populares y que, una década después, sigue llevándole cada verano hasta las calles de Pamplona.

