En una ciudad donde hablar de tapas es casi hablar de identidad, El Filo de la Navaja ha llevado la conversación culinaria a un nuevo nivel con una propuesta tan castiza como divertida. Su particular «Torneo a muerte de tapas», un campeonato en formato play off que busca coronar a la tapa favorita del público.
La iniciativa enfrenta a algunas de las tapas más icónicas y queridas de la barra en una competición por eliminatorias, con octavos de final, cuartos, semifinales y una gran «superfinal a muerte» que decidirá qué bocado merece el trono entre los clientes del local.
Pero si algo ha captado la atención de los albaceteños y se ha hecho viral en redes sociales, es la manera de recoger los votos y opiniones. Con su peculiar «micrófono» -una navaja gigante-, el equipo de El Filo de la Navaja sale a preguntar directamente a los clientes, transformando cada votación en un improvisado espectáculo cargado de humor y simpatía, en un guiño muy reconocible a la personalidad del local.

La propuesta combina gastronomía popular, participación y diversión, convirtiendo algo tan cotidiano como elegir una tapa en una experiencia colectiva. No se trata solo de votar, sino que hay que tomar partido, defender a la favorita y revivir la rivalidad sana entre quienes no perdonan una buena ración de bravas y quienes consideran que una croqueta bien hecha no tiene rival.
Desde el bar explican que el objetivo es dar voz a los clientes, dinamizar la experiencia y descubrir, entre todos, qué tapa conquista más paladares. Todo ello con una puesta en escena desenfadada y visualmente atractiva, perfecta tanto para vivir en el local como para seguir el torneo a través de Instagram.
Un recetario popular
El «Torneo a muerte de tapas» pone en valor el recetario más popular de barra y el componente social de la hostelería. Opinar, debatir con humor, recomendar, defender tradiciones y compartir mesa.
Con este formato de eliminatorias, el bar refuerza el vínculo con su clientela habitual y despierta la curiosidad de nuevos visitantes, que encuentran en la competición una excusa perfecta para acercarse y elegir bando (tortilla, croqueta, ensaladilla o bravas).
Y la competición no decepciona. La tortilla de patatas ha desbancado a la magra con tomate, mientras que la ensaladilla rusa ha conseguido una victoria inesperada frente a las croquetas. La batalla final ya se vive con pasión, y promete mantener a Albacete en suspense hasta la esperada «superfinal a muerte», donde solo una tapa podrá proclamarse reina del campeonato.


