Los hogares y pequeños negocios de Albacete que utilizan gas natural canalizado tendrán que adaptarse a un importante cambio en sus instalaciones. El Gobierno de España ha aprobado la sustitución progresiva y obligatoria de los contadores tradicionales de gas por nuevos dispositivos inteligentes, capaces de registrar el consumo diario, enviar las lecturas a distancia y facilitar a los usuarios información más detallada sobre la energía que utilizan. La medida se desarrollará durante los próximos diez años y establece condiciones específicas sobre los plazos, los costes y los avisos que deberán recibir los consumidores.
La nueva regulación aparece recogida en la Orden TED/1122/2026, de 23 de octubre, publicada este martes, 27 de octubre, en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La disposición entrará en vigor el miércoles 28 de octubre y afectará a numerosos puntos de suministro de la provincia de Albacete, aunque no obligará a cambiar inmediatamente todos los equipos instalados en viviendas, comunidades de propietarios o establecimientos comerciales.
El objetivo es modernizar los sistemas de medición del consumo de gas y extender progresivamente una tecnología que permitirá reducir las lecturas estimadas y mejorar el control del suministro.
¿Qué viviendas de Albacete tendrán que cambiar el contador de gas?
La nueva normativa establece que los titulares de las redes deberán sustituir los contadores analógicos de los puntos de suministro de gas natural o gas manufacturado por canalización cuyo consumo anual sea igual o inferior a 50.000 kilovatios hora (kWh).
Este límite incluye numerosos suministros domésticos que utilizan gas natural para calefacción, agua caliente o cocina, además de pequeños establecimientos comerciales.
La obligación se refiere al contador del suministro, independientemente de que la vivienda sea propiedad del usuario o se encuentre alquilada.
Sin embargo, no afecta de la misma manera a todos los consumidores de gas. Las viviendas que utilizan bombonas de butano o propano no tienen que sustituir contadores por esta disposición, puesto que no disponen del sistema de medición canalizado al que se refiere la orden.
Los suministros de mayor consumo también están contemplados en la regulación, aunque sus requisitos pueden consistir en instalar sistemas de telelectura u otros equipos de medición adaptados a sus características.
Las fechas límite para cambiar los contadores: hasta 2036
El Gobierno ha establecido un calendario progresivo para que las compañías distribuidoras puedan sustituir los equipos de manera ordenada.
La obligación no consiste en cambiar todos los contadores durante 2026 o 2027, sino en alcanzar determinados porcentajes de implantación durante los próximos años.
Los plazos establecidos son los siguientes:
- 28 de octubre de 2029: deberá haberse sustituido al menos el 20% de los contadores analógicos.
- 28 de octubre de 2031: el porcentaje mínimo aumentará al 50%.
- 28 de octubre de 2033: deberán estar sustituidos al menos el 80% de los equipos tradicionales.
- 28 de octubre de 2036: deberá haberse completado el proceso de sustitución, con las excepciones previstas en la normativa.
Estos porcentajes se aplican al parque de contadores de las empresas distribuidoras, conforme a las reglas de cómputo establecidas en la orden, y no significan que cada municipio de Albacete deba alcanzar necesariamente idénticos porcentajes en las mismas fechas.
La regulación contempla una excepción final de hasta el 2% de los contadores cuando existan causas ajenas a la empresa que impidan su sustitución. Estas circunstancias deberán justificarse y contar con la aprobación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.
Por tanto, los consumidores no tendrán que solicitar de forma generalizada el cambio desde este miércoles, sino atender a las comunicaciones que remitan las empresas responsables del suministro.
¿Quién tendrá que pagar el nuevo contador inteligente?
Una de las cuestiones más importantes para los consumidores de Albacete es el coste de la sustitución.
El BOE establece expresamente que la instalación del nuevo contador no tendrá coste para el usuario, tanto si el equipo está en régimen de alquiler como si es de su propiedad.
Sin embargo, la norma contempla una excepción: cuando sea necesario realizar modificaciones sustanciales en la instalación particular para permitir el cambio, podrán existir gastos asociados a esos trabajos.
La gratuidad de la instalación tampoco significa que desaparezca el alquiler del contador.
Los consumidores podrán seguir utilizando equipos alquilados a la compañía o disponer de un contador propio que cumpla los requisitos técnicos establecidos.
En caso de alquiler, la empresa deberá informar del precio correspondiente. Si el usuario prefiere disponer de un equipo en propiedad, también tendrá que recibir información sobre el procedimiento para ejercer esa opción y sobre los dispositivos compatibles.
Por tanto, debe distinguirse entre el coste de instalar el contador, que será gratuito con las excepciones previstas, y el precio del alquiler o de adquisición del equipo, que dependerá de la modalidad elegida.
Las compañías deberán avisar con tres meses de antelación
El cambio tampoco podrá realizarse sin una comunicación previa a los consumidores.
La orden establece que el titular de la red deberá informar de la obligación de sustituir el contador con una antelación mínima de tres meses.
En esa comunicación tendrán que aparecer distintos datos, como la identificación del punto de suministro, el contador afectado, la fecha prevista para la sustitución y las características técnicas del nuevo equipo.
También deberá explicarse la posibilidad de tenerlo en propiedad o en alquiler, así como el precio de esta última modalidad.
Además, la empresa estará obligada a facilitar información sobre los dispositivos compatibles y sobre las condiciones económicas de la intervención.
Esta comunicación previa permitirá que los usuarios de Albacete conozcan con tiempo suficiente las características del cambio y puedan valorar las opciones disponibles.
