Los bares y restaurantes de toda la vida forman parte de la memoria sentimental de una ciudad. Son mucho más que un lugar donde comer o cenar. Son escenarios de celebraciones familiares, encuentros entre amigos y conversaciones interminables alrededor de una mesa.
En Albacete, establecimientos históricos han acompañado durante décadas a varias generaciones de vecinos, convirtiéndose en auténticos referentes de la gastronomía local. Sin embargo, en los últimos tiempos algunas de esas puertas emblemáticas comienzan a cambiar de manos o incluso a echar el cierre.
Si este jueves El Digital de Albacete informaba del cierre de El Fogón, el conocido restaurante especializado en carnes a la brasa y asados en horno de leña situado en la calle Hellín, ahora otro nombre histórico de la hostelería albaceteña anuncia cambios. Se trata de Mesón El Sol, el emblemático restaurante ubicado en la calle Calderón de la Barca, que ha comunicado a través de sus redes sociales que se traspasa.
Abierto desde 1997
Mesón El Sol es uno de los restaurantes con más solera de toda la ciudad. Situado a escasos minutos del centro de Albacete y muy cerca del Parque Abelardo Sánchez, abrió sus puertas en el año 1997 y, desde entonces, ha pasado por varias generaciones de la misma familia, consolidándose como un lugar muy conocido y apreciado por los vecinos de la capital.
El establecimiento ha sabido mantener la esencia de sus inicios mientras incorporaba propuestas gastronómicas más actuales y creativas. En su carta conviven platos clásicos de la primera etapa del mesón con elaboraciones que varían según la temporada y que han permitido al restaurante adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su identidad.

Entre sus propuestas más conocidas destacan las croquetas caseras, los baos, los arroces y su popular helado de queso, considerado por muchos clientes como uno de los imprescindibles del restaurante. Además, el equipo del mesón ha apostado siempre por una atención cercana y personalizada, ofreciendo incluso opciones para celíacos y recomendaciones del chef para sorprender a cada comensal.
El carácter artístico del restaurante también ha sido una de sus señas de identidad. Sus paredes, decoradas con numerosos cuadros, impregnan de personalidad cada estancia del local, convirtiendo la experiencia gastronómica en algo más que una simple comida o cena.
Tiene un Solete Repsol
Otro de los reconocimientos que avalan la trayectoria de Mesón El Sol es su Solete Repsol, distinción que pone en valor establecimientos con encanto y propuestas destacadas dentro del panorama gastronómico.
Por el momento, desde el restaurante no han trascendido más detalles sobre el traspaso ni sobre el futuro del establecimiento, aunque la noticia ha despertado numerosas reacciones entre clientes habituales y vecinos de Albacete, que ven en Mesón El Sol uno de esos restaurantes que forman parte de la historia reciente de la ciudad.

