La Audiencia Provincial de Albacete tiene previsto celebrar del 19 al 30 de enero el juicio ante el Tribunal del Jurado por el asesinato de una joven de 26 años ocurrido en mayo de 2022, un caso que la Fiscalía califica como un presunto crimen machista y que podría acarrear al acusado una pena de hasta 25 años de prisión y la privación de la patria potestad sobre sus dos hijos.
Un crimen en el ámbito de la violencia de género
El procedimiento llega a juicio tras la instrucción llevada a cabo por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Albacete. El acusado, marido de la víctima, se sentará en el banquillo como presunto autor de un delito de asesinato doblemente agravado, al concurrir, según Fiscalía, la circunstancia de género y la de parentesco. La Fiscalía sostiene que el ataque fue «intencionado, sorpresivo y ejecutado con la clara voluntad de acabar con la vida de su esposa».

Los hechos que se juzgan
De acuerdo con el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, al que ha tenido acceso El Digital de Albacete, cita en sus conclusiones provisionales que tanto la víctima como el acusado tenían dos hijos en común de 9 y 4 años en el momento de los hechos, que residían en Rumanía. Ambos estuvieron casados durante 13 años durante los que medió convivencia, encontrándose ambos en el mes de mayo de 2022 en España para trabajar como temporeros en las diferentes campañas agrícolas, después del campo estaban en casa, “ambos faenaban en el campo, pero solo la mujer hacía las faenas de la casa”, de modo, cita Fiscalía, que la mujer, “no podía descansar al llegar al domicilio porque tenía que hacer muchas cosas más: la comida, la tenía que hacer rápidamente si el acusado tenía hambre y ella lo hacía despacio, este la abroncaba”.
En el mes de mayo de 2022 ambos estaban en el pueblo cordobés de Montemayor, donde habían llegado con otros compatriotas, entre los que se encontraban parientes del acusado para participar en la campaña de recolección de ajos, alojándose en el entorno de la calle Fuente Nueva. Algunos, entre ellos el acusado y la víctima residían en una casa que la cuñada del acusado había alquilado a sus propietarios. En dicha casa residían desde el 8 de mayo, día de su llegada a dicha población, hasta el 22 de mayo, día en el que todos se marcharon.
El sábado 21 de mayo de 2022, todos se desplazaron a los ajares de las fincas para trabajar, viajaron hasta el vecino término municipal de Santaella, hecho el trabajo, siempre según Fiscalía, regresaron a la vivienda a las 13.30 horas, se ducharon y la mujer se puso a cocinar, sobre las 14.00 horas el acusado le dijo a la mujer que él tenía hambre y le reprendió que hiciera la comida tan despacio, “sin embargo la mujer fatigada por la agotadora jornada agrícola, le respondió que ella también venía de trabajar y que ella estaba tan cansada como él”. Después de la comida, algunas personas se desplazaron a una fuente cercana para descansar y refrescarse, hasta allí se fueron el acusado y varios familiares. Algunos de los integrantes del grupo habían decidido desplazarse a Córdoba, ya que la capital celebraba su feria, y el acusado quiso también viajar hasta la capital, por el contrario la mujer y el sobrino del acusado, decidieron quedarse en Montemayor. El acusado lo hizo en un coche, que conducía con autorización de su dueño, al que le acompañaba otra persona, quien le dijo que “su mujer le estaba engañando con su sobrino y que él lo sabía porque él mismo los había visto al haber visionado un video muy comprometedor”, cita Fiscalía.
Al conocer la noticia, el acusado decidió anticipar su regreso, “regresó él solo”, ya en el pueblo el acusado, la mujer y el sobrino fueron, a eso de las 21.00 horas, al supermercado para hacer la compra y regresaron a la vivienda. Así las cosas, ya en la vivienda conyugal, “saltó una discusión entre ambos cónyuges y la mujer muy asustada huyó rápida y despavoridamente de la vivienda”, señala Fiscalía, “la mujer se adentró en el pueblo para conseguir ayuda y encontrar algún lugar donde poder refugiarse, pasar la noche y ocultarse de su marido”. Después de que la mujer buscara ayuda por el pueblo, “sin éxito”, caminó hacia las afueras para alejarse, mientras tanto el acusado, siempre según especifica Fiscalía, conduciendo su coche la estuvo buscando por diversos sitios y al no dar con ella recordó que la mujer solía utilizar aquel camino “fue a por ella y la vio”, allí “aparcó el coche, cogió un cuchillo o navaja que llevaba en el coche y que tenía una longitud de 70 mm, se acercó a la mujer y comenzó a asestarle reiterados navajazos, centrando la agresión en la zona interna de ambos muslos y en su región inguinal, asestando a la misma 10 navajazos, atacándola de una forma sorpresiva”.

Heridas mortales
La mujer sufrió múltiples heridas en las piernas, la herida de la ingle izquierda fue “la gran herida, porque le rasgó los dos grandes vasos sanguíneos que hay en esa zona: la arteria femoral y la vena femoral común”, esgrime Fiscalía, que le produjeron “una gran y generalizada hemorragia”. La mujer se cayó al suelo y el acusado “la cogió y arrastró su cuerpo y lo metió en el asiento trasero del coche. No la llevó a ningún centro médico, ni siquiera llamó a los servicios de emergencias, simplemente la llevó a la casa familiar, la sacó del coche y sobre el suelo de la calle la arrojó y huyó del lugar dejando a la mujer tirada en el suelo”. Sobre las 02.40 horas la mujer fue trasladada al hospital de Montilla, donde ingresó y murió finalmente a causa de un “shock hemorrágico hipovolémico secundario a las lesiones de la arteria femoral izquierda y vena femoral izquierda, que causaron su fallecimiento a las 16.15 horas del 22 de mayo de 2022”, especifica Fiscalía.
El acusado fue detenido sobre las 11.20 horas del 23 de mayo en la vivienda de un conocido del paraje de la Fuente de Santa Ana, en el pueblo de San Clemente, Cuenca. Desde entonces permanece privado de libertad, acordándose la medida de prisión provisional por el Juzgado de Instrucción número 1 de Montilla y el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Albacete. Dicha situación permanece vigente.
Calificación jurídica
La Fiscalía califica los hechos como constitutivos de un presunto delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, previsto en los artículos 139 y 140 del Código Penal. Además, aprecia dos circunstancias agravantes: la de género, por tratarse de una agresión contra una mujer por el hecho de serlo dentro de una relación de dominación, y la de parentesco, al tratarse de su esposa.
El Ministerio Público solicita para el acusado una pena de 25 años de prisión, así como la inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena y la privación de la patria potestad de los dos hijos menores del matrimonio. También interesa que, una vez cumplida la pena de cárcel, se imponga una medida de libertad vigilada durante cinco años.

La responsabilidad civil
En concepto de responsabilidad civil, la acusación reclama indemnizaciones para los familiares de la víctima: 70.000 euros para cada uno de sus padres, 100.000 euros para cada uno de sus dos hijos y 28.000 euros para cada una de sus tres hermanas. Asimismo, se solicita que el acusado asuma los gastos sanitarios derivados de la atención médica prestada a la víctima.
Un juicio ante el Tribunal del Jurado
El caso será enjuiciado por un Tribunal del Jurado, un órgano reservado para los delitos más graves, como el asesinato en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete. Durante las dos semanas previstas de vistas se practicará prueba documental, testifical y pericial, además del interrogatorio del acusado, para que los ciudadanos que integren el jurado puedan emitir su veredicto.


