Así se cerró el cerco para encontrar al acusado del crimen que se juzga en Albacete

Un hombre se enfrenta a 25 años de prisión por un presunto delito de asesinato

La cuarta sesión del juicio con tribunal del jurado, que se celebra hasta el próximo 30 de enero, en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete, en la que un hombre se enfrenta a 25 años de prisión por un presunto delito de asesinato, ha girado este jueves en torno al despliegue policial tras los hechos ocurridos en Montemayor (Córdoba) en mayo de 2022. 

Agentes de la Guardia Civil y un policía local de la localidad cordobesa han descrito desde la primera atención a la víctima, aún con pulso, hasta el rastreo del móvil que llevó al acusado a San Clemente (Cuenca), la custodia de su vehículo y las principales diligencias de identificación y recogida de indicios.

Cuarta sesión del juicio / Foto. TSJCLM

Localizar el coche

Varios guardias civiles han descrito el operativo que culminó con la detención del acusado en una casa de campo en San Clemente. Así, dos agentes han señalado que fueron alertados de que una persona relacionada con un posible homicidio en Córdoba había dado señal con su teléfono en su demarcación. Tras un par de horas de búsqueda por casas de campo, localizaron el coche en una vivienda y, tras enseñar una fotografía al morador, este les confirmó que el sospechoso estaba dentro. El acusado salió y fue detenido “sin oponer resistencia”, situando el arresto el 23 de mayo sobre las 10:45 horas, y precisando que fueron compañeros del puesto de San Clemente quienes lo detuvieron.

El agente que practicó la detención concretó que la alerta llegó desde Policía Judicial, con la descripción de un Seat Altea gris y la fotografía del sospechoso. Tras unas dos horas y media de gestiones encontraron el vehículo en un corral con la puerta entreabierta y solicitaron apoyos (San Clemente, Seprona) para cerrar el perímetro. El arrendatario confirmó la presencia del acusado, lo avisó y este salió voluntariamente. Según su testimonio, el detenido mantuvo una actitud “sumisa, callada y colaboradora”; una detención que ha incidido a preguntas de la defensa se produjo sin resistencia y con actitud colaboradora por parte del detenido, se le leyeron sus derechos y fue trasladado, quedando vivienda y vehículo custodiados.

Alfombrillas junto al vehículo

Dos agentes declararon conjuntamente que realizaron una inspección preliminar del vehículo en el lugar de la detención, sin inspección íntegra, limitándose a una “revisión exterior y a la recogida de unas alfombrillas que se encontraban junto al coche”. Así, han explicado que se les ordenó recogerlas al considerar que podían pertenecer al vehículo: “faltaban las alfombrillas traseras y en el examen se localizó un cabello». El turismo quedó custodiado para su traslado a dependencias oficiales, donde los especialistas completarían la inspección ocular.

EFE/ Manu / POOL

Otro agente ha insistido en que su función fue preservar el perímetro y custodiar el coche, evitando que nadie lo tocara. Del mismo modo ha señalado que fuera del vehículo, en el suelo y junto al lado del conductor, «estaban las alfombrillas delanteras, y que se precintó la entrada e identificó a las personas presentes”. Otros dos agentes han añadido que acordonaron dicha casa de campo para controlar accesos y evitar manipulaciones, y que se mantuvieron al margen de la detención, centrados en la custodia del vehículo hasta la llegada de Policía Judicial de Córdoba.

Huellas dactilares

Dos peritos han ratificado el informe dactiloscópico realizado sobre un vehículo SEAT. Confirmaron un cotejo directo de cinco huellas y cinco fragmentos (en uno de los fragmentos había dos huellas) y que todas correspondían al acusado. Del mismo modo, ambos han precisado que no podían indicar el punto exacto del coche donde se tomaron las huellas porque esa ubicación no constaba en el informe de referencia remitido por otra unidad.

