La presión asistencial vuelve a situar al Servicio de Urgencias del Hospital General Universitario de Albacete en el centro del debate sanitario. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado una situación de «grave saturación» que, según el sindicato, estaría afectando tanto a la atención de los pacientes como a las condiciones laborales de los profesionales.
Según la organización sindical, durante la jornada de ayer se atendió a más de 400 pacientes en Urgencias, con 18 personas pendientes de ingreso hospitalario por falta de camas disponibles. CSIF asegura que la elevada demanda provocó que el servicio alcanzara un nivel de ocupación que dejó incluso sin camillas disponibles la zona de entrada de Urgencias.
El sindicato afirma que algunos pacientes tuvieron que permanecer en sillas de ruedas pese a que su estado requería estar tumbados. Entre los casos citados por CSIF se encuentra el de una persona mayor con hipotensión que, según la central sindical, no pudo ser ubicada en una camilla por falta de espacio.
Raúl Salmerón, delegado de CSIF Sanidad Albacete, ha calificado la situación de «dramática» y ha señalado que los profesionales se encuentran «al límite» ante la presión asistencial. Según sus declaraciones, las camillas llegaron hasta el box 14 y se situaron «en doble fila», una imagen que compara con situaciones vividas durante la pandemia.
Piden medidas inmediatas
CSIF reclama al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) la puesta en marcha de medidas inmediatas para garantizar una atención sanitaria segura y unas condiciones de trabajo adecuadas para la plantilla.
Entre las cuestiones que el sindicato pone sobre la mesa se encuentra el cierre desde la pasada Navidad de la SAU (Sala de Servicios Auxiliares de Urgencias), una unidad con 12 camas que, según CSIF, permitiría reducir la presión sobre el servicio. La organización considera «incomprensible» mantener cerrada esta zona mientras continúan registrándose episodios de saturación.
Además, CSIF señala que el cierre de camas en diferentes servicios hospitalarios dificulta los ingresos y afecta al funcionamiento del circuito asistencial, mientras que el área de Observación se encontraba también completamente ocupada.
El sindicato advierte igualmente sobre la llegada del periodo estival y reclama que no se reduzca la capacidad hospitalaria durante los meses de verano. Según CSIF, la previsión de una menor actividad asistencial no se ajusta a la realidad de los picos de demanda que se siguen produciendo y critica que la Gerencia todavía no haya comunicado su Plan de Contingencia para estos meses.
La central sindical mantiene además una denuncia ante Inspección de Trabajo por la situación de sobrecarga laboral que, asegura, atraviesan los profesionales de Urgencias desde hace meses, con un impacto tanto en la salud de los trabajadores como en la calidad del servicio prestado a los usuarios.


