El edificio Legorburo está un paso más cerca de mostrar su renovada cara. Este emblemático inmueble situado el corazón de Albacete afronta los últimos pasos de una intensa intervención de saneamiento de su fachada.
Esta actuación venía motivada tras el desprendimiento de varios cascotes del piso superior del edifico en el verano de 2024 y que llegaban a golpear a un viandante. Tras ese incidente se instalaron en el inmueble unas placas metálicas y unas mallas para evitar que, en caso de nuevos desprendimientos, los mismos ocasionasen daños personales.
Posteriormente, Mascagni Arquitectos se hizo cargo de la intervención para sanear la fachada de este icónico edificio de la calle Ancha. Al respecto, el arquitecto Eduardo Mascagni detallaba a El Digital de Albacete que esta actuación en el Legorburo ha consistido “en la restauración de la fachada”, incidiendo en que “tiene muchos años y presentaba una serie de patologías que estaban ocultas a simple vista y que produjeron algunos desprendimientos de cascotes”.
El arquitecto albaceteño explicaba que los trabajos han consistido en “revisar la fachada de manera integral”, con el objetivo de “eliminar todas aquellas partes que amenazaban con desprendimiento”. De este modo, apuntaba Mascagni que esta intervención también se ha centrado en la reparación de elementos metálicos situados en el interior de la fachada del Legorburo, incidiendo en que “algunos estaban oxidados y era lo que provocaba esos desprendimientos”.

Nueva fase en este edificio del centro de Albacete
Una intervención que ha entrado en una nueva fase y que ahora se encuentra centrada en la parte baja del edifico, motivo por el que se ha procedido a retirar las protecciones metálicas que se instalaron en 2024. Está previsto que estos trabajos se den por concluidos con la restitución de la forma original de la fachada de este emblemático inmueble, además de realizar labores de pintado de la misma. Al respecto, explicaba Eduardo Mascagni que esperan que esta última intervención “dure entre dos y tres semanas”, por lo que esperan que “en menos de un mes” Albacete pueda disfrutar de la nueva imagen del Legorburo.
Sobre esta intervención reconocía el arquitecto albaceteño que “le hacía falta”, incidiendo en que el edificio Legorburo “se merece mostrar su mejor cara”. Se trata de unos trabajos que devolverán mejorado a este emblemático inmueble al eje histórico-artístico de la ciudad de Albacete, poniendo de relieve Eduardo Mascagni que esta céntrica calle de la capital albaceteña “merece que todos sus edificios resplandezcan”.

Importancia de cuidar y conservar el patrimonio en Albacete
En este punto, destacaba la importancia de cuidar y conservar nuestro patrimonio, reconociendo que “forma parte de nuestra identidad”. Al respecto, subrayaba Mascagni que “siempre hay que recordar de dónde venimos y ser fieles a la historia que ha hecho grande a la ciudad de Albacete”. Por tanto, insistía en que “hay que cuidar el patrimonio” porque “tenemos que ser conscientes de lo que tenemos, valorarlo, cuidarlo y quererlo”. Así, ponía el foco precisamente en otros inmuebles que se encuentran en la calle Ancha y que presentan un deteriorado y preocupante estado: “hay edificios que están pidiendo una intervención”.
Con la culminación de esta intervención, el edificio Legorburo no solo recuperará la seguridad y estabilidad de su fachada, sino también el protagonismo estético que siempre ha tenido en la calle Ancha. Su renovación supone un paso más en la puesta en valor del patrimonio arquitectónico de Albacete y lanza un mensaje claro sobre la necesidad de actuar a tiempo para conservar los inmuebles históricos. Una intervención que permitirá que vecinos y visitantes redescubran uno de los edificios más representativos del centro de Albacete.

