Tras el devastador terremoto ocurrido el pasado lunes en Turquía, un equipo de la ONG Bomberos Sin Fronteras decidía poner rumbo a tierras turcas para colaborar en las labores de rescate de posibles víctimas atrapadas tras el colapso de numerosos edificios. Forma parte de esta expedición, que trabaja a contrarreloj por salvar las vidas de estas personas, un bombero del SEPEI de Villarrobledo (Albacete) quien ha colaborado en el rescate de dos niñas y una mujer este mismo viernes.
Una vez en Turquía asignaron como zona de trabajo a este equipo de rescate, integrado 1 sanitario, 1 guía canino con su perro, y 7 rescatistas, la provincia de Kahramanmaras. Destacaban desde Bomberos Sin Fronteras que “la parte del equipo dedicada a búsqueda y localización, tanto cinológica como técnica (geófono) se embarcaba en un helicóptero que los llevaba desde el aeropuerto de Adana a la provincia de Kahramanmaras, mientras que el resto del equipo con los restantes medios materiales se desplazaron por carretera para encontrarse en la zona asignada”.
Rescates en Turquía en los que ha participado un bombero del SEPEI de la provincia de Albacete
En el primer escenario de trabajo estos profesionales colaboraron, junto a un equipo de rescate de Singapur, en buscar y localizar a una posible víctima atrapada en un escenario “de gran dificultad”, trasladaban desde la ONG. En concreto, se trataba de un edificio de dos plantas.
Sobre esta primera intervención de rescate, apuntaban que “cerca de la media noche del día 8 de febrero el equipo de rescate de la Sección de Intervención en Catástrofes de Bomberos Sin Fronteras confirmaba que junto con el equipo de rescate lograban extraer de los escombros a un niño de 12 años con vida”. Tras la alegría de haber rescatado a este menor continuaban los trabajos de rescate, ya que estas intervenciones se producen a contrarreloj.
“En el mismo edificio en el que se produjo el rescate de este niño las informaciones aludían a la existencia de 8 personas en el inmueble”, apuntaban desde Bomberos Sin Fronteras. Sin embargo, detallaban que “en este caso no se produjo un resultado positivo de las tres de búsqueda”.
Posteriormente, el equipo de trabajo en el que se encuentra este bombero del SEPEI de la provincia de Albacete intervino “hasta en siete escenarios diferentes sin resultado favorable, siendo necesario en algunos de ellos el empleo de técnicas de trabajo en altura apoyados por una grúa”, trasladaban.
La vida se abre paso en este crudo escenario tras el devastador terremoto
El tiempo y la rapidez son fundamentales en este tipo de rescates, más aún teniendo en cuenta que este viernes 10 de febrero se cumplen 4 días desde la catástrofe. Pero, la vida continúa abriéndose paso entre los escombros de los edificios que tumbaba este terremoto en Turquía.
Explicaba el delegado de Intervención en Catástrofes de la ONG, Damián Soriano, que la esperanza se ha vuelto a abrir paso este viernes en este trágico escenario. De este modo, señalaba a El Digital de Albacete que Luis Enrique Utiel, bombero del SEPEI de Villarrobledo “está como jefe de intervención en el terreno”.
Así, relataba que “esta mañana en una de las zonas en las que se estaba trabajando, con maquinaria pesada para desplazar cargas y en colaboración con rescatadores locales, han conseguido sacar con vida a dos niñas y su madre”. Explicaba que “nuestra compañera canina, Lyra, ha marcado claramente la zona y cuando han accedido los rescatadores han encontrado los cuerpos sin vida de dos niños, pero aún así han continuado la búsqueda hasta dar con las dos niñas y su madre con vida”.
Un emotivo y conmovedor rescate, ya que estas niñas y su madre llevaban bajo los escombros prácticamente una semana, una situación extrema por la que “han resultado bastante afectadas y están siendo atendidas por nuestro sanitario de rescate”, detallaba Damián García a El Digital de Albacete. Desde el pasado lunes “llevan atrapadas haciendo frente a las bajas temperaturas de la zona y con las lesiones provocadas por el colapso del edifico en el que se encontraban”, recordaba.
“Cada rescate de una persona con vida es algo que no se puede describir con palabras”, aseguraba. Así recodaba que “para esto es para lo que estamos trabajando y para lo que estamos dedicando todos estos medios y recursos que nos llegan de aportaciones particulares”, dejando claro que “es el objetivo de esta misión”.
Confesaba que “el tiempo juega en nuestra contra, pero sabemos que la probabilidad va por un lado y la realidad por otro”. De este modo, expresaba que “sabemos que a probabilidad de encontrar a gente con vida más allá de las 72 horas baja mucho, pero como hemos visto hay casos en los que se encuentra y se consigue efectuar este tipo de rescates con éxito”.

