La cuarta sesión del juicio con tribunal del jurado que se celebra en la Audiencia Provincial de Albacete por el crimen de Montemayor (Córdoba) ha concluido este jueves con la declaración de un agente de la Policía Local de la localidad, propuesto por la defensa, quien ha sostenido que fueron los primeros en localizar a la mujer del acusado herida en el suelo tras un aviso del 112.

Aviso del 112 y primera búsqueda “sin localizar nada”
El policía ha explicado ante el jurado que fueron requeridos por el 112 en torno a las 2:00 horas de la madrugada. En un primer momento, acudieron a la zona de la fuente, pero “no localizaron nada”. Tras volver a llamar al servicio de emergencias, obtuvieron el teléfono de contacto de la persona que había dado el aviso, hablaron con ella y se desplazaron al punto indicado, donde encontraron a la víctima.
Primera asistencia
Según su testimonio, la mujer se hallaba “a unos 5-10 metros” de la puerta de la vivienda, en el camino de entrada, «estaba muy oscuro». En ese momento —ha relatado— el único auxilio que se le estaba prestando era el de un hombre que la mantenía sujeta. El agente ha recalcado que la primera intervención asistencial fue la de los policías locales, que actuaron ejerciendo «presión en los muslos” para intentar frenar la hemorragia.
El agente ha detallado que presionaron en la zona “donde más sangraba”, que situó en “la parte interna de los dos muslos”, aunque ha matizado que no podían ver las lesiones porque la víctima llevaba puestos los pantalones. Aun así, ha sostenido que cuando llegaron estaba inconsciente, pero “todavía tenía pulso”.

Sanitarios antes que Guardia Civil
En su relato, los servicios sanitarios se personaron antes que la Guardia Civil, que —ha dicho— llegó entre 10 y 12 minutos después. Mientras tanto, los policías municipales realizaron las llamadas y actuaciones necesarias para mantener con vida a la mujer hasta la llegada de la ambulancia.
“O no nos entendían o no querían entendernos”
A preguntas de la Fiscalía, el testigo ha afirmado que intentaron saber qué había pasado, pero obtuvieron “pocas respuestas” de las personas presentes: “O no nos entendían o no querían entendernos”, ha concluido.


