El hellinero que lleva 32 años desafiando a los toros en San Fermín: «Me han pisado muchas veces… y aquí sigo»

David Úbeda vuelve a desafiar a San Fermín y 32 años después sigue corriendo delante de los toros

Más de tres décadas después de correr por primera vez delante de los toros en San Fermín, un vecino de Hellín ha vuelto a enfundarse este 7 de julio el blanco y el pañuelo rojo para enfrentarse a uno de los encierros más multitudinarios del mundo. La experiencia le ha enseñado que cada carrera es distinta, que el peligro nunca desaparece y que hay golpes que no consiguen borrar una pasión convertida ya en tradición. Ese corredor es David Úbeda, que suma 32 años sin faltar a esta cita con Pamplona.

Este hellinero volvía a participar este 7 de julio en el primer encierro de San Fermín, una cita que no se pierde desde hace más de tres décadas. Úbeda compartía con El Digital de Albacete que en esta ocasión disfrutó del encierro “en el tramo de la calle Estafeta”, aunque reconocía que, debido al elevado número de corredores, apenas encontró espacio para poder desarrollar una carrera limpia.

“Hemos intentado correr, pero ha sido muy difícil”, confesaba. De este modo, explicaba que “arranqué bien, pero en cuanto me salí un poco del centro ya no podía dar ni dos zancadas”, subrayando que esta carrera “fue casi imposible”, esperando resarcirse en los sucesivos encierros.

Tres décadas después de su primera carrera, David Úbeda aseguraba que este encierro ha experimentado un profundo cambio con el paso de los años. No tanto por su esencia, pero sí notablemente en la cantidad de personas que cada mañana quieren colocarse delante de la manada.

Por tanto, desgranaba el hellinero que “es un encierro muy diferente al que conocí hace 32 años”. Al respecto, recordaba que “antes también había muchísima gente, pero no tantos corredores intentando aguantar delante de los toros”, comentando que “ahora se junta todo: el de San Fermín es el encierro más conocido y el que atrae a más personas de todo el mundo”.

A su juicio, precisamente esa masificación es una de las razones que impiden a los corredores acercarse tanto a las reses que protagonizan los Sanfermines. Y es que, “muchas veces el toro va muy tapado por los cabestros y por los propios corredores”, explicaba, reconociendo que “en otro lugar, con los mismos toros y menos gente, no se podría correr igual”.

El hellinero David Úbeda en Pamplona/ Foto cedida

Los cambios que han transformado el encierro

El corredor hellinero también destacaba que la organización de los Sanfermines ha introducido numerosas medidas para mejorar la seguridad durante estos años.

Al respecto, trasladaba que “han cambiado muchas cosas: el antideslizante del suelo, las gateras, la retirada de aceras, los cortes de acceso, o la línea roja de Santo Domingo”. Sin embargo, confesaba que hay algo que sigue igual, y es que “aquí vienen los toros más grandes de cada ganadería y siguen siendo animales espectaculares”.

“El del 7 de julio siempre es el encierro del miedo”

Aunque acumula 32 años de experiencia, David Úbeda reconocía que el primer encierro nunca deja de imponer. Por tanto, el 7 de julio es para estos corredores “el encierro del reencuentro”, sostenía, ya que es el día “en el que vuelves a abrazar a la gente que hace mucho tiempo que no ves y con la coincides solo en San Fermín”.

Sin embargo, el hellinero también confesaba que este primer encierro con el que cada año dan su pistoletazo de salida los Sanfermines es también “el encierro del miedo, porque es el primero, y en el que vuelves a tomar contacto con la calle y con los toros”. La prudencia marca la forma de afrontar esta cita, y es que en este primer encierro “puedes caerte, pero no puedes hacerte daño porque quedan muchos encierros por delante”.

Y es que, adelantaba a El Digital de Albacete que su intención es continuar corriendo hasta el domingo, encierro que protagonizarán los toros de La Palmosilla. De este modo, espera poder completar buena parte de los encierros de San Fermín 2026.

Una pasión que pesa más que el peligro

“Desde fuera parece una locura… y desde dentro todavía más”, confesaba el hellinero a El Digital de Albacete sobre lo realmente peligroso que pueden ser estos encierros y cómo, al mismo tiempo tienen un componente adictivo que hace repetir a quien los descubre. Una afirmación que hace desde la experiencia de quien conoce la dureza real de cada encierro de San Fermín.

“Los agarrones, los empujones, las caídas… cuando vas al suelo, muchas veces no te haces daño por el golpe, sino porque la gente pasa por encima de ti”, compartía David Úbeda. Sobre estas caídas, exponía que “recibes patadas, rodillazos… hay momentos en los que piensas si merece la pena”.

Sin embargo, la respuesta siempre termina siendo la misma. “He caído muchas veces, me han pisado muchísimas veces los toros, me he roto dedos, me he dado golpes en la cabeza… y aquí sigo”, trasladaba Úbeda, confesando que “es un veneno que llevamos dentro quienes corremos y que no podemos quitarnos”.

El hellinero David Úbeda en Pamplona/ Foto cedida

El respeto, clave para correr un encierro

Después de más de tres décadas participando en San Fermín, el hellinero consideraba que la experiencia sirve para minimizar riesgos, aunque recordaba que el peligro nunca desaparece. En este punto, subrayaba que “la clave es saber muy bien dónde quieres correr y qué riesgo estás dispuesto a asumir”.

Sin embargo, ponía de relieve que “sobre todo, hay que respetar a los demás corredores”. Por tanto, explicaba que “hay que mirar hacia delante porque puedes encontrarte con alguien caído y también hacia atrás, porque detrás vienen los toros”.

Pamplona, una segunda casa para este vecino de Hellín

Con el paso de los años, San Fermín ha dejado de ser únicamente una cita con los encierros para convertirse también en un lugar de reencuentros. “Tengo muchas familias en Pamplona”, afirmaba entre risas David Úbeda, confesando que “he hecho muchos amigos de Pamplona, pero también de muchos otros lugares de España e incluso del extranjero”.

Y es que, la de Sanfermines “es una semana muy intensa” en la que no hay distinciones. “Al final todos vestimos de blanco y es un aspecto que nos iguala”, confesaba David Úbeda, reconociendo que en San Fermín “da igual a lo que te dediques, porque lo que nos une es la fiesta y el toro”.

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Marta Lopez

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Murcia con más de 6 años de experiencia en medios de comunicación.
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