El Juzgado de lo Penal número 1 de Albacete tiene previsto juzgar el próximo jueves, 23 de abril, a un hombre acusado de conducir sin autorización y de hacerlo presuntamente de forma temeraria durante una huida ante varias patrullas de la Guardia Civil.
Según la Fiscalía, el procesado, que había perdido la vigencia del permiso de conducir vehículos, emprendió la fuga y recorrió durante más de una hora autovías, carreteras convencionales y caminos de la provincia, realizando maniobras de extremo riesgo. El Ministerio Público reclama para él dos años de prisión y cinco años sin carné.

Un juicio por una persecución de alto riesgo
La vista oral servirá para enjuiciar unos hechos que habrían ocurrido en la madrugada del 23 de mayo de 2021, cuando, según el escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal, al que ha tenido acceso El Digital de Albacete, el acusado circulaba pese a saber que no podía conducir.
La Fiscalía señala que el procesado ya había sido notificado personalmente de la resolución de la Jefatura Provincial de Tráfico de Albacete por la que se acordó la pérdida de vigencia de su permiso de conducir, sin que conste que hubiera obtenido posteriormente una nueva licencia que le habilitara para ponerse al volante.
Siempre según la acusación, sobre las 02:30 horas de aquel día el acusado conducía un vehículo propiedad de su padre, por la autovía A-31. Al llegar aproximadamente a la altura del kilómetro 74, advirtió la presencia de agentes de la Guardia Civil que realizaban labores de vigilancia de carreteras. Le dieron el alto, pero, en lugar de detenerse, habría optado por escapar.
La Fiscalía relata que, tras recibir las señales de los agentes, el conductor hizo caso omiso a las indicaciones acústicas y luminosas y aumentó la velocidad para huir. A partir de ahí comenzó una persecución que, según el relato del Ministerio Público, se prolongó durante unos cincuenta minutos primero y después durante más tiempo por distintas vías, con maniobras que pusieron en peligro al resto de usuarios. Los agentes habrían observado durante la persecución que el acusado frenaba bruscamente en varias ocasiones para acelerar después de forma repentina, con el consiguiente riesgo para la circulación.
Además, describe la Fiscalía que el procesado llegó a apagar momentáneamente el alumbrado del vehículo para tratar de despistar a la patrulla. Abandonó la A-31 para tomar la salida 73-A hacia la A-32, sentido Bailén, y poco después se internó en las calles del polígono industrial de Campollano, donde habría tomado glorietas en sentido contrario. La acusación añade que esa maniobra generó una situación de riesgo al cruzarse con tres vehículos que circulaban correctamente, cuyos conductores tuvieron que apartarse al arcén para evitar una colisión frontal.

Más maniobras peligrosas
La persecución continuó, siempre según Fiscalía, por la autovía A-32, en dirección a Requena, donde el acusado habría realizado innumerables cambios de carril y de dirección, así como frenazos bruscos para dificultar la actuación policial.
En otro momento, señala el escrito, volvió a apagar las luces, hizo un cambio brusco hacia el carril de deceleración, estuvo a punto de chocar con la bionda, zigzagueó y perdió el control del vehículo por momentos. Más tarde, habría circulado otra vez en sentido contrario por glorietas y enlaces, hasta incorporarse a la N-322 también de forma peligrosa, obligando a otro vehículo que circulaba correctamente a apartarse para evitar la colisión.
La acusación sostiene que el vehículo siguió a gran velocidad por la N-322 hasta llegar a la localidad de Mahora, donde se adentró en el casco urbano sin reducir la marcha. La huida prosiguió por la N-322, la CM-3106 y la CM-3226, realizando varias vueltas en glorietas en sentido contrario para eludir a los agentes y continuando después por caminos y pistas de tierra.
Según la Fiscalía, otra patrulla de apoyo detectó después de nuevo el vehículo cuando se dirigía al cruce de la N-322 con la carretera que da acceso a Mahora. El acusado habría vuelto a girar bruscamente y a circular a velocidad muy superior a la permitida, tomando otra rotonda en sentido contrario y continuando hacia la CM-316, dirección Madrigueras. El relato del Ministerio Público señala que la persecución se prolongó durante aproximadamente una hora por caminos terrizos, con el acusado apagando repetidamente las luces para dificultar su localización, hasta que finalmente los agentes perdieron de vista el coche en la zona de Navas de Jorquera.

Los delitos que aprecia la Fiscalía
La Fiscalía considera que estos presuntos hechos son constitutivos de dos delitos. Por un lado, un delito contra la seguridad vial por conducción sin autorización, al haber perdido el acusado la vigencia del permiso por pérdida total de puntos. Por otro, un delito de conducción temeraria. Ambos delitos se plantean en concurso ideal.
Por estos supuestos hechos, el fiscal pide para el acusado: dos años de prisión y privación del derecho a conducir vehículos de motor y ciclomotores durante cinco años.
La vista oral tendrá lugar este jueves, 23 de abril, en el Juzgado de lo Penal Uno de Albacete.