La visita para cambiar el contador deberá comunicarse al menos quince días antes
La nueva regulación también establece obligaciones relacionadas con la visita de los técnicos encargados de sustituir los dispositivos.
La empresa deberá comunicar al usuario la fecha y la franja horaria de la intervención con un mínimo de quince días naturales de antelación.
La franja ofrecida no podrá superar las cuatro horas.
Además, tendrá que facilitarse un número de teléfono gratuito para que el consumidor pueda solicitar un cambio de fecha u horario sin coste adicional.
Cuando el contador se encuentre en el interior de la vivienda, será necesario organizar el acceso para realizar la sustitución.
Si está situado en una zona común o de libre acceso, como puede ocurrir en determinados edificios de viviendas, los técnicos podrán efectuar el cambio sin que resulte imprescindible la presencia del titular del suministro, aunque la empresa deberá informarle de la intervención en las condiciones previstas.
La normativa también contempla cómo proceder cuando se detecten problemas en la instalación que impidan cambiar el equipo con seguridad.
En determinados supuestos, el usuario dispondrá de un plazo máximo de seis meses para realizar las adaptaciones necesarias y comunicarlas a la empresa responsable.
Los nuevos contadores permitirán consultar el consumo diario de gas
La principal diferencia entre los contadores tradicionales y los inteligentes se encuentra en las posibilidades de comunicación y tratamiento de los datos.
Los nuevos equipos permitirán registrar el consumo diario y transmitir esa información a los sistemas de la empresa distribuidora sin necesidad de efectuar continuamente lecturas presenciales.
La orden exige que los contadores dispongan de comunicación bidireccional segura, almacenamiento de datos y capacidad para identificar determinadas anomalías de funcionamiento.
También deberán enviar la información de consumo al sistema de telegestión con una periodicidad mínima de tres días.
Los consumidores podrán acceder a sus datos diarios mediante plataformas digitales habilitadas por las compañías, lo que facilitará conocer la evolución del gasto energético.
Este sistema pretende reducir la necesidad de recurrir a lecturas estimadas y permitir una facturación más ajustada a los consumos realmente registrados.
La información también podrá ayudar a detectar aumentos inesperados del consumo y a adoptar medidas de ahorro energético.
Los nuevos equipos también podrán permitir cortes remotos del suministro
Otra de las características tecnológicas previstas en la orden es la posibilidad de gestionar determinadas funciones del contador a distancia.
Los dispositivos deberán permitir, en los supuestos técnicos establecidos, la desconexión remota del suministro, además de incorporar alarmas para identificar situaciones anómalas o posibles manipulaciones.
Esta funcionalidad no significa que las compañías puedan interrumpir el gas libremente o sin respetar los derechos de los consumidores.
Los cortes del suministro deberán ajustarse a las causas, garantías y procedimientos establecidos en la legislación energética.
La regulación también incorpora exigencias sobre seguridad de las comunicaciones y protección de los datos personales.
Nuevos contadores en viviendas y locales antes de completar el despliegue
Aunque el calendario general se prolongará hasta 2036, determinadas instalaciones deberán adaptarse antes.
La orden establece que, transcurridos seis meses desde su entrada en vigor, los contadores de alquiler que se instalen en suministros de hasta 50.000 kWh anuales situados dentro de viviendas, locales o puntos de difícil acceso deberán ser inteligentes o disponer de sistemas de telelectura cuando corresponda.
Esta exigencia afectará tanto a nuevas altas de suministro como a sustituciones motivadas por averías o fraudes, conforme a los supuestos contemplados.
Para otros puntos de suministro incluidos en ese mismo tramo de consumo, el plazo será de un año.
Esto significa que la introducción de los nuevos equipos comenzará antes de que se cumplan los primeros objetivos generales de sustitución de 2029.
¿Qué deben hacer ahora los consumidores de Albacete?
Los vecinos de Albacete que tengan instalado un contador tradicional de gas natural no necesitan cambiarlo por iniciativa propia de manera inmediata.
La empresa distribuidora será la encargada de organizar el despliegue y comunicar las actuaciones previstas.
Cuando reciban el aviso, los usuarios deberán comprobar la identificación de su suministro, las condiciones del nuevo equipo y la fecha propuesta para la intervención.
También podrán informarse sobre la posibilidad de mantener el contador en régimen de alquiler o utilizar uno de su propiedad, siempre que cumpla las condiciones técnicas exigidas.
En caso de duda, es recomendable consultar directamente con la empresa distribuidora mediante sus canales oficiales antes de aceptar actuaciones o pagos relacionados con la sustitución.
La orden también obliga a las compañías a desarrollar acciones informativas sobre el despliegue, las ventajas de los equipos y el acceso a los datos de consumo.
Una transformación que comenzará este miércoles y llegará hasta 2036
La Orden TED/1122/2026 entrará en vigor el 28 de octubre de 2026 y pone en marcha un proceso de modernización de la medición del gas natural en España.
Durante los próximos diez años, los contadores analógicos deberán ser sustituidos progresivamente por dispositivos inteligentes, con un calendario de implantación obligatorio para las empresas responsables de las redes.
En la provincia de Albacete, la medida afectará a numerosos hogares y establecimientos que utilizan gas natural canalizado, aunque el BOE no establece una cifra provincial concreta de contadores pendientes de sustitución ni un calendario diferenciado por municipios.
La nueva regulación garantiza avisos anticipados, condiciones específicas para concertar las visitas y la gratuidad de la instalación, salvo las excepciones previstas.
El cambio permitirá a los consumidores consultar sus datos diarios de consumo y reducirá las lecturas estimadas, mientras las compañías deberán completar progresivamente el despliegue hasta octubre de 2036.


