Uno de los edificios de la calle Pérez Galdós se encuentra okupado casi en su totalidad desde hace años. Uno de los propietarios afectados explica a El Digital de Albacete que, concretamente, no tienen acceso a su vivienda dese el año 2020. Desde entonces, han pasado seis largos años entres denuncias, okupaciones y problemas de salubridad.
Una familia que después de seis años después no ha podido acceder a su casa y que todavía desconoce el coste económico total de los daños y perjuicios ocasionados. La vivienda, que estaba completamente reformada, fue okupada en el confinamiento de 2020. Sus propietarios aseguran que están al corriente de todos los pagos, y explican que no era una vivienda de alquiler, sino de uso familiar.
Los hechos se remontan a junio de 2020, cuando los propietarios acudieron a la vivienda en Albacete para comprobar su estado tras el confinamiento, pero sin embargo, “encontramos la puerta abierta y la cerradura cambiada”, señalan. Además, indican que había ventanas rotas, y una vez pudieron acceder al interior comprobaron cómo había desaparecido casi todo el mobiliario de la casa incluso sus objetos personales: desde camas, armarios, electrodomésticos, muebles de la cocina hasta sus propios objetos.
Seis años de okupación y problemas de salubridad
“Llamamos a la Policía y tapiamos la puerta unos días después para que no la okuparan. Denunciamos ese día también”, recuerdan. Una primera denuncia que se ha convertido en todo un proceso legal, y que en un primer momento obedecía a un robo con fuerza debido a la situación en la que se habrían producido los hechos.
Sin embargo, las medidas adoptadas no impidieron que volvieran a entrar en el inmueble. “Volvieron a okupar el piso a pesar de la puerta tapiada”, aseguran. Ante esta nueva situación, volvieron a denunciar los hechos, esta vez por okupación, iniciándose el correspondiente procedimiento legal.

Los propietarios sostienen que llevan seis años sin poder acceder a su vivienda y que la situación afecta prácticamente a todo el edificio. Según sus estimaciones, habría alrededor de seis pisos ocupados, lo que supone prácticamente la totalidad del edificio.
El drama de esta familia de Albacete: “Se empadronaron sin nuestro consentimiento”
La problemática, añaden, también repercute en el entorno vecinal. “Los vecinos del barrio se quejan de insalubridad, ruidos y trapicheos”, manifiestan. Además, sostienen que el propio Ayuntamiento ha debido higienizar la parte de los bajos del edificios porque “al no tener agua, hacían sus necesidades allí”. Una situación que habría dado lugar a una situación de insalubridad.
Según señalan los afectados, también habrían descubierto que una persona se había empadronado en la vivienda “sin nuestro consentimiento. Fuimos al padrón, vimos que había una persona empadronada, y la dimos de baja”.
Más de seis años después del inicio de los hechos, los propietarios continúan sin poder acceder a su piso, y sin poder hacer un balance de daños. Su testimonio refleja las consecuencias que, según denuncian, ha tenido esta situación para una familia propietaria de una vivienda en Albacete, así como la preocupación por la convivencia y la salubridad en un edificio donde, aseguran, la okupación afecta a prácticamente la totalidad de los pisos.


