Residentes de las viviendas colindantes al centro comercial Albacenter han alzado la voz ante lo que califican como una situación “insostenible” provocada por el ruido constante de las operaciones de carga y descarga, especialmente en las inmediaciones del supermercado Mercadona, ya que los trailer de la empresa descargan a altas horas de madrugada en la calle Puerta de Chinchilla.
Según explican vecinos afectados que han contactado con El Digital de Albacete, el problema se prolonga desde hace años sin que se haya dado una solución efectiva. Las maniobras de los camiones, el uso de plataformas metálicas y el arrastre de mercancías generan un nivel de ruido que, aseguran, “hace imposible el descanso, sobre todo en horarios nocturnos y de madrugada”.
“Hay días en los que es imposible dormir. Los golpes, el traqueteo de los carros y los motores en marcha empiezan muy temprano y se repiten constantemente”, denuncia una vecina de la zona, que prefiere mantener el anonimato.
Los residentes aseguran que no se trata de un problema puntual, sino de una situación estructural que afecta a su calidad de vida. “Llevamos años soportándolo. Hemos intentado dialogar y esperar soluciones, pero no han llegado”, añaden.
Ante la falta de respuesta efectiva, los vecinos han puesto la situación en conocimiento del Ayuntamiento de Albacete. Según indican, se han presentado quejas solicitando medidas que garanticen el cumplimiento de la normativa acústica y la protección del descanso vecinal, «pero no hacen absolutamente nada desde el Ayuntamiento de Albacete».
Entre las posibles soluciones planteadas por los afectados se encuentran la limitación de horarios para las descargas, la instalación de sistemas de insonorización y un mayor control por parte de las autoridades municipales. «Parece que como es Mercadona todo está permitido», aseveran.
Por el momento, los vecinos aseguran seguir a la espera de una actuación concreta por parte del consistorio. “No pedimos nada extraordinario, solo poder descansar en nuestras casas”, concluyen.
La situación continúa generando malestar en la zona, donde los residentes no descartan intensificar sus reclamaciones si no se adoptan medidas en el corto plazo.

