La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado este jueves un «agravamiento» de la situación que atraviesa el Servicio de Urgencias del Hospital General Universitario de Albacete y sostiene que la «insuficiente incorporación de personal» para cubrir bajas, vacantes y vacaciones está contribuyendo al incremento de la presión asistencial.
Según ha informado el sindicato, si hace apenas dos días denunciaba que el servicio había atendido a más de 400 pacientes en una jornada y acumulaba 18 personas pendientes de ingreso por falta de camas, la situación habría continuado empeorando. En concreto, CSIF asegura que durante la jornada de ayer se alcanzaron los 25 pacientes pendientes de ingreso hospitalario, de los que tres llevaban «más de 24 horas esperando una cama».
La organización sindical afirma que, pese a este incremento de la saturación, la Gerencia del Hospital General Universitario de Albacete «se ha negado a reabrir» la Sala de Servicios Auxiliares de Urgencias (SAU), un espacio con 12 camas que, según CSIF, contribuiría a aliviar la presión asistencial. De acuerdo con el sindicato, la dirección del centro argumenta las dificultades para encontrar profesionales de Enfermería y Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) para mantener abierta esta unidad.
No obstante, CSIF señala que está prevista la incorporación de dos enfermeras y una TCAE para reforzar el Servicio de Urgencias, una medida que considera «claramente insuficiente» para responder a la presión asistencial. El sindicato reclama que las contrataciones se agilicen y que los refuerzos se extiendan «a todas las categorías y especialidades», al tiempo que asegura que existen profesionales disponibles en bolsa para realizar sustituciones durante el periodo estival.
Condiciones «indignas» para los pacientes
Entre las medidas adoptadas por la Gerencia para intentar aliviar la saturación, CSIF explica que se ha habilitado una sala polivalente como zona de preingresos utilizando camas procedentes de la SAU. Sin embargo, el sindicato denuncia que esta solución improvisada se está desarrollando en unas «condiciones que no garantizan la dignidad de los pacientes».
En este sentido, la organización sindical sostiene que la intimidad de las personas atendidas está «gravemente comprometida», lo que, a su juicio, vulnera «el derecho a una atención sanitaria digna».
Asimismo, CSIF lamenta la reducción de la capacidad hospitalaria durante el verano por el cierre de camas en diferentes plantas, al considerar que esta medida contribuye a agravar el colapso de las Urgencias.
Reclaman un plan de contingencia
Ante esta situación, la Central Sindical, que mantiene una denuncia presentada ante la Inspección de Trabajo por la sobrecarga laboral en el Servicio de Urgencias, exige la «reapertura efectiva» de la SAU con la correspondiente dotación de personal, el «desbloqueo inmediato» de las contrataciones necesarias para todas las categorías profesionales, la suspensión del cierre de camas durante el verano, la puesta en marcha de un Plan de Contingencia específico para el periodo estival y la adopción de «todas las medidas necesarias» para garantizar una atención sanitaria «segura, humana y digna».

