/Sandra Mazanares/
Un “carnaval publicitario” es lo que el Grupo Municipal Ganemos pretende evitar en nuestra ciudad a través de una moción que se debatirá en el próximo pleno ordinario del jueves. En él se solicitará al Ayuntamiento que se establezca la “creación de una ordenanza específica para regular las condiciones de las instalaciones publicitarias instaladas en el dominio público o que sean perceptibles desde el dominio público”.
De esta manera, el concejal de Ganemos Albacete, Héctor García, ha manifestado que “en los últimos años han proliferado soportes publicitarios de distintos tamaños y variedad llamativa”, y apunta la “ambigüedad” del Ayuntamiento respecto a la regulación de estos elementos y soportes.
Aunque existen varios documentos que remarcan que para la instalación de estos elementos se requiere permiso municipal como la Ordenanza Municipal de Medioambiente, el Plan General de Ordenación Urbana o el Reglamento de Aprovechamiento y Uso de la vía Pública, el concejal de Ganemos apunta que “no establecen requisitos ni procedimientos sobre la materia”.
Ante la falta de concreción en la normativa municipal a este respecto, según García es “imprescindible” crear una regulación de los elementos publicitados para que nuestra ciudad “no quede parapetada tras un anuncio”.
Para ello, hay que “prevenir y controlar la contaminación lumínica y visual”, y establecer “zonas protegidas con proximidad a parques, viviendas…”, y cita los ejemplos de las publicidades de las calles Zapateros, Plaza Mayor, Tinte y Menéndez Pidal, entre otras.
De esta manera, García asegura que una actividad publicitaria regulada es “compatible” en Albacete, pero siempre y cuando “preserve la integridad de la persona, la seguridad vial y la estética, así como la imagen de nuestra ciudad”.



Llevan razón los de Ganemos, no vaya a ser que nos convirtamos en el Nueva York de la Mancha. Así empezó la ciudad de los rascacielos hace un siglo y mira cómo han acabado, llenos de gente haciéndose fotos en Time Square delante de los luminosos de la Coca Cola, símbolo del capitalismo más feroz. Mejor la ciudad a oscuras y que la ilumine el Ayuntamiento con dinero público, que es lo que les mola a los neocomunistas. Vamos, que los luminosos atentan contra la estética del patrimonio cultural de la ciudad. Ni que fuera esto Toledo. Ahora que vaya el Peli y protega también la calle Menéndez Pidal y su patrimonio histórico artístico.