El terremoto que sacudía en la madrugada de este lunes Turquía y Siria ha dejado un paso un paisaje desolador. Como consecuencia de este seísmo de una magnitud de 7,8 grados en la escara Richter han fallecido miles de personas y está llegando desde todas partes del mundo, también desde Albacete, ayuda para socorrer a las personas que aún queden con vida atrapadas entre los escombros.
Desde Albacete a Turquía para colaborar en el rescate de personas atrapadas tras el terremoto
Un equipo de trabajo de la ONG Bomberos Sin Fronteras pondrá rumbo este martes, 7 de febrero, a Turquía para colaborar en las labores de recate. Así, cabe destacar que forma parte de este equipo Luis Enrique Utiel, efectivo del SEPEI en Villarrobledo.
El delegado de Intervención en Catástrofes de la ONG, Damián Soriano, proporcionaba a El Digital de Albacete todos los detalles de esta especial intervención humanitaria. De este modo explicaba que “cogerán un vuelo hacia Estambul y después harán transbordo hasta Adana muy cercana al epicentro del seísmo”.
Señalaba que componen este equipo “nueve personas y un perro”, detallando que entre estos efectivos se encuentra “un sanitario, un guía canino y el resto son bomberos rescatadores”. Un equipo que estará coordinado también desde España, en concreto, especificando Damián Soriano que “estamos al frente de coordinar esta intervención desde España tres personas, y yo me encuentro en Albacete”.
Intervención humanitaria
De este modo explicaba en qué va a consistir el trabajo de este equipo en Turquía, indicando que “lo primero que tendremos que hacer será gestionar un medio de transporte para desde el aeropuerto de Adana poder desplazarnos a las diferentes localizaciones que nos sean asignadas”. Además, de forma paralela “tendremos que integrarnos en los mecanismos de coordinación de Naciones Unidas”, explicando que “estos mecanismos son los que van recibiendo toda la información como resultado de la prospección que determinados equipos hacen para ver el número de personas que pueden quedar atrapadas en los diferentes edificios colapsados y se encargan posteriormente de distribuir a los equipos de trabajo en función de las necesidades”.
Un trabajo que pasa por conocer de forma previa cuál es la situación de la zona en la que se va a intervenir y que pone a disposición de los equipos de trabajo Naciones Unidas a través de una plataforma virtual de gestión de grandes catástrofes. Al respecto, manifestaba el delegado de Intervención en Catástrofes de la ONG que “las previsiones están siendo cada vez más desastrosas en cuanto al número de población afectada y en cuanto a la extensión de las consecuencias del terremoto”.
Un trabajo a contrarreloj en el que participará un bombero del SEPEI en Villarrobledo (Albacete)
Por tanto, se trata de una intervención a contrarreloj ya que cuanto más tiempo transcurra disminuyen la probabilidad de encontrar personas con vida entre los escombros de los diferentes edificios colapsados. “Cada minuto cuenta”, aseguraba Damián Soriano a El Digital de Albacete, y explicaba que “la gestión de un transporte es vital desde el punto de vista de poder ahorrar tiempo y reducir el rango de tiempo de respuesta”.
Confesaba que “la probabilidad de rescatar a gente con vida va bajando de una manera exagerada”, y consideraba que “es una carrera a contrarreloj con la frustración añadida de que en la mayoría de las ocasiones todos los retrasos forman parte del sistema de emergencias, de la lógica de la emergencia”. Al respecto desgranaba que “ahora mismo hay un montón de equipos que están llegando a un país cuya capacidad de transporte, de distribución de servicios y de bienes está muy mermada por el estado en el que ha quedado debido al terremoto”.
Está previsto que este equipo de la ONG Bomberos Sin Fronteras esté trabajando en Turquía una semana “pero es cierto que conforme pasan los días cae la probabilidad de encontrar a gente con vida”, detallaba Damián Soriano. Pese a todo, recordaba que “se ha visto en determinadas ocasiones que en circunstancias especiales se puede alargar esa esperanza de encontrar a gente con vida entre los escombros durante más tiempo” y por tato “ahí estaremos”, concluía.