Barrax y el contrato de alquiler

La sesión también ha abordado gestiones en Barrax (Albacete). Un agente ha declarado que, a requerimiento de la comandancia de Córdoba, realizaron averiguaciones sobre quién residía en un domicilio y obtuvieron el contrato de alquiler de esta vivienda en Barrax, «firmado a nombre de la víctima». Así, ha indicado que se trataba de “temporeros rumanos y que se apreciaba movimiento en la vivienda, por lo que se hizo un control discreto”.

Otros dos agentes relataron un operativo del 22 de mayo en ese domicilio: observaron movimientos, identificaron ocupantes de un vehículo y documentaron la intervención, además de apoyar la toma de declaraciones.

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La hoja del arma

Un agente del puesto de Fernán Núñez, comandante, ha explicado que acudió de paisano para identificar a las personas presentes en la zona donde se encontró a la víctima y que localizaron la “hoja partida de un cuchillo con manchas que parecían sangre, no era el cuchillo completo, cerca de la vivienda en Montemayor, en una zona de cultivo”. Tras el hallazgo, ha indicado, avisaron al equipo de Policía Judicial de la comandancia de Córdoba.

Policía Local: “Fuimos los primeros; la víctima tenía pulso”

Como testigo propuesto por la defensa ha declarado en último lugar en esta sesión un agente de la Policía Local de Montemayor, quien ha relatado que fueron requeridos por el 112 sobre las 2:00 de la madrugada y acudieron inicialmente a la zona de la fuente, “sin localizar nada” y que tras volver a llamar al 112, obtuvieron el teléfono de contacto de la persona que les había dado el aviso, hablaron con ella y acudieron al lugar indicado, donde encontraron a la víctima. 

Según su versión, fueron los primeros en llegar al lugar: “la víctima estaba a 5-10 metros en el camino de entrada de la puerta de la vivienda. El único auxilio que le estaban prestando a la víctima era que uno de ellos la tenía cogida”.  Del mismo modo ha remarcado que los sanitarios llegaron antes que la Guardia Civil, que se personó 10-12 minutos después, y que la primera asistencia fue la propia de los agentes locales, los cuales presionaron sobre la zona “donde más sangraba, que era la parte interna de los dos muslos», aunque ha matizado que “no le veíamos las heridas” ya que llevaba los pantalones, incidiendo en que “estaba inconsciente, todavía tenía pulso” cuando llegaron, “la primera asistencia que tuvo fue la nuestra”. También ha señalado este agente, a preguntas de la fiscal, en que recibieron pocas respuestas al preguntar qué había ocurrido: “o no nos entendían o no querían entendernos”.

EFE/ Manu / POOL

Una tía declaró que la víctima habló de discusiones y agresiones

Por otro lado, una agente ha explicado que tomó declaración a la tía de la víctima, quien relató que hablaba con ella “de vez en cuando” y que, en alguna ocasión, la mujer le habría contado que discutía con su pareja, que pensó en separarse pero no lo hizo “por los hijos” y que “alguna vez le había pegado”.

La misma agente ha añadido que, tras los hechos y ya en el hospital, el día 23 hubo una videollamada y el acusado envió a la tía un audio en rumano que fue traducido por otra persona como: “Me mientes, mi mujer no está muerta, es cosa de dinero”. También ha reseñado que el presunto autor presentaba lesiones en el pómulo derecho y en un meñique, sin que se quejara de dolor o contusiones.

Con estas declaraciones, los miembros de la Sala continúan recibiendo un relato detallado de las diligencias y del operativo posterior al crimen en Montemayor. Será este viernes cuando se continúe con la quinta de las sesiones, en esta ocasión con la prueba pericial, en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete.  

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Llanos Esmeralda Garcia

Periodista natural de Albacete. Licenciada en Periodismo en la Universidad de Murcia y Diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Murcia. Más de 15 años de experiencia en medios de comunicación, como La Verdad, CNC y El Pueblo de Albacete.
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